Hace unos días, en la página web del “DIARIO DE SEVILLA”, hemos leído una información, firmada por P. González y M. Lasida, sobre los 80 años de existencia del Calavera CF en la que se reproducen algunas declaraciones de Valeiano Amaya, el longevo presidente del Calavera CF, que no corresponden en absoluto a la verdad. Y nos extraña que el señor Amaya pretenda negar algo tan evidente como la etapa en la que el club que preside fue filial del Real Betis Balompié. En la parte de la información a la que nos referimos se dice lo que sigue: La mitología habla de una supuesta identidad filial bética del Calavera. "Es algo que nos gustaría aclarar", afirma el presidente, "el Calavera nunca fue un equipo de la cantera del Betis. Simplemente ocurrió que José María de la Concha, presidente del Calavera durante muchos años, estuvo también muy vinculado al Betis en el tiempo de la travesía en el desierto. Hubo algún intercambio de jugadores. Sólo eso. Aunque sí es verdad que ha habido canteranos calaveristas que han jugado en la primera plantilla bética". Antonio Reyes es un ejemplo. El ex bético hace memoria: "Aquel era otro Betis. Hoy día, hasta el Calavera tiene mejor organización y estructura que el Betis".
El hecho no se trata de una mitológica ni "supuesta identidad filial bética del Calavera" como aseguran los autores del artículo, sino de una realidad tangible que se puede demostrar sin ningún asomo de duda. Cierto es que, en ello tuvo decisiva influencia la incorporación de José María de la Concha al Calavera CF, pero para que una relación tan estrecha como la que se estableció entre ambos clubes, no cabe duda que los dirigentes que regían al club negro tuvieron que estar de acuerdo en suscribir un acuerdo de colaboración como el citado. Es más, incluso se puede decir que más que un equipo filial, el Calavera CF era un club adherido al Real Betis Balompié, cuyos destinos estuvo regido durante gran parte de la década de los cuarenta por personas adscritas al club verdiblanco. En definitiva, que puede decirse con toda propiedad que el Calavera CF era el Real Betis Balompié B.
LA ANTIGÜEDAD Y PECULIARIDADES DE UN SINGULAR EQUIPO COMO EL CALAVERA CF
Antes de entrar de lleno en el tema, para aquellos que desconozcan la densa historia del Calavera CF, hemos de adelantarles que en la actualidad, que este equipo fue fundado en 1928 y que, aunque el Triaca CF de San Bernardo, está acreditado que se fundó varios años antes, federativamente se le reconoce al Calavera CF el cuarto puesto por antigüedad del fútbol sevillano tras Real Betis Balompié, Sevilla FC y Coria CF. Digamos también, que la principal peculiaridad de este equipo, fundado por Paquito Isern Llosent, joven de la Puerta Osario que llevaba muy a gala el calificativo de “calavera” con que eran conocidos en aquella época los jóvenes tarambanas, juerguistas y mujeriegos, eran, junto con su nombre, sus colores y escudo representativo.
De ahí que, la fundación del singular equipo, fue como contestación de tales críticas que los vecinos de la Puerta Osario (el nombre del barrio venía a colación con el del equipo: osario=a calavera) hacían objeto a Paquito Isern y sus amigos de juergas y francachelas. ¿No dicen que somos unos “calaveras”? Pues toma ya, ese va a ser el nombre del equipo que vamos a fundar. Claro el nombre tan macabro del club correspondía a su condición de juerguista y no a dicha parte ósea del esqueleto humano. El joven, que se reía hasta de su sombra, disfrutó de lo lindo al observar la impresión de la gente del barrio cuando el proyecto se hizo público. ¡Cosas de Paquito!, se comentaba por uno y otro lado de la Puerta Osario. Y es que había que tener en cuenta que el “tarambana Paquito”, había ideado también que el color de la equipación de su club sería completamente negra y el escudo una calavera con dos tibias cruzadas debajo. Sí, exactamente como las utilizadas en las señales de peligro que como advertencia se coloca en los lugares donde existe riesgo extremo para las personas. Hasta se dio el caso que alguna que otra costurera muy supersticiosa se negó a bordar el escudo en las negras camisetas del equipo.

Inicial escudo del Calavera FC que fue adoptado
tras la fundación del club negro
CÓMO SE PRODUJO LA ESTRECHA VINCULACIÓN QUE UNIÓ AL CALAVERA CF CON EL REAL BETIS
Como quiera que desde 1928 hasta que llegó la guerra civil, el Calavera FC se había convertido en uno de los mejores equipos de la Local sevillana y destacaba por los excelentes futbolistas que sacaba, José María de la Concha cayó en la cuenta que contar con su colaboración sería muy beneficioso para el Real Betis, decidió poner en conocimiento del club el plan que había trazado. Así nos lo relató el histórico personaje bético, cuando fue honrado con el nombramiento de presidente honorario del 75 aniversario del club negro. En esos momentos, por encargo de mi gran amigo y periodista Benito Castellanos, el que suscribe estaba dedicado a escribir el libro 75 AÑOS DE HISTORIA DEL CALAVERA CF, que financiaría el club negro que presidía, desde Dios sabía cuando, Valeriano Amaya. Y según está recogido en dicho libro, el acuerdo de colaboración (que después llegaría a mucho más) que tras el término de la guerra civil se estableció entre el club de la Puerta Osario y el Real Betis Balompié, llegó a suscribirse como por medio de los párrafos tomado de dicha obra se relata:
Huelga decir que la escasez de medios de los equipos modestos aumentó en grado superlativo en la posguerra. Reinaba un ambiente de pobreza generalizado, donde sólo los pudientes, los militares, los religiosos y los protegidos del régimen político nacido al amparo del franquismo, podían comer caliente todos los días. Se carecía de lo más imprescindible, y el racionamiento de los productos vitales para la subsistencia dio paso al estraperlo, medio fraudulento por el que se enriquecieron los más aprovechados. En esas se estaba cuando se presentó ante los responsables del Calavera José María de la Concha, en representación del presidente bético Valentín Pérez Martínez —de cuya junta fue directivo— proponiendo un acuerdo de filialidad entre los dos clubes.
Como la propuesta era beneficiosa para ambos, fue aceptada sin dudar. Por medio de ese acuerdo, el Betis, que estaba a dos velas, contaría con un equipo nodriza, mientras que el Calavera tendría el apoyo del club verdiblanco que, aparte de otras ayudas, le cedería los jugadores que necesitaban foguearse para llegar a la primera plantilla. Así, el equipo “de las tibias” podría enfrentarse a cualquier club de Sevilla de igual a igual. Qué digo de igual a igual, con la ventaja de ser superior a los demás.
Al poco, José María de la Concha comenzaría a demostrar lo beneficiosos que eran los proyectos que traía en cartera. El primero y principal conseguir un campo, pues, sin terreno de juego, poco futuro podía labrarse un club con ganas de prosperar. Con terreno de juego, el Calavera podría inscribirse en un campeonato regional e ir ascendiendo de categoría. Pero, para eso, hacía falta dinero. Y el vil metal, ¿cómo se conseguiría? De la Concha lo tenía muy claro: incorporando a la directiva a hombres de solvencia económica. Y siguiendo un plan perfectamente trazado empezó a convencer a todos los béticos de recursos de que ayudar al Calavera era igual que ayudar al Betis. De fútbol, era cierto, De la Concha sabía más que Briján, pero de psicología estaba también sobrado.

Carné que acredita a José María de la Concha como secretario
técnico del Calavera CF en 1946. El escudo del sello es una
réplica del original del Real Betis Balompié
LA DEL CALAVERA CF, UNA CANTERA SUMAMENTE RENTABLE
Por el acuerdo establecido, los jugadores calaveristas que interesaran al Real Betis pasarían a formar parte de su primera plantilla, de ahí que fueran muy numerosos los que vistieron los colores verdiblancos. Entre otros están los casos de Heriz, Domínguez I, Domínguez II, Isidro, Alfonso, Antoñito, Prieto, Navarrete, Bohórquez, Hurtado, Luichi, Olmo, Castrillo, Morita, Angelito, Villarín, Castillo, etcétera, en los diez años que duró el acuerdo suscrito entre ambos clubes. Como prueba que el destino de los buenos jugadores calaveristas debía ser su incorporación al Real Betis, traemos a colación lo ocurrido con uno de los mejores, Heriz, que en 1946, se negaba a incorporarse a la plantilla verdiblanca. En 75 AÑOS DE EXISTENCIA DEL CALAVERA CF, libro escrito por el que suscribe y financiado por el club calaverista, puede leerse lo que sigue:
A últimos de marzo quedaba en libertad el excelente delantero Heris, que contaba 22 años y estaba libre del servicio militar. Heris afirmaba que la tradición de que jugador que destacaba en el Calavera tenía como destino el Betis no iba con él, que ficharía por el mejor postor. Aunque si éste era el equipo verdiblanco mejor que mejor. Heris declaró haber recibido propuestas del Celta de Vigo y de la Olímpica Jiennense, pero su compromiso con el Calavera y el estar cumpliendo la “mili” en Sevilla, impidió que fructificaran. Sus palabras no sentaron bien en el seno del club e incluso De la Cocha le respondió duramente en la Prensa. Pero como al final surgió el acuerdo y el fino interior firmó por el Betis se echaron pelillos a la mar y todos tan contentos. En los ocho años, aproximadamente, que el Calavera fue filial bético, el trasiego de jugadores entre ambos equipos, porque lo permitía la legislación, fue continuo. Cuando estaban en buen momento jugaban con el Betis y cuando no tenían opción a ello reforzaban al Calavera.

Otro de los prometedores jugadores del Calavera junto a Heriz fue el guardameta Hurtado que, tras colgar las botas entrenaría a muchos equipos de Tercera División y Segunda B. Pues bien, cuando destacaba como guardameta en el equipo negro, E. FALCÓN, redactor del diario “SEVILLA”, a principios de diciembre de 1945, se acercó a realizarle una entrevista a la secretaría que el Calavera CF tenía instalada en la calle Sierpes, número 9. Al comienzo de su información escribe el periodista: Entre paredes verdosas y rodeados de verderones está Francisco Hurtado Sáez, “mandamás” en los palos calaveristas. Por supuesto lo de “verderones” está clarísimo que no podía referirse a los colores negros del Calavera, sino a los del Betis. Pero es más, al final de la entrevista Falcón, escribe:
Hurtado se reintegra al grupo de “beticones”, mientras que un directivo verdiblanco nos dice:
—Hurtado es un magnífico portero con el que cuenta el Calavera y, sin duda alguna, será en el futuro el que defienda el marco bético. Clase tiene y las ganas están niveladas entre él y nosotros. El Calavera ha encontrado un buen portero, de lo cual el Betis se alegra enormemente
Para que el lector entienda lo de “verderones” y “beticones” y el porqué del color de las paredes verdosas de la secretaría del Calavera CF, le aclararemos las dudas reproduciendo parte de la noticia publicada sobre la inauguración de la sede calaverista, ubicada en calle Sierpes, nº 9, cuyo número de teléfono era el 29179. La sede se encontraba muy cerca de la del Real Betis, instalada en la calle Santa María de Gracia, nº 15, y al acto de la inauguración acudió la directiva bética en pleno, con su presidente, Eduardo Benjumea, a la cabeza quien hasta poco antes había sido vicepresidente del Calavera. Un periódico sevillano, cuyo recorte conservaba José María de la Concha, publicó lo que sigue de la importante inauguración: Éste —se refiere al presidente bético— dedicó sencillas y elocuentes palabras a los rectores “negros” por su magnífico trabajo en la instalación del nuevo local y por su proceder en los últimos acontecimientos. Seguidamente, la directiva del Calavera, queriendo remediar en todo lo posible la situación del “caso Antúnez”, entregó al señor Benjumea una importante cantidad, que fue agradecida en cuanto valía por el presidente bético. Asistieron al acto las dos mencionadas directivas y numerosos jugadores de ambos clubs. La secretaría, sencillamente amueblada, se encuentra repleta de trofeos y recuerdos históricos, presidiendo grandes fotos de los gloriosos equipos verdiblancos de antaño.
¿Cree el lector que si la relación entre Calavera CF y el Real Betis se hubiese reducido tan sólo a como asegura Valeriano Amaya a que en el Real Betis, por mediación de José María de la Concha, hubieran jugado algunos futbolistas negros hechos como los narrados hasta ahora habrían sido posible que sucedieran? Rotundamente no. Por otro lado, el Calavera solía jugar sus partidos más importantes de campeonato en el estadio de Heliópolis y se enfrentaba al Betis en los encuentros de entrenamiento en el estadio bético. Por ejemplo, dos años antes, de lo relatado, con motivo de haber obtenido el título de campeón de Sevilla de Tercera Categoría, los socios y admiradores del Calavera se reunieron para tributar un merecido homenaje a su equipo. El acto consistió en un partido de fútbol, que se celebró por la mañana EN EL TERRENO DE HELIÓPOLIS. Después se sirvió un suculento almuerzo al que asistió el equipo y gran número de admiradores. El presidente calaverista era Manuel González Conradi, que, asimismo, fue directivo bético, igual que ocurrió con Idelfonso Domínguez Martín en la temporada 1945-46.
UN ESCUDO DE RASGOS INDISCUTIBLEMENTE BÉTICOS
Otro dato de que demuestra la vinculación del equipo negro con el Real Betis en la década de los años cuarenta, fue el que a los Calavera CF-Coria CF, se les denominara en la prensa como Betis-Sevilla en miniatura. Pero hay más, pues, ¿qué decir del escudo que, diseñado por José María de la Concha, representó al Calavera CF durante algunos años de su estrecha relación con el Real Betis que, como puede observarse en el dibujo que se muestra en esta página, consiste en una réplica del original del equipo verdiblanco? ¿No está clarísimo que se trataba de una copia del escudo bético, con las variaciones lógicas por la diferencia de club? ¿Es normal que todo lo hasta aquí expuesto hubiese sido posible tan sólo porque José María de la Concha, que lo fue todo en el Calavera CF, hubiese estado muy relacionado con el Betis? Evidentemente, Valeriano Amaya desvaría hablando como habla en la actualidad, lo que no tiene para nosotros ninguna explicación posible.

Escudo del Calavera CF, diseñado por José María de la Concha, réplica del
original del Real Betis que representó al equipo negro durante varios años
Otro dato de la referida relación entre el Real Betis y el Calavera CF lo encontramos en las líneas de la información publicada en el diario “SEVILLA”, el 27 de septiembre de 1946, que decía como sigue: ¿GELO, AL CALAVERA?. El Betis no olvida a ese club que, en el sentido figurado de la frase, bien se puede decir que es hijo suyo. Así que hijo suyo, ¿cree el lector que se puede denominar así a un equipo con el que la única relación existente, según Valeriano Amaya, fuese la de utilizar algunos jugadores suyos?
Digamos por añadidura que en la década que el Real Betis fue mentor del Calavera CF, en la temporada 1946-47 el equipo negro cubrió la temporada más brillante de su historia consiguiendo el ascenso a la Tercera y fue cuando arrendó y acondicionó el campo situado en el colegia de los Salesianos de la Trinidad. Es fácil deducir que, sin la decisiva ayuda del Real Betis y los béticos que en su dirección intervinieron, dentro de los medios en los que se desenvolvía el equipo de la Puerta Osario difícilmente le habría sido posible ascender a categoría nacional.
Por consiguiente, que Valeriano Amaya pretenda a estas alturas de la historia difundir lo que nunca osó rebatir en presencia de José María de la Concha, estando el que suscribe presente, no cuadra con una conducta coherente, sensata ni consecuente del hombre que accedió a la presidencia del club en la temporada 1967-68. Un hombre que, por mucha pasión que sienta por su equipo, no puede manipular la historia de su club con argumentos que de sobra sabe que no no son ciertos. La única razón que se nos ocurre no puede ser otra que su condición de sevillista, aunque también nos cuesta una enormidad admitirlo, pues nunca antepuso esos sentimientos al tratar del tema que nos ocupa y en todo momento reconoció que las relaciones del Calavera CF han sido mejores a lo largo de la historia con el Real Betis Balompié que con el equipo de Nervión, ya que con esta sociedad sencillamente no existieron. Pero lo cierto es que, durante la década completa de los años cuarenta del pasado siglo, diga Valeriano Amaya lo que diga, nadie puede poner en tela de juicio que el Calavera CF fue filial del Real Betis Balompié en todos los órdenes.
Así que nada de mitología ni de “una supuesta identidad filial bética del Calavera” ni de monsergas baratas como se dice en la información citada de la página web del DIARIO DE SEVILLA”. La realidad cierta y palpable es que, como hemos demostrado con algunos datos más que determinantes, se demuestra sobradamente la filialidad bética del Calavera CF. Además, insisto, ni el señor Amaya ni los más antiguos calaveristas que vivían cuando el equipo negro celebró sus bodas de Platino, fueron incapaces de negarlo pese a que los datos, y otros hechos más de los que hemos facilitado, se encontraban recogidos en el libro publicado con motivo de los 75 años de historia del Calavera CF, original del que estas líneas suscribe.
Ir al Índice de Historia
Ir a la página de entrada