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El Sevilla Balompié, también fue el club más antiguo de la ciudad a nivel oficial
Otro aspecto bastante revelador de los datos rescatados a lo largo de la ardua investigación realizada sobre la fundación de los dos primeros clubes sevillanos, lo encontramos en las inscripciones oficiales de ambos equipos que aparecen en el Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil de Sevilla que se conserva en la Delegación del Gobierno de Andalucía, sita en la Torre Sur de la sevillana Plaza de España. Dicho libro, se trata de una copia del abierto en 1905 que desapareció en el incendio declarado en dicho organismo al año siguiente. Al respecto, en la primera página del referido volumen puede leerse el siguiente texto:
Con esta fecha da comienzo la inscripción de Asociaciones en este Registro: haciéndose constar que no se sigue orden cronológico por la imposibilidad de efectuarlo con las que se refiere a fecha anterior dada la desaparición cuando dice: de documentos, que produjo el incendio de la oficina del Gobierno en 10 de julio de 1906. También se hace presente que se ha procurado aquilatar en todo lo posible, la exactitud en los asientos; apelando a datos suministrados por certificaciones de las autoridades locales a cuya responsabilidad quedan las inexactitudes que hayan podido cometerse. Entendiendo que no es dado considerar disueltas Asociaciones en la que este dato no consta, por modo fehaciente, y que la inscripción de los Registros antiguos les dio existencia legal, pasan a éste las registradas que careciendo en el expediente de actas de constitución, se hallen inscritas, toda vez que prohibiendo la Ley la inscripción sin tal requisito, es de creer lo cumplieran, y no puede perjudicar al particular el hecho de su extravío en esta Oficina, bien por abandono o por haber desaparecido en el incendio citado.- Sevilla, 14 de Octubre de 1907.- El Secretario (firma).- El Oficial del Negociado. (Firma).

Primera página del Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil de Sevilla, abierto el 14 de octubre de 1907 por la
desaparición del anterior a causa del incendio que se declaró en el edificio donde se halla instalado dicho estamento
Sobre tal extremo hemos de aclarar que, como se puede leer en la página reproducida encima de estas líneas que, junto a las Sociedades inscritas a partir del 14 de octubre de 1907, fecha de apertura del nuevo Libro Registro, se encontraban reseñadas las que demostraron haber sido fundadas en años anteriores. Sin embargo, entre ellas, aunque sólo había transcurrido menos de año y medio desde que el susodicho libro entrara en servicio, no figuraba el Sevilla FC. Al efecto, en el asiento número 283 de dicho tomo, con fecha 1 de febrero de 1909, aparecía registrado el Sevilla Balompié. En dicho asiento, como puede observarse en la ilustración que figura líneas más abajo, la palabra SEVILLA se encuentra tachada y sustituida por las de REAL BETIS que, junto al vocablo BALOMPIÉ, formaron el nuevo nombre adoptado por el Sevilla Balompié.
En consecuencia, no se trató del registro de un nuevo club, ya que si así hubiese ocurrido el Real Betis Balompié habría ocupado uno de los asientos finales de 1914. Lo que ocurrió fue que el Sevilla Balompié pasó a denominarse Real Betis Balompié antes de fusionarse con el Real Betis Foot Ball Club, con lo que el Real Betis Balompié, adoptó el año de fundación del club más antiguo de los dos que se fusionaron para constituirlo. Siguiendo con los datos extraídos del Libro Registro de Asociaciones, otro de los que resulta realmente sorprendente fue que, cinco asientos más abajo del ocupado por el Sevilla Balompié, en el número 288, con fecha 4 de marzo de 1909, aparece registrado el Sevilla FC. Concretamente, un mes y tres días después de haber sido inscrito el Sevilla Balompié.


Inscripciones oficiales del Sevilla Balompié y del Sevilla FC en el Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil. Como
puede comprobarse, el primero fue registrado el 1 de febrero de 1909 y, el segundo, el 4 de marzo de 1909, un mes y
tres días
después que el Sevilla Balompié
Tras lo expuesto cabe preguntarse: ¿A qué puede deberse que el club sevillista no apareciera inscrito entre las Sociedades fundadas en 1905 si la apertura del nuevo Libro Registro de Asociaciones tuvo lugar sólo un año y tres meses después de su incendio?, ¿ocurrió así porque se extraviara la documentación de la primitiva inscripción y sus directivos se viesen imposibilitados de acreditar que su club había sido inscrito en el organismo gubernamental en 1905? Nada de eso, pues tal como nos demuestran las informaciones publicadas por "EL LIBERAL" y "EL MUNDO DEPORTIVO", el Sevilla FC se fundó en octubre de 1908. De ese modo se constata que las versiones orales recogidas por Arturo Otero en el libro que publicó a principio de los años cuarenta no se correspondían con la realidad.
Amén de lo dicho, en los mismos asientos de la página siguiente del referido Libro Registro de Asociaciones, consta que ambos equipos renovaron sus estatutos en 1914. En lo que respecta a los del Real Betis Balompié, el histórico personaje que fue José María de la Concha conservaba una fotocopia en la que puede comprobarse que las distintas páginas que recogían sus 39 artículos estaban reglamentariamente formalizadas con los sellos de la Federación Regional Sur de Foot Ball y del Real Betis Balompié. Sin embargo, tal requisito no se contempla en los que hemos visto divulgados del equipo rival, carentes de todo aspecto legal y que algunos aprovechados pretenden hacer pasar por auténticos, asegurando que son copia de los de 1905, cuando la realidad es que, si fueran auténticos, la copia debería ser de los aprobados en 1908, año de la fundación del club.
Una prueba aportada por los propios sevillistas
No hace falta que se diga que, aunque resulta impensable que dos periódicos se puedan inventar la fundación en una fecha concreta, en las que relataron lo ocurrido. Pero como la creencia de la errónea fecha divulgada sobre que el Sevilla FC se había fundado en 1905 estaba ya tan arraigada, que los denominados "historiadores" sevillistas no sólo se negaron a aceptar algo más que evidente, sino que se revolvieron contra el que suscribe como gatos a los que se les pisa el rabo. El enfrentamiento se mantuvo desde el 2005, año en el que celebraron su anticipado Centenario hasta marzo de 2010 en que una web sevillista publicó un documento bastante revelador, pero al que nadie del otro bando pareció darle su real importancia. Como a lo largo de lo hasta aquí publicado se ha comprobado, el que suscribe nunca publicó una noticia sobre la fundación del club del barrio de Nervión sin que estuviera apoyada por documentos oficiales o periodísticos publicados en tiempo real. Sin embargo, el documento en cuestión apoya con bastante claridad que el equipo sevillista carecía de Reglamento antes de su inscripción en el Gobierno ivil, el 4 de marzo de 1909.
Observe el lector debajo de estas líneas el documento que en cuestión, que fue publicado en la web de apariencia funeraria que mantiene el “historiador” sevillista que hemos mencionado con anterioridad, llamado Carlos Romero. Dicho documento nos servirá para demostrar que la primera inscripción oficial del equipo del barrio de Nervión en el Gobierno Civil de Sevilla tuvo lugar el 4 de marzo de 1909. Por supuesto, cabe recordar que, tras la probada falsificación de los Estatutos sevillistas de 1914, el asunto podría considerarse que huelga, pero disponiendo de la posibilidad de analizar el valor del documento no me resisto a hacerlo.

Carta publicada en la web de Carlos Romero que habla de la carencia
de
Reglamento, catorce días antes de registrarse de forma
oficial en
el
Gobierno
Civil de la ciudad
La carta, totalmente auténtica, no es que no esté firmada como creían el señor “Palanganero” y algún “escribidor” de su web, sino que se trata de la primera hoja de la misiva. La epístola iba dirigida por indicación de la Federación Española de Fútbol (que aún no estaba constituida oficialmente) al presidente del Madrid FC, Carlos Padrós, el 18 de febrero de 1909. En uno de sus párrafos, la comunicación epistolar decía que “lamentamos muchísimo no poder remitirle el borrador del reglamento que solicitan por carecer en la actualidad del valioso concurso de varios de nuestros principales jugadores, ausentes en estos momentos”. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?, se preguntará el lector. Pues, muy posiblemente, la imposibilidad de participar en el campeonato por no estar aún el club legalizado: o bien, porque como los directivos de los clubes en aquella época eran todos jugadores, entre los ausentes podrían encontrarse los que deberían de intervenir en la inscripción de la Sociedad en el Gobierno Civil, hecho que se formalizó catorce días más tarde.
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