La inesperada y sorpresiva comparecencia del portavoz del consejo de administración
Que la oposición se deje de rollos, pues mientras que la ley de las SAD siga vigente
y
no
negocie la compra de
las acciones, Lopera continuará legalmente en su puesto
A los que nos duele el Betis nos duele todo y, más aún, cuando se demuestra que sus dirigentes no están a la altura de las circunstancias. Ayer tarde, tras la rueda de prensa de ambos entrenadores, se anunció la comparecencia del portavoz del club, José María Blanco Chía. Sin duda alguna fue una sorpresa, pues, en principio, no estaba anunciada su presencia ante la prensa allí congregada. Sencillamente porque el horno no estaba para bollos y si no era para comunicar una medida drástica e importante la comparecencia del señor Blanco se debería haber evitado. No es bueno ponerse al pie de los caballos por nadie y el portavoz del consejo lo hizo: ¿por protagonismo, por mandato de alguien? Por lo visto la noticia radicaba en anunciar la rueda de prensa que el consejo de administración iba a conceder dentro de algunos días para hacer una valoración profunda de lo ocurrido en la temporada. Pues bien, algo así lo podría haber hecho sin dificultad alguna el jefe de comunicación del club, señor Larriba, y el señor Blanco Chía se hubiera ahorrado de contar el cuento chino que se sacó de la manga. Para juicio del lector he aquí el texto íntegro de la sorpresiva rueda de prensa de José María Blanco:
Buenas tarde a todos. Como comprenderán, el sentimiento que ahora mismo me envuelve, pero era importante estar aquí, es el sentimiento que envuelve a todos los béticos: de mucho dolor, y de mucho desgarro. Pero está claro que en los momentos tan fuertes, tan importantes, hay que dar la cara. Hay que intentar, en la medida de lo posible, aparcar el corazón y desde la claridad de criterio presentarlo a todos vosotros. Es lo que voy a intentar. La primera idea clara es que a pesar del momento, el Real Betis, esté donde esté, es un equipo de Primera División. Todo lo que ha ocurrido a lo largo de esta temporada, todo, lo bueno y lo malo, es responsabilidad del consejo de administración. Todo. Y por eso estoy aquí en su nombre. En primer lugar para pedir disculpas a todos los béticos. Y en segundo lugar para anunciaros que en los próximos días vamos a dar una rueda de prensa en la que se va a hacer una valoración de la temporada, las consecuencias que trae esta situación, de estar de nuevo en Segunda División, y las primeras medidas que tomaremos, o que tomarán, los que estén en el consejo de administración para el futuro inmediato. Lo que hoy se ha consumado y que la mayoría de vosotros habéis venido diciendo en vuestros medios, podíamos decir que es la crónica de una tragedia prevista.
En base a como se ha ido desarrollando la temporada, la que podemos calificar globalmente como bastante mala, con algún que otro brote de buen fútbol que alimentaba a todos, nuestras esperanzas eran de que al final estaríamos entre los tres primeros. Pero está claro que estamos donde estamos. Creo que esto no se lo merece ni la afición ni el equipo ni el consejo de administración. La afición, está claro, que es el mejor activo que tiene el Real Betis. Nuestra afición, estamos hartos de decirlo y de comprobarlo, es y está entre las mejores del mundo. Siempre ha querido y siempre ha sabido estar, a pesar del ambiente enrarecido que hemos vivido y hemos padecido todos. Siempre ha sabido estar a pesar del juego que el equipo ha realizado en algunos partidos, a pesar de la falta de respuesta del consejo de administración en algunos momentos. A pesar de todo ello, siempre ha sabido aparcar sus diferencias para apoyar incondicionalmente al equipo. Y no me voy a referir a las tres o cuatro últimas jornada, sino a todas en general.

José María Blanco, portavoz del consejo de administración, ofreció una rueda de
prensa tan inesperada como paripatética
En cuanto al equipo, salvando partidos puntuales en los que el mal juego ha sido evidente, en los que todos podíamos pensar que podían dar más, se podía hacer más, en los que la concentración ha faltado, salvando esos partidos, creo que tanto técnicos como jugadores han dado lo mejor de sí. Pero es evidente que la cosa no ha salido bien. El consejo de administración desde el primer partido hasta el último hemos intentado dar la cara, siempre lo hemos intentado. Cada cual a su manera, pero siempre hemos intentado dar la cara. Soportando las críticas, pues todo el mundo tiene derecho a hacer críticas, y las hemos soportado e incluso admitido. Lo que no se puede soportar, y lo hemos soportado, ha sido injurias, insultos y amenazas. Hace unos meses, no mucho más, presentamos un nuevo proyecto que se elaboró, como dije cuando lo presenté, tras un análisis profundo de la realidad del club en las últimas temporadas. Nos marcamos unas pautas para desarrollarlo y adquirimos unos compromisos a medio y a largo plazo. A corto era el ascenso: fracaso total. De los compromisos adquiridos, algunos han salido adelante, otros están en curso y otros de plano se rechazaron. Por eso, aunque el proyecto se haya desarrollado en una mínima parte, sigo calificándolo de bueno, de necesario y de urgente su aplicación, que pasa en primer lugar por tomar medidas que por muy drásticas que sean, o puedan parecer, hay que tomarlas porque está muy claro que el Real Betis no puede seguir así ni un día más. Gracias.
A continuación, el señor Blanco añadió: A ver, os comento un minutito. La semana que viene pueden hacer preguntas, pero tengan en cuenta, no quiero ser descortés con ninguno, quiero ser claro con todos, pero tengan presentes que yo intento hablar siempre en nombre del consejo de administración, he dicho que nos vamos a reunir donde vamos a hacer una valoración pese a quien le pese, profunda y yo creo que por respeto a lo que voy diciendo que yo voy a contestar. Pero que posiblemente no pueda del todo porque me debo a unos compañeros de consejo y no tengo ningún inconveniente el próximo día hablar y responder con toda la claridad del mundo a cada uno de vosotros. No obstante, desde ese respeto que pido os puedo atender, pero, por favor, entiéndanme.
¿CÓMO SE PUEDEN PEDIR RESPONSABILIDADES NO TENIENDO LAS ACCIONES NECESARIAS?
A partir de ahí se entró en un toma y daca en el que los periodistas presentes cuestionaron el papel del señor Blanco, no creyendo que hablara en nombre del consejo, le instaron a que les dijera si las medidas que iba a adoptar el consejo eran las que pedía la afición que, en su mayor parte ha solicitado la marcha del máximo accionista. A esto, el señor Blanco dijo que Manuel Ruiz de Lopera había repetido más de una vez que está dispuesto a vender sus acciones si hay algún comprador con el que llegue a un acuerdo y se iría de inmediato. Como la discusión subió de tono, el señor Blanco optó por levantarse y sin decir nada más abandonó su puesto y se marchó.
Al margen de que el señor Blanco, pueda ver coartada su intervención por como dijo, por respeto a sus compañeros de consejo, lo que es evidente es que su comparecencia fue peripatética, ya que hablaba en nombre de un consejo de administración que, con muy pocas diferencias, con el señor Lopera a la cabeza, ha venido fracasando durante cinco temporadas consecutivas. Y ahí sigue, sin que hasta el momento haya habido una sola dimisión aparte de la del sobrino del presidente José León. El que suscribe puede dar fe que, hace un par de años, uno de los hombres fuertes del consejo le comentó en su despacho: “Lopera salvó al Betis y nosotros vamos a tener que salvar al Betis de Lopera”. Y, sin embargo, ahí sigue, pegado al asiento sin tener la dignidad de dimitir. ¿Qué garantías ofrece, entonces, ese equipo de gestores que ha ofrecido unas muestras de incapacidad tan reiteradas y evidentes como el que ha regido al Real Betis Balompié en trayectoria tan decepcionante? Los béticos paganos, lo que no hemos denostado a Lopera acusándole de delincuente como con tanta reiteración se ha dicho por ahí, pero hemos pedido su marcha porque su ciclo se ha terminado, no creemos que esos representantes estén capacitados para seguir gestionando el club.
LA LEY, MIENTRAS ESTÉ VIGENTE, HAY QUE CUMPLIRLA A RAJATABLA
Pero, ¡ay! amigo. En esta cuestión nos topamos con algo que sólo este diario digital ha venido criticado con reiteración y que es la responsable de que el cambio de Lopera no sea posible por medio de la decisión de los socios del club: la putrefacta ley de las Sociedades Anónimas Deportivas que entregó los clubes a los multimillonarios y arrebató a los socios lo único que de valor tenían: el elegir directamente a sus representantes. Sin embargo, hasta ahora no hemos escuchado a nadie de la oposición criticar a esa ley y a los que la aprobaron en 1990, bajo mandato socialista. Por consiguiente, si Lopera está respaldado por una ley en vigor, que como máximo accionista impide que por votación pueda ser quitado de su puesto, sólo hay un medio legal para conseguirlo: que los cabecillas de la oposición negocien su compra de acciones, hablen menos, hagan más y procedan como publicaron a bombo y platillo. Sin embargo, hasta ahora ni siquiera han sido capaces de hacer una oferta realista a ver qué respondía el máximo accionista del club.
Porque, díganme ustedes: ¿Cómo se puede asegurar que Lopera pide el oro y el moro por sus acciones si no ha recibido ni una sola oferta? La ley es la ley y como la de las SAD es legal, por tanto, o la oposición oferta y compra o sus representantes están obligados a callarse. No, por supuesto, en sus críticas porque cualquier accionista o socio del club puede enjuiciar la labor de un dirigente llámese como se llame y sea quien sea. Pero exigir la marcha del máximo accionista está vedado para cualquiera que lo pretenda si no puede reunir un mayor número de acciones. Porque, lo que es seguro, es que Lopera no les va a regalar a nadie sus acciones por su linda cara. Todo ello, al margen de la respuesta que estamos esperando de la Justicia por la querella interpuesta por distintas entidades opositoras contra el máximo accionista del club. Como por ese camino, el tiempo se ha convertido también en protagonista y, según la oposición apremia un cambio, ¿qué opción ofrecen los que aspiran a regir el club a los socios y accionistas minoritarios que estamos de acuerdo que el ciclo de Manuel Ruiz de Lopera se ha acabado? Legalmente no se le puede desbancar de su puesto mientras mantenga su condición de máximo accionista. Pero sus opositores, entre los que la mayoría sufre, como hemos dicho tantas veces, de "cocodrilitis" (*) pasan olímpicamente de hacerle una oferta. ¿Qué solución existe para que el señor Lopera deje su puesto y se marche como exigen sus adversarios? A ver si hay alguien que sea capaz de explicarnos a los que no nos dejamos comer el coco ni pasamos por el aro, cómo es posible conseguir algo así sin que Manuel Ruiz de Lopera deje de ser el máximo accionista del club. Como no sea, con perdón, por obra y gracia del Espíritu Santo...
(*) Dícese de los que no son proclives a gastarse su dinero de forma desprendida, "porque tienen cocodrilos en los bolsillos"