Manuel Carmona
La falsificación de documentos es algo consustancial con todos los que defienden equivocadamente la fundación del Sevilla FC. Ya no saben lo que hacer para demostrar lo que no pueden, ni obrando de manera tan fraudalenta. En el informe que publiqué ayer lunes, demostré con datos oficiales que habían falsificado los Estatutos de 1914, que no son copia de 1905, sino una reforma de los de 1909. Era su prueba emblemática, pero el que suscribe la ha dejado vacía de contenido demostrando el fraude cometido. Pero son tan poco inteligentes que ahora, no conformes con la falsificación que les he desmantelado, vuelven a la carga con una fracción de otra carta, ésta fechada en 1922, que tampoco resiste el más mínimo análisis para comprobar que más falsa que el rey Miguel.
Resulta que, al original o fotocopia de dicha misiva le han añadido con todo descaro, en la parte superior derecha, un rotulito de “Fundado en 1905” que se ve a leguas que no corresponde al original. ¿A quien pretenden engañar en esta ocasión? Cualquier profesional de la imprenta les diría que el texto en cuestión donde debiera ir colocado es en el membrete, debajo del nombre del club. Pero como ahí resulta imposible, lo han colocado donde mejor les ha parecido por lo que se ve a leguas que se trata de una manipulación. Con la informática se pueden eliminar, añadir, cambiar o modificar las partes que se quiera de un documento. En consecuencia, para demostrar la validez y autenticidad del mismo es obligatorio presentarlo para comprobar que no ha sido manipulado como el publicado en “La Palangana Desconchada”. Y es que los demás no somos tontos y, aparte de saber el Sevilla FC se fundó en 1908, después del caso de la falsificación de los Estatutos de 1914, no nos fiamos ni un pelo de lo que en esa webfal se publique. Como para fiarnos de los que ahí escriben, que hacen más trampas que los jugadores del Oeste jugando al póker.

Obsérvese la burda manipulación con la fecha de la fundación colocada en el
supuesto
documento, desplazada del membrete, donde el manipulador carecía de espacio para
colocarla. ¿Cómo se
demuestra
que este
trozo de documento informatizado as auténtico?
Naturalmente,
examinando el original
LOS ACADÉMICOS DE HISTORIA SEVILLISTA QUE ESCRIBEN EN “LA PALANGANA DESCONCHADA”
Entre las burradas que he leído en “La Palangana Desconchada”, tras ser avisado por un amigo de los despropósitos que se escriben en la misma, el que más gracia me ha hecho, aparte de la manipulación de la cartita de 1922 con el añadido de 1905, fue el siguiente: El miércoles, 23-12-2009, publiqué en “Contigo Siempre Betis.es” el siguiente artículo:
LA VERGONZOSA ACTITUD DE UN PRESIDENTE INDIGNO
En 1929 ocurrió un deleznable hecho en el ámbito futbolístico sevillano que consistió en lo siguiente: Un presidente del Sevilla FC, que casi una década antes había sido vicepresidente bético y era socio del club verdiblanco agredió de palabra y obra a un empleado del campo del Real Patronato. Denunciado el hecho por el trabajador a la directiva verdiblanca, que por aquel tiempo presidía Ignacio Sánchez Mejías, el incidente fue estudiado en una junta ordinaria. Pero como resultó que el agresor se trataba del presidente del club rival y la pena por el acto cometido era la expulsión del cuerpo de abonados del club, con lo que el escándalo estaba asegurado de antemano, la directiva bética pidió a su empleado que retirase la denuncia con lo que se evitaría el escándalo que causaría la noticia.
Como es natural, el modesto empleado no tuvo más remedio que atender la petición de su directiva y se quedó sin recibir la satisfacción de que se hiciera justicia. La época en la que se desarrollaron los hechos, la de la Dictadura del general Primo de Rivera, fue la que evitó que se ejercitaran contra el irascible presidente sevillista las medidas contempladas en los estatutos del club bético. Nos apena y avergüenza que la vil acción del referido individuo quedara impune y el humilde empleado, para conservar su puesto, se tuviera que aguantar con la humillación que le había inferido un personaje que manchó sus apellidos con su modo fascista de actuar:
¿QUÉ PRESIDENTE SEVILLISTA FUE EL CITADO AGRESOR?
SÉPALO CONSULTANDO EL NUEVO LIBRO DE MANUEL CARMONA RODRÍGUEZ “TODOS LOS PRESIDENTES DEL REAL BETIS BALOMPIÉ”
El protagonista del hecho, que responde a la más auténtica realidad, se incluye en el citado libro, pero son tan brutos todos estos “historiadores” que no son capaces de reflexionar y encontrar al personaje al que me refiero en ese relato, pese a que su identificación es muy fácil. Al respecto, un ignorante ha escrito lo que sigue:
No hace falta que lo compren, ya se lo digo yo mismo: se refiere a Juan Domínguez Osborne, que había sido vicepresidente bético cuando el marqués de Contadero fue presidente en 1921. Juan Domínguez fue presidente del Sevilla FC entre 1925 y 1932.
Usar una anécdota de este tipo alimentando una rivalidad de la forma torticera en que este señor lo hace, de forma despreciable, contra el mejor club andaluz de todos los tiempos y de la forma victimista a que ya nos tienen acostumbrados.
Podemos confirmar que el libro llamado “Todos los presidentes del Real Betis Balompié”, al que le falta algún que otro presidente según hemos comprobado, no muestra alguna prueba documental de lo que el caballero afirma y hoy por hoy no puede mantenerlo, por lo que dudamos de la veracidad de lo expuesto hasta que aporte alguna documentación al respecto. Eso sí, algún libro habrá vendido gracias a este gazapo vestido de víctima.
Un ignorante de tomo y lomo
El listorro, que no ha sido capaz de encontrar al personaje en cuestión en mi libro, se atreve a decir que ha comprobado que faltan algunos presidentes. Claro está que sin citar los nombres de los que según dicho doctor en Historia, tontorrón donde los haya, no aparecen en el libro porque qué va a saber un indocumentado de lo que se ha inventado o le ha dicho uno de los “copiones indocumentados” que andan sueltos por ahí. Y anda que el sabihondo está bien informado al facilitar el nombre de un tal Juan Domínguez Osborne. No tiene poca idea el miembro de esa Academia de la Historia que es “La Palangana Desconchada”. El buen hombre no se conoce la historia de su club y se ufana de que en mi libro faltan algunos presidentes. Pues, si es así, anda dilos o dinos quién es el soplagaitas que te lo ha contado, aunque ya sé por donde van los tiros.
Pues bien, señores de “La Palangana Desconchada”, los datos que facilito en mi libro son ciertos, tengo la historia algo más completa y la prueba para demostrarlo. Pero si quieren saber el nombre y donde hallé la noticia, antes tendréis que acceder a las tres condiciones siguientes: saber quien es el lumbreras que escribió el texto anterior, quién es el soplagaitas que le ha dicho que en mi libro faltan algunos presidentes, y cuales son esos. En ese momento me apostaré con el laureado investigador lo que el quiera, si es que se atreve, y veremos a ver cuál de los dos dice la verdad. Anda sé valiente, da la cara, como yo lo hago, y demuestra tu sabiduría que vas a hacer el ridículo a que estará acostumbrado a protagonizar cuando hablas o escribe de lo que no sabes.
Pues bien, amigos lectores, este es el tipo de “historiadores” que me quiere dar lecciones de historia, pese a que les he demostrado, con el Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil de Sevilla de 1907 (que se conserva en la Delegación del Gobierno en Andalucía) que han estado divulgando durante la tira de años unos Estatutos falsificados para demostrar que su equipo fue fundado en 1905. Pero como antes se coge a un mentiroso que a un cojo…
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