CARA Y CRUZ DE LOS GARCÍA DE LA BORBOLLA
EN LA HISTORIA DEL REAL BETIS BALOMPIÉ
© Manuel Carmona Rodríguez
Los García de la Borbolla han presumido siempre, y con razón, de que sus antepasados fundaron al Betis. Claro que, en ese punto, hay que advertir que se refieren al Betis Foot-Ball Club. Pero no puede quedar ahí la cosa, pues esa decisiva influencia en la historia del Betis, al que yo llamo, el del apellido inglés (Foot-Ball Club) tuvo, asimismo, directa relación con la existencia del Real Betis Balompié. Tanta que si no hubiese existido el primero habría sido imposible la fundación del segundo. Todo ello, sin olvidar el destacado papel jugado por otra rama de la familia Borbolla, la de los Rodríguez de la Borbolla, que fueron los que, en base a las gestiones realizadas en Madrid con el marqués de Mochales, consiguieron para el club el título de Real. Pero empecemos por el principio para que el lector entienda con toda claridad la historia que le vamos a contar, ya que el origen de todo tuvo sus principios en el seno del equipo rival, el Sevilla FC.
El relato de algunos descendientes de aquellos primeros García de la Borbolla que vivieron en Sevilla, pues la familia era oriunda de Jerez de la Frontera, narran que la fundación del equipo bético tuvo su origen en una secesión originada en el Sevilla FC, que tuvo como cabecilla a Eladio García de la Borbolla y San Juan. Las causas que, según los García de la Borbolla, provocaron la división se referían a la negativa de la junta directiva del Sevilla FC de que un trabajador de la Pirotecnia, excelente futbolista, ingresara en un equipo tan señorito como el sevillista. El hecho no gustó en absoluto a Eladio García de la Borbolla y los que opinaban como él que decidieron marcharse y fundar un nuevo equipo al que pusieron por nombre Betis Foot-Ball Club.
Con este equipo, del que se dice que Eladio fue su primer presidente, tuvieron relación sus hermanos Carlos y Rafael que, como todos sus parientes, lucharon a brazo partido. Sin embargo, hay que dejar claramente sentado que la iniciativa de los García de la Borbolla abarcó dos disyuntivas opuestas: Por un lado, Eladio y Carlos se mantuvieron fieles a las directrices marcadas por los dirigentes del club y apoyaron la fusión del equipo, convertido ya en Real Betis Foot-Ball Club, con el Sevilla Balompié con lo que vería la luz el Real Betis Balompié. El personaje bético más influyentes de la época ─nos encontramos en 1914─ era uno de los primos de los García de la Borbolla, Pedro Rodríguez de la Borbolla y Serrano, diputado provincial e hijo del ministro de Gracia y Justicia, Pedro Rodríguez de la Borbolla y Amoscótegui de Saavedra, que sí se mostraba partidario de la fusión.
Poco antes, Pedro se había anotado un éxito extraordinario al conseguir que su padre se pusiera en contacto con el marqués de Mochales, que tenía amistades entre los servidores de mayor rango de la casa real, a fin de conseguir para el club al que tanto estaba apoyando, el título de Real. Su empresa tuvo éxito, el club bético obtuvo en septiembre de 1914 el preciado título, y Pedro Rodríguez de la Borbolla y Serrano fue nombrado presidente. Hasta entonces, los dirigentes del Betis FC y del Sevilla Balompié, animados por Herbert Richard Jones (“Papá Jones”) habían intentado llegar a un acuerdo para formar un club uniendo a sus respectivas sociedades futbolísticas. Inicialmente la idea fue muy bien acogida, pero la elección del nombre que ostentaría el equipo producto de la fusión impedía que se tomara el acuerdo definitivo. Pero mire usted por donde, la obtención del título de Real por el Betis Foot-Ball Club fue la varita mágica para la solución del conflicto. Tras la distinción que el rey hizo objeto al equipo bético, los balompedistas comprendieron que no resultaba lógico ni procedente imponer otro nombre distinto al de Betis al club origen de la fusión. Y así, se acabaron las discusiones y se llegó al acuerdo de que el nuevo club se denominara Real Betis Balompié.
En ese punto todo parecía arreglado, pero mire usted por donde otro García de la Borbolla y San Juan (Rafael), protagonizando el papel de rebelde se alza en contra del proyecto de fusión y convence a otros béticos significados de que no deben permitir que su equipo comparta el título de Real, que sólo a él le pertenece, con ningún otro equipo. La división se cierne sobre el club realista y se entabla un fuerte debate entre los dos bandos en disputa. Sin embargo, la mayoría, entre los que contaban los ex presidentes Eladio García de la Borbolla y Manuel Gutiérrez Fernández, y el primer presidente del Real Betis Foot-Ball Club, Pedro Rodríguez de la Borbolla y Serrano, se inclinan en favor de la fusión. Y ésta se lleva a efecto con todos los pronunciamientos favorables.
Pero los sediciosos de Rafael García de la Borbolla y San Juan respondieron refundando el Betis Foot-Ball Club, con lo que pretenden seguir una línea paralela a la del club producto de la fusión. Así que, cuatro años después de la fundación del Betis Foot-Ball Club, a causa de una sedición en el equipo rival con un García de la Borbolla y San Juan (Eladio) a la cabeza, ahora el mundillo futbolístico sevillano se repetía la misma situación, aunque con un fondo menos social y más político; otro García de la Borbolla y San Juan (Rafael) funda, en este caso es más propio decir refunda, al Betis Foot-Ball Club en disconformidad con lo que ocurre en el Real Betis Foot-Ball Club, El nombre del equipo en cuyo seno se perpetraba la operación era la única diferencia del escenario que, antes fue el Sevilla FC, y ahora era el Real Betis Foot-Ball Club. Sin embargo, en los dos casos con la fundación del Betis Foot-Ball Club como fondo.
Pero en esta oportunidad el mensaje de este García de la Borbolla no cuajó y su pretensión se fue al garete. Instaló la secretaría del refundado club en el hogar paterno, pero el apoyo popular promovido con mucha energía por los componentes del Sevilla Balompié que habían llegado a un acuerdo con la mayor parte de los del Real Betis Foot-Ball Club provocó que triunfaran los deseos de los fusionistas y, mientras que el Real Betis Balompié, poseedor de un equipo con carisma, fuerte y potente ─ formado por el bloque completo del Sevilla Balompié─ siguió adelante con pujanza, el refundado Betis Foot-Ball Club apenas si cubrió algunos meses de singladura y quedó en el olvido para siempre.
Esa fue la intervención de los García de los Borbolla y San Juan en el Betis; por un lado, Eladio, con su marcha del equipo rival y la fundación del Betis Foot-Ball Club puso la primera piedra de la constitución del Real Betis Balompié, y por otro, su hermano Rafael que, llegado el momento clave en la historia de nuestro club, luchó con todas sus fuerzas por todo lo contrario. Por fortuna, Eladio, que se hallaba aliado con los fusionistas, volvió a estar del lado de los que impusieron sus tesis y fundaron el club más carismático y legendario del fútbol mundial: el Real Betis Balompié. Esa es la verdadera historia de la intervención en la historia de nuestro club de una familia tan significada como la de los García de los Borbolla: cara por un lado (Eladio) y cruz por otro (Rafael).
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