Contigo Siempre Betis.es  
   
   

NECROLÓGICAS

PEPE PEREGIL, UN BÉTICO DE LOS DE ANTES, SE MARCHÓ AL CIELO A CANTARLE SAETAS A CRISTO Y A LA VIRGEN MARÍA


Manuel Carmona / Sábado, 28-01-2012 / 18'50

Pepe Peregil, bético de los denominados inasequibles al desaliento, nunca ocultó los fuertes sentimientos verdiblancos que albergaba en su interior. Cordial, muy cercano con los que con él confraternizábamos, no tenía una mala palabra para nadie, por lo que contaba amigos por millares. En cierta oportunidad, cuando me encontraba buscando a béticos notables para solicitarle un poema con destino al libro “Poemas Verdiblancos”, publicado a instancias de mi esposa Rosario Solís Márquez en 1994 con motivo del retorno del Real Betis Balompié a las competiciones europeas, le visité en su popularísimo bar “Quitapeares”.

Conocido mi propósito, Pepe, me respondió: “Hecho, Manué, pásate por aquí dentro de un par de semanas que te tendré listo el poema. Así lo hice, él me lo tenía escrito a bolígrafo en un folio, y me invitó a leerlo antes de que me marchara, para que le diera su opinión. Lo hice y, una vez leído, le contesté: “Es de tu estilo, Pepe, de un bético sencillo del pueblo, que son a los que nuestro Real Betis Balompié quiere más”. Acto seguido, nos estrechamos las manos y me marché satisfecho de que un bético como él, hubiera atendido mi petición.


La bonmía que se reflejaba en el rostro de Pepe Peregil respondía
perfectamente a su amable y sencilla forma de ser

Ahora, me he enterado de que mi estimado amigo bético se marchó a la gloria para verse cara a cara con Cristo y su Madre, la Virgen María, a quienes, año tras año, cantaba desde los balcones primorosas y sentidas saetas como prueba del amor tan grande que les profesaba. En vista de que se marchó al cielo sin que pudiera despedirme de él, he decidido, como homenaje a su memoria, publicar en su honor el poema que me escribió en honor a nuestro Betis para un libro que quizá constituya un precedente en ese estilo. Así que, a modo de brindis, y junto al poema que, a mi instancia, le dirigió al Betis, digo voz en alto el siguiente brindis: "¡Va por usted, maestro, que habrá sido recibido en el cielo con todos los honores que merecen los personajes que, como usted, salen y son queridos por el pueblo!”:  


A LA GENTE DE MI BETIS

Por primera vez en mi vida
voy a ejercer de poeta,
para hablaros de mi Betis
que es una cosa muy seria.

Señores ya tiembla Europa
porque mi Betis llegó,
y er Beti no es cualquier cosa
sino un equipo señor,
que de solera rebosa
por su clase y condición,
por su casta generosa
por su estilo y su blasón.

Nos miran con extrañeza
y mucha desilusión,
los blanquillos porque piensan
que con empaque y honor,
hemos llegado a la UEFA
lográndolo de un tirón,
sin esperar la repesca
o era el Dépor campeón.
Sabemos de sus fatigas
y sus muchos sofocones,
les ganamo en los dos campos
y eso causa tiritones,
y quedamos por encima
¡mil veces a mi Betis un ole!

Pero como nadie duda
que somos unos señores,
les pedimos mil disculpas
y también muchos perdones,
¿por qué quién tiene la culpa
de que seamos los mejores?

Y a los “Chupes” y a los “Biris”
lo que le pedimos es calma,
que animen a sus colores
con ética y elegancia,
defendiendo sin rencores
al equipo de su alma.

Que no es la guerra de Bosnia
ni la de Irlanda del Norte,
que esto es sólo un juego
y al mismo tiempo un deporte,
y mi gente siempre ha sido
jugador número doce,
con selecto y gran estilo
como España reconoce.

Y finalmente le digo
a la gente de mi Betis,
que siga tal como ha sido
y alegre sus corazones,
porque por ese camino
seremos los campeones,
de la UEFA, Copa y Liga
por las buenas o por co…raje

PEPE PEREGIL / CANTAOR


Ir al Índice

Ir al Índice General