Contigo Siempre Betis.es

 
   
   

Martes, 4-05-2010 / 19'30 horas

 

 

RESPUESTA DEL DIRECTOR DE “CONTIGO SIEMPRE

BETIS. ES” AL MANIPULADOR, MENTIROSO Y

FALSIFICADOR DE DOCUMENTOS HISTÓRICOS,

LLAMADO CARLOS ROMERO “EL PALANGANERO”,

AL QUE LOS FANTASMAS QUE LE TORTURAN LE

IMPIDEN VIVIR EN PAZ CON SU CONCIENCIA


Tras la merienda, recibí la llamada telefónica de un buen amigo para comunicarme que me había enviado un email con el texto que se había publicado sobre mí en “La Palangana Desconchada”. Algo despistadillo, pues me encontraba sumido en la lectura de un libro tan instructivo como “La historia de España contada con sencillez”, de José María Pemán, le dije: “Si se trata de que han descubierto algún documento antiguo sobre la fundación de su club en tiempo de los iberos, fenicios, godos o cualquier pueblo prehistórico de la Península Ibérica, aprovecha la ocasión para decírmelo ahora que tengo un libro de historia en las manos y puedo comprobar si en el mismo se dice algo al respecto. Total, por retroceder en la historia, a estos les importa un comino hacer el ridículo, ya que son capaces de afirmar que los orígenes de su club descienden de los hijos de Caín y de Abel. Más concretamente del primero, por lo que es obvio, que además vivió más años y tuvo una prole más abundante”. Mi amigo me respondió que el tema iba por otro lado, a lo que yo supuse que estaría relacionado con la réplica o crítica –denomínenla como prefieran– que escribí sobre el manipulado artículo de la falsa fundación de club del barrio de Nervión en 1905. Dicho artículo, como puede comprobarse en este diario informático, fue publicado por “El Palanganero” en la revista digital “Cuadernos de Fútbol”. Sí, ya saben, ese elemento que vetó mi presencia en la tertulia bético-sevillista que se celebró en casa de Galán en la vecina localidad de Dos Hermanas. “Tú léelo –añadió mi amigo– y ya hablaremos, que yo te he enviado el mensaje porque sé que te da grima entrar en una página web tan repelente como la del historiador ficticio”. Posteriormente, mientras accedía a la bandeja de entrada de mi correo electrónico, me imaginaba que lo que iba a leer era un escrito de protesta e indignación de un individuo al que  había denunciado por manipulador y mentiroso. Claro está que, por lo que he hecho público sobre los falsos Estatutos sevillistas de 1914, en ese asunto no se salva ningún “historiador” del otro bando.

Pero, una vez que abrí el mensaje que me había remitido mi amigo, me sorprendí bastante al leerlo. Si ustedes quieren conocer su contenido entren en la web de “La Palangana Desconchada” y podrán cumplir su deseo. Por mi parte, les anticiparé que la pretensión del sujeto en cuestión es que, como le importa un bledo que se le acuse de mentiroso y manipulador, porque lo es y carece de argumentos para defenderse, en vez de defenderse se sale por la tangente y al verse cogido en falta ha decidido lo siguiente: organizar un jueguecito parecido al de “Pasa Palabra” u otro de los concursos televisivos de esa temática, emplazándome a que le conteste a una serie de preguntas relacionadas en su página web ornamentada con los colores del averno. Sorprendentemente, “El Palanganero”, no se muestra avergonzado de haber utilizado como verdaderos los Estatutos de su club de 1914, que son más falsos que Judas, y quiere someterme a un inútil examen de historia cuando lo que yo pretendía demostrar –que el Real Betis Balompié es el equipo más antiguo de la ciudad– lo he probado con documentos de incuestionable autenticidad y valía. Eso, en primer lugar, porque lo más reciente que he sacado a la luz, es que los “historiadores” sevillistas han mentido impunemente utilizando documentos falsos e inventados para justificar lo que no podían conseguir por la vía legal. Además, son tan desagradecidos que, pese a que les he facilitado datos que ignoraban sobre la fundación de su club, no han tenido siquiera la gentileza de agradecérmelo. Por ejemplo, se han enterado por un bético de la existencia de la Sociedad de Foot Ball, de la que ningún sevillista escuchó hablar hasta que el que suscribe ofreció la noticia el año 2005 en el programa deportivo que presentaba y dirigía Rafael Almansa en Giralda Televisión.

No le preocupa ser manipulador, falsificador, ni mentiroso

Por mi parte, puedo asegurarlo sin mentir, que lo que esperaba de “El Palanganero”, tras haber quedado al descubierto su condición de falsificador y manipulador en el artículo que ha escrito sobre la inexistente fundación de su equipo en 1905, era algo más digno, de más altura personal, pese a que de ambas cualidades dicho sujeto anda más que cortito. Yo esperaba que procediera a demostrarme que miento y que él no es ningún manipulador ni falsificador. Es más, pese a que algo así le debe resultar de todo punto imposible, nada habría perdido por intentarlo; pese a que sólo hubiera sido para cubrir las apariencias. Sobre todo, después de lo que he hecho público, y demostrado, sobre su dignidad personal y valía como “historiador”, que han quedado por los suelos más manchadas que las desgraciadas aves víctimas de la marea negra. Pero no, por lo visto, al señor “Palanganero” le importa muy poco el descrédito que se ha ganado a pulso manipulando y mintiendo en lo que escribe. Y, como es un memo patológico, lo único que se le ocurre es retarme a que le responda a una serie de preguntas con las que pretende desvirtuar las razones por mí expuestas –avaladas con la correspondiente documentación– que han demostrado que el Real Betis Balompié es el equipo más antiguo de la ciudad.

Pobre consuelo y vano intento de un falsificador que carece de argumentos que justifiquen su crónica ignorancia y que no se avergüenza de haber difundido documentos falsificados o inventados, para apoyar sus quiméricas inventivas pese a faltar impunemente a la verdad. Pero, desgraciadamente para él y sus correligionarios, la oportunidad de reivindicarse les ha llegado demasiado tarde. Lo que llevo manteniendo desde hace cinco años ha quedado suficientemente probado sin haber tenido que recurrir a documentos manipulados, falsificados e inventados, algo a lo que Romerito y sus congéneres están bastante acostumbrados. Lo cierto es que, unos y otros, se han cubierto de gloria utilizando como auténticos los fraudulentos Estatutos de 1914, chollo que ya se les ha acabado para siempre. A partir de aquí, por medio del Libro Registro de Asociaciones de 1907 que se conserva en la Delegación del Gobierno en Andalucía, se puede demostrar que tales Estatutos fueron una renovación de los de 1909, año en el que el segundo club de la ciudad fue legalizado sin poder demostrar, por tanto, que se había fundado en 1905. En tal caso, ¿cómo iban a contener dichos Estatutos mención alguna sobre la fundación del club del barrio de Nervión en el referido año?

Le pese a quien le pese el Real Betis Balompié es el club más antiguo de la ciudad

Merced a lo expuesto, el señor “Palanganero”, al no poder replicar a ni a una sola de las cuestiones que le he planteado en la réplica a su manipulado artículo sobre la falsa fundación de su club en 1905, se sale por la tangente e inicia una táctica tan estúpida y banal como la de someterme a un cuestionario de preguntas cuando ya, lo pretendido por mí –demostrar que el Real Betis Balompié es el equipo más antiguo de la ciudad– está más que probado. Y, lo que es peor, dejando en evidencia a los “historiadores” sevillistas que se han valido de documentos falsificados para arrimar el ascua a su sardina. Lo que ocurre es que la han arrimado tanto que al final la sardina se les ha quemado, por lo que, descubierta su forma dolosa de actuar, han quedado en evidencia y totalmente desacreditados. En tal caso, que no esperen que vaya a entrar en su juego de marear la perdiz y distraer la atención del lector para eludir el meollo de la cuestión, que nos es otra que el Sevilla FC se fundó en 1908. Así ha quedado confirmado con el descubrimiento de la noticia publicada en la portada de “El Liberal” del 31 de octubre de 1908, que, diecinueve días más tarde (19-11-1908), apareció en “El Mundo Deportivo” de Barcelona, calificando al club recién fundado como “novel sociedad”. El lugar donde transcurría la acción era el Prado de San Sebastián, meses después de que unos estudiantes de la Escuela Politécnica se hubieran organizado como club de fútbol en un lugar tan alejado de la ciudad como el Prado de Santa Justa, que era donde jugaban sus partidos. El nombre de tan benemérito club era el de Sevilla Balompié, que no sólo está reconocido como el más antiguo de la ciudad a nivel oficioso, sino también en el ámbito oficial. Así se demuestra por medio del Libro Registro de Asociaciones de 1907, que nos permite comprobar que tan histórico club fue inscrito en el Gobierno Civil el 1 de febrero de 1909, un mes y cuatro días antes que su eterno rival,  que no fue legalizado hasta el 4 de marzo de ese mismo año. Con datos tan claros y en absoluto dudosos, el debate llega a su fin, mientras que no aparezca, lo que estoy seguro que no ocurrirá, un documento formalizado o publicado en tiempo real (no falsificado como ha ocurrido con los Estatutos de 1914) que acredite con absolutas garantías la fundación en 1905 del equipo del barrio de Nervión.

Tras la constatación de ambos hechos es forzoso admitir que el segundo club por antigüedad de la ciudad fue fundado a finales de octubre de 1908, por lo que demostrada la falsificación de sus Estatutos de 1914, son los “historiadores” sevillistas los que deben de aportar los necesarios documentos que demuestren lo que tan ineficazmente sostienen. Así que lo único que voy a hacer de aquí en adelante cuando tales sujetos sigan empecinados en su recalcitrante actitud de negar lo evidente, será sacar a relucir los documentos aportados por mí y la falsificación realizada por ellos sin preocuparme un ápice de lo que digan, mientras que continúen sin mostrar los documentos de los que carecen. Por cierto, para que pueda comprobarse la importancia de  la legalización de un club, voy a recomendar a los “historiadores” del otro bando que se informen de lo siguiente: en 1897 se fundó en Madrid un equipo llamado Sky FC, cuya existencia está comprobada por las noticias que sobre su constitución y algunos de los partidos que jugó ofreció la prensa de la capital de España. Sin embargo, el referido club no fue nunca reconocido por la Real Federación Española de Fútbol. ¿Por qué razón? ¡Ah!, tales “historiadores”, que aseguran saber tanto, que se molesten en averiguarlo y comprobarán a que obedece el referido comentario. 

En vista de lo expuesto, ¿qué me importa a mí a estas alturas todas las preguntas que me puedan hacer el señor “Palanganero” y los que desde la sombra lo manejan como a una marioneta, si documentalmente he demostrado que el Real Betis Balompié, como legítimo sucesor del Sevilla Balompié, es el club decano de la ciudad? ¿Aunque cómo se atreve un manipulador que ha hecho uso, como todos los de su calaña, de documentos falsificados o inventados a cuestionar mi conocimiento si ya le he demostrado que, al contrario de cómo han procedido los de su estirpe, mi actuación ha estado presidida por el más riguroso respeto a la verdad para no verme involucrado en la deleznable y oprobiosa situación de ser acusado de manipulador y falsificador como es su caso y el de todos los miembros de esa banda? Dicho lo cual, aquí el único que tiene derecho a preguntar es el que suscribe, que no es el que ha falsificado, mentido, ni manipulado. Por lo tanto, mal voy yo a responder a pregunta alguna que me formule un manipulador y falsificador como el señor “Palanganero”, mientras que él no tenga la dignidad, el decoro y la decencia de reconocer que tanto él como los “historiadores” de su club, antiguos y actuales, de los que es un aventajado discípulo, han falsificado la historia del fútbol sevillano difundiendo sin ningún pudor ni vergüenza unos Estatutos tan falsos como los que tan reiteradamente he citado hasta aquí. Pero, ojo, que ahí no termina el asunto, porque tras lo expuesto es obligado preguntarle lo siguiente: ¿Los que así habéis procedido lo habéis hecho por mentirosos o por ignorantes? Si es por lo primero, habéis cometido dolo, fraude, y estafa en vuestras informaciones, y si vuestra actuación ha obedecido a ignorancia o desconocimiento, habéis quedado completamente desacreditados por vuestra ineptitud e incompetencia.

Tienen menos papeles que los actores fracasados

Les aseguro, que a mí no me costaría ningún trabajo contestar a todas las preguntas –y a más que se me formularan– insertas en la lista que se publica en la infernal web de “La Palangana Desconchada”. Y lo haría sumamente gustoso si estuviese tratando con historiadores respetables y de reconocido prestigio que, como se observa, no es el caso que nos ocupa. Pero jamás aceptaré, de aquí en adelante, a debatir con un sujeto de las características del tristemente célebre Carlos Romero “El Palanganero”, después de haberle demostrado que es un redomado manipulador y falsificador de temas históricos. En una situación como la descrita, mi dignidad me impide concederle el derecho de preguntarme lo que se le antoje o lo que le soplen los que entre bastidores manejan los hilos que lo dirigen. ¿Es que no le da vergüenza a un individuo que ha escrito un artículo tan manipulado sobre la falsa fundación de su club en 1905, arrogarse una pretensión que por lo expuesto no le corresponde en absoluto? Lo que Romerito debe de hacer, si es capaz de algo convincente, es aportar siquiera sea un documento (con uno solo nos basta) fechado en 1905, que informe en tiempo real de la fundación de su club, que es como el que suscribe ha procedido para demostrar que fue fundado tres años más tarde. Ya está bien, que el bando al que pertenece Romerito, se haya aprovechado durante tantos años de los fraudulentos Estatutos de 1914 para mantener la falsedad de la fundación de su club en 1905. Menos predicar y más dar trigo, que ya estamos hartos de indocumentados, falsos, mentirosos y timadores que hablan y hablan sin descanso y no son capaces de aportar ni una sola prueba consistente que apoye sus vacuos parloteos de papagayos. Pese a lo dicho, lo confieso con total sinceridad, no me importaría admitir como aseguran los “historiadores” sevillistas, que el España Balompié, predecesor del Sevilla Balompié, se fundó en agosto de 1908, pues el hecho no modificaría en absoluto su condición de club más antiguo de la ciudad, en la vertiente oficiosa y oficial como documentalmente ha quedado demostrado.

En suma, que mi mayor defensa ante sujetos de las características de los “Romeritos” de turno, no es otra que la de mi credibilidad, en la que me he basado para apoyar con documentos fuera de toda duda lo que he defendido y propagado a lo largo del pasado lustro. Todo lo contrario que elementos como “El Palanganero”, fieles ejemplos del prototipo de “historiador”, falsificador, manipulador y mentiroso, que han actuado con total impunidad a lo largo de los años. En consecuencia, aquí los únicos que deben responder de su descrédito e ineptitud son los que pertenecen a la partida de mentirosos y manipuladores que no les ha importado defender sus postulados e ideas, falsificando documentos o inventándose otros que nunca existieron. Lo que ocurre es que, para su desgracia, carecen de ningún otro argumento que los respalde. Y menos aún de documentos, que tienen menos papeles que los actores fracasados. ¿Preguntitas a mí, procedentes de sofistas y badulaques de tan poca altura y crédito como un desacreditado “historiador” de la condición de “El Palanganero”? En mi caso me basta tan sólo con que la persona interesada en conocer que el Real Betis Balompié es el equipo más antiguo de la ciudad, lea la información que he publicado apoyada con documentos libres de todo tipo de sospecha. En especial, porque me cabe la satisfacción y el orgullo de no haber utilizado ningún documento falsificado ni manipulado. Con eso me basta y sobra, aunque no me resisto a comprobar si un ignorante y manipulador patológico como el desprestigiado Carlos Romero, es capaz de explicar el tema de los Estatutos falsificados de su club que, para su desgracia y descrédito, también él ha utilizado sin pudor ni vergüenza. Algo que ni se ha dicho ni se dirá de mi limpia ejecutoria en el mundo de la comunicación y de la investigación histórica.

Por último, pues el tema no merece que se le preste ninguna importancia, vaya para ti, Romerito, y para tu compañero De la Rueda Rueda (pinchada) el siguiente recado: no me afecta en absoluto que me confundáis con Iñaki García ni creáis que somos la misma persona, el hecho es fácil de demostrar. Pero, es más, prefiero ser comparado a tíos como él que a liantes como vosotros. Dicho lo cual me despido con el grito de mi preferencia, adoptado también por Iñaki García, que dice como sigue: ¡SOMOS MÁS ANTIGUOS QUE USTEDES HASTA EN LAS ESTAMPITAS! Al que desde ahora añado: ¡Y TAMBIÉN MENOS EMBUSTEROS, MENTIROSOS Y FALSIFICADORES!


Manuel CARMONA RODRÍGUEZ


Estatutos falsificados por los "historiadores" del Sevilla FC para demostrar la supuesta fundación de su club en 1905


 

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