LA GRAN MANIPULACIÓN HISTÓRICA
(I)
EN BUSCA DE LA VERDAD PARA DESTERRAR A LA MENTIRA
Con datos oficiales en la mano
LOS ESTATUTOS DE 1914 DEL SEVILLA FC, QUE SEGÚN
LOS "HISTORIADORES" DE DICHO CLUB RESPONDEN
A UNA RENOVACIÓN DE LOS DE 1905, SON SÓLO UNA
BURDA E INADMISIBLE FALSIFICACIÓN HISTÓRICA
Manuel Carmona
Hasta ahora, cuando los “historiadores” sevillistas has querido demostrar que su equipo fue fundado en 1905, siempre echaban mano de los Estatutos o Reglamentos de su club de 1914. De ellos suelen mostrar la portada y una supuesta primera página, no autentificada por el sello de ningún estamento oficial, en la que en el artículo primero puede leerse que el club presentó sus anteriores Estatutos el 14 de octubre de 1905. Sin embargo, algo así no les valdrá de nada de aquí en adelante, pues, como vamos a demostrar, tales Estatutos no son más que una auténtica falsificación. Bajo estas líneas, el lector puede observar dos ilustraciones de los mismos que el "historiador" sevillista Carlos Romero ("El Palanganero") utilizó para ilustrar parte del artículo publicado en la revista digital "CUADERNOS DE FÚTBOL", del CIHEFE (Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español).
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Documentos falsificados que hasta ahora han sido utilizados para
manipular
y
adelantar la fundación del Sevilla FC a 1905
Indudablemente si tales estatutos fueran auténticos y se contara con una copia sellada por el Gobierno Civil, ya que por entonces aún no existía la Federación Regional de Foot Ball, habría que admitir como cierta la fundación del Sevilla FC en 1905 y no habría nada que oponer. Lo que ocurre es que tras una rigurosa comprobación de la legalidad de tales documentos se ha podido comprobar que son totalmente falsos, como vamos a demostrar a continuación con datos de carácter oficial. Para ello, debajo de estas líneas, el lector puede observar una foto del Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil de Sevilla (que se conserva en la Delegación del Gobierno en Andalucía) abierto por las páginas en cuyos últimos asientos se recogen, respectivamente, la inscripción oficial del Sevilla FC y la renovación de sus Estatutos. Mas, como por su tamaño es difícil leer ambos textos con facilidad, a continuación hemos colocado, convenientemente ampliados, los referidos asientos a fin de que se pueda proceder a su lectura con toda comodidad. En el de la izquierda, como puede verse, se recoge la inscripción oficial del club, realizada el 4 de marzo de 1909, y en el de la derecha, la renovación de su Reglamento o Estatutos cumplimentada el 27 de junio de 1914.

Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil en cuyos últimos asientos de cada página se consignan la inscripción del Sevilla FC el 4 de marzo de 1909 y la reforma de sus estatutos el 27 de junio de 1914

Asiento de la inscripción del Sevilla FC, el 4 de marzo de 1909, en el Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil de Sevilla que se conserva en la Delegación del Gobierno de
Andalucía

Asiento situado a la derecha del anterior, que demuestra que los Estutos del Sevilla FC reformados el 27 de junio de 1914 correspondían a
los de 1909 y no a los de 1905
Dicho lo cual, y dejando bien sentado que se trata de datos oficiales que pueden ser verificados en el organismo competente, ante lo irrefutable de las pruebas aportadas, la cuestión está absolutamente clara: los Estatutos del Sevilla FC de 1914 son una renovación de los de 1909 y en ningún caso de los de 1905, como se ha hecho creer hasta ahora desde la parcela sevillista. De forma tan clara y terminante como la descrita, sin sombra de duda que empañe lo descubierto, queda demostrado con meridiana claridad la evidente falsificación realizada. Es más, tampoco los de 1909 podían hacer referencia a la fundación del club en 1905, porque, en tal caso, el Sevilla FC habría sido inscrito en el Libro Registro de Asociaciones como de 1905 y no con fecha 4 de marzo de 1909, como está demostrado que ocurrió.
Saben todos los aficionados que han seguido mis informaciones sobre la fundación del club del barrio de Nervión, las descalificaciones que he tenido que soportar por mantener que el Sevilla FC no se fundó en 1905, sino en 1908. En consecuencia, quienes se han valido de documentos falsificados para difundir una mentira tan flagrante, ¿qué subterfugios buscarán ahora para negar lo evidente? Está claro que, busquen lo que busquen, de lo que no cabe duda alguna es que, ante lo demostrado, han quedado en el lugar que les corresponde: en el de manipuladores de la historia. Pese a ello, el tema no va a quedar aquí, pues, dentro de unos días, publicaremos la segunda entrega del informe elaborado para responder, punto por punto, a lo escrito por el señor Carlos Romero, "El Palanganero", en el artículo publicado el pasado mes de febrero en la revista digital "CUADERNOS DE FÚTBOL", que edita el CIHEFE (Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español ).
Y, en tercer lugar, verá la luz el informe que el historiador onubense, Antonio Balmont, avecindado en nuestra ciudad, colgó en la red para denunciar la manipulación periodística realizada por los "historiadores" sevillistas con la intención de avalar la existencia de un supuesto y falso Sevilla FC de 1890. Dicho informe consiste en un extracto de su libro “LA VERDAD SOBRE EL FÚTBOL SEVILLANO ENTRE 1890 Y 1893”, del que poseo un ejemplar dedicado por su autor. De esta forma, los lectores de "Contigo Siempre Betis.es" tendrán la oportunidad de comprobar quién o quiénes han sido los únicos manipuladores y falsificadores de la historia del fútbol sevillano.
SOBRE LA FUNDACIÓN DEL
REAL BETIS BALOMPIÉ
Como aclaración final, en lo que respecta a la fundación del Real Betis Balompié en 1907, quiero añadir lo siguiente:
Si he publicado que el Sevilla Balompié, el antecedente más antiguo del Real Betis Balompié, se fundó en 1907 fue porque lo dejó escrito un personaje tan histórico del beticismo como Gil Gómez Bajuelo “Discóbolo” que conoció y trató a muchos de sus fundadores y fue en dos ocasiones presidente del Real Betis Balompié. Pero, además, dispongo de la información publicada en el Anuario del Fútbol Español de la temporada 1923-24, que contiene los datos oficiales de los clubes inscritos en las distintas federaciones regionales de “foot ball” de nuestro país. Esta obra, que siguió a la de la temporada anterior, tuvo también como autor al que fuera seleccionador español e importante periodista bilbaíno, José María Mateos. Por eso mismo, a don José María, no le fue difícil disponer de los datos oficiales que, sobre los clubes españoles de fútbol, se conservaban en aquella époba en la Real Federación Española. Pues bien, con el paso de los años, desaparecieron todos los ejemplares de la referida obra hasta que, afortunadamente, no hace mucho tiempo, fue encontrado por un aficionado bilbaíno al fútbol, en una tienda de libros usados de la ciudad del Bocho, el único exponente de dicha obra que se conserva en la actualidad. Del mismo, gracias a un amigo de Baracaldo, pude hacerme con una copia informatizada que guardo como un auténtico tesoro bibliográfico.
Para conocimiento del lector, valgan los siguientes datos de don José María Mateos Larrucea (Bilbao, 1888 / 1963). Licenciado en Derecho, su afición al periodismo le hizo cambiar de profesión. Fue redactor jefe de "El Porvenir Vasco" y de la sección deportiva de "La Gaceta del Norte", periódico en el que se jubiló por enfermedad en 1960. Asimismo, mientras que perteneció a ese medio, ejerció como director de "La Hoja del Lunes" de Bilbao. Fue seleccionador español en 1922 (con Castro y Salvador Díaz), 1925 (con Castro y Cabot), 1926 y 1927 (con Montero y Castro) y en solitario, desde 1929 a 1933. Fue autor, asimismo, de varios libros de fútbol, uno de tanto valor como la historia del Athletic de Bilbao y otro de su época de seleccionador español.
Pues bien, en la primera página del espacio correspondiente a la Federación Regional Sur de Foot Ball que repoduce el referido Anuario Futbolístico 1923-24, aparte de las directivas de dicho organismo y de la del Comité Territorial de Árbitros, se ofrecían los datos de los tres primeros equipos andaluces de la época. De ellos, el único club que figura con el año de su fundación es el Real Betis Balompié, consignándose éste como de 1907. Así puede comprobarse en la página de la derecha de las dos que insertamos debajo de estas líneas. Y conste que, como la Federación Regional Sur de Foot Ball estuvo presidida en la casi totalidad de su historia por un sevillista, en caso de que el dato no hubiese correspondido a la realidad, habría sido admitido o suprimido ipso facto. Sin embargo, como ustedes pueden observar, en dicha página no se indica el año de fundación del Sevilla FC, tampoco el del Recreativo de Huelva, y sí el del Real Betis Balompié del que se dice que fue fundado en 1907.
 
Dos páginas del Anuario del Fútbol Español 1923-24. Obsérvese como al final de la situada a la
derecha
se recoge,
resaltado por nosotros en gris, el año de la fundación del Real Betis Balompié
No obstante, pese la evidencia que presento, he de añadir que aunque el Real Betis Balompié tuviera sus más antiguos antecedentes en julio de 1908, como aseguran los “historiadores" sevillistas, seguiría siendo tres meses más antiguo que su eterno rival y, por consiguiente, el club decano de la ciudad. Como final, quiero decir al señor Romero, que siempre he presentado documentos auténticos, nunca manipulados al estilo de los Estatutos del Sevilla FC de 1914. En consecuencia, me asiste todo el derecho de calificar como falsa la fundación del Sevilla FC en 1905. Más aún cuando a lo largo de este informe he demostrado con dos informaciones en tiempo real en que el hecho ocurrió en 1908.
Pero, ojo, el derecho que yo ejerzo es el que me corresponde como ciudadano de una sociedad libre y democrática, no el derecho de pernada que quieren seguir imponiendo los “historiadores” sevillistas que, por lo que se ve, aún se creen que viven en la época que acostumbraban a mangonearlo todo. Pero, ya se sabe lo que reza el dicho popular que dice, que la mentira tiene las patas muy cortas y antes se coge a un mentiroso que a un cojo. Y, como se ve, el señor Romero miente y manipula una barbaridad, lo que ocurre es que conmigo, él y sus adláteres, han pinchado en hueso.
UNA REFLEXIÓN FINAL
Cuando en realidad cobra forma la idea de que el Sevilla FC fue fundado en 1905, es a partir de 1941 con la aparición del libro publicado por el sevillista Arturo Otero. Para escribir dicho libro, el señor Otero se valió, principalmente, de los relatos contados por veteranos aficionados sevillistas, sin aportar, como siempre ha sucedido a lo largo de la histolria en la parcela de ese club, ni un simple documento auténtico que apoyara la veracidad de lo relatado. Lo extraño del caso es que, en una segunda inscripción del Sevilla FC, correspondiente al bienio 1937-38, inserta en otro Libro Registro de Asociaciones conservado en el Gobierno Civil de Sevilla, se indica que se ignora su fecha de fundación.

Un nuevo asiento del Sevilla FC en otro Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil de Sevilla, en el que puede
comprobarse que
en el bienio 1937-38 se desconocía la fundación del club sevillista
Pocos años después de ese asiento, al final de la guerra civil, fue cuando Arturo Otero comenzó a escribir la historia del Sevilla FC publicada en 1941. A raíz de ello, la Real Federación Española de Fútbol aceptó oficialmente 1905 como el año de la fundación del equipo sevillista. Tras lo dicho, el aficionado se preguntará cómo tal aprobación se realizó con tanta facilidad y prontitud. Pues bien, esa interrogante se responde de la forma siguiente: ¿Sabe el lector quién era el presidente del Sevilla FC cuando, en 1941, se publicó el libro de Arturo Otero? ¿No?, pues Ramón Sánchez Pizjuán. ¿Y el vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol desde noviembre de ese año de 1941? ¿Tampoco? Pues, oído al parche: el mismo Ramón Sánchez Pizjuán. ¿Entienden ahora lo ocurrido? Sólo hacía falta ser directivo importante (en este caso el segundo por orden jerárquico del organismo en cuestión) para conseguir con toda facilidad y rapidez lo que se deseaba y pretendía. Más claro, agua.
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