Contigo Siempre Betis.es

 
   
   

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Libro Registro de Asociaciones del Gobierno Civil en cuyos últimos asientos de cada página se consignan la
inscripción del Sevilla FC el 4 de marzo de 1909 y la reforma de sus estatutos el 27 de junio de 1914
.


Asiento final de la página derecha en la que se recoge la inscripción del Sevilla FC, el 4 de marzo de 1909



Asiento final de la página derecha en la que se consigna que los Estatutos del Sevilla FC reformados el 27 de junio
de 1914 correspondían a los de 1909 y no a los de 1905

Lo que ocurre es que siempre estamos con lo mismo en lo que se refiere a los documentos que presentan los “historiadores” sevillistas. Demostrada ha quedado la falsificación de los Estatutos de 1914, pues bien aún no han presentado ningún documento o recorte de prensa de 1905 a 1907 que informe en tiempo real sobre la fundación del Sevilla FC. Sin embargo, los periódicos “El Liberal” y “El Mundo Deportivo” sí publicaron la noticia de la fundación del club del barrio de Nervión en octubre y noviembre, respectivamente, de 1908. Por ello no resulta nada extraño que el equipo sevillista, como le correspondía, no celebrara sus Bodas de Plata en 1930 si en verdad se hubiese constituido en 1905. Razón de más para creer que por entonces no sabían ni el año cierto de su fundación.

Por eso, no nos extraña que el mismo no conste en el Anuario del Fútbol Español de la temporada 1923-24, obra del seleccionador nacional José María Mateos, y sí el de la fundación del Real Betis Balompié en 1907. Y téngase presente que la información manejada por don José María Mateos para la elaboración de su Anuario no puede movernos a la duda, pues fue obtenida, en su condición de seleccionador nacional, a través de la Real Federación Española de Fútbol. Ítem más. ¿Por qué en otro Libro Registro de Asociaciones que se conserva del Gobierno Civil de Sevilla, consta que en el bienio 1937-38 se ignoraba el año de su fundación? O sea, que lo divulgado sobre la constitución del club sevillista en 1905, sigue sin ser avalado por ningún documento o recorte de prensa de ese mismo año que confirme la autenticidad del hecho. Lo contrario que ocurrió con “El Liberal” y “El Mundo Deportivo”, los cuales publicaron en tiempo real la fundación del club del barrio de Nervión a finales de octubre de 1908. De ahí que, difícilmente, pueda aparecer algún dato sobre el mismo hecho, en un periódico de tres años antes.


Un testimonio de 1906 sobre la actualidad deportiva sevillana

El que la Sociedad de Foot Ball tuviera muy corto plazo de vida no nos extraña en absoluto, pues en dicha época la difusión del balompié en la capital hispalense era bastante escasa. Así lo prueba, por ejemplo, el contreaenido del artículo realizado por Narciso Masferrer, redactor jefe de "EL MUNDO DEPORTIVO", en su peregrinaje por varias localidades andaluzas y una extremeña. En el amplio espacio dedicado a Sevilla, el destacado periodista catalán no sólo no citó la existencia de ningún equipo de "foot ball" en la ciudad, sino que tampoco mencionó al balompié o "foot-ball", como se le denominaba en la época, entre los desportes practicados por los sevillanos. El único club de fútbol que menciona el articulista en su reportaje es el Recreativo de Huelva, al que denomina como "Huelva foot ball Club", en vez de Huelva Rec. Aparte, repárese en la media columna inferior de la derecha en la se le dedica una amplia información que se le dedica a un partido de fútbol Barcelona-Madrid. ¿No habría sido normal que si en Sevilla existiese en 1906 algún equipo de fútbol, el articulista se hubiese referido a él? El dato nos indica que, en aquel año, si el fútbol se practicaba en nuestra ciudad sería entre grupo de chavales que no estaban organizados en ningún equipo determinado. ¿Habría desaparecido la Sociedad de Foot Ball fundada en 1905? Pues no hubiera resultado muy extraño dado el bajo nivel "footballístico" que por entonces se respiraba en la ciudad. De otra forma, ¿qué hubiese impedido a Masferrer citar que el "foot ball" se practicaba en Sevilla? Léase con atención el contenido del referido reportaje en lo relativo a Sevilla, que dice como sigue:

La bella y esplendorosa Sevilla no tiene empeño en igualarse ni acercarse siquiera en materias sportivas á Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao; vive en esa indolencia morisca que la hace tan admirable y tan soberbia. Es indudable que por ser una de nuestras ciudades más populosas, en ella hay infinidad de sportsmen que rinden culto á nuestras practicas deportivas más en boga, pero de esos elementos puede decirse que si luchan, no luchan con la ardiente y continuada fe con que sin cesar batallan los que en aquellas otras ciudades forman el núcleo de nuestro ejército sportivo.

En Sevilla hay infinidad de automóviles en manos de pudientes personalidades que se permiten ese lujo, más por lujo que por sport. Allí la gente aristocrática está más por el caballo que por el auto y son tan soberbios los troncos que se presentan todas las tardes en el paseo de las Delicias, que si un automóvil apareciese por aquel delicioso paraje, á nada comparable, resultaría poco menos que desplacé.

El ciclismo bate son plein –pero como me decía con amargura el amigo y veterano ciclista Diego Cano– está en manos de montañeses á quienes les cuesta pagar una peseta por el alquiler de una máquina que quieren que sea de las nuevas y flamantes durante una hora.

Diego Cano y Francisco Navarro son los que por la índole de su negocio facilitan esas ventajas á numerosos dependientes de comercio que distraen sus ocios las tardes de los domingos, estropeándoles las máquinas que ponen á su devoción. Intentar reorganizar las huestes ciclistas bajo el protectorado de la Unión fuera tarea muy difícil, á menos que no fuésemos uno de nosotros á infundir esas aficiones y puede, puede que tuviéramos que volver á nuestros lares convencidos de que hay cosas… imposibles. ¡Cómo ha de ser! Dos velódromos que existieron los dos pasaron a la historia, como han pasado intentos nobilísimos sin dar fruto provechoso alguno.

En materias de gimnástica, nuestro querido amigo, colaborador y corresponsal de El MUNDO DEPORTIVO, D. Salvador López Gómez, ayudado muy eficazmente por su hijo, ha hecho cuanto buenamente se puede hacer; y aunque su gimnasio médico es un establecimiento muy recomendado y recomendable, no ha alcanzado aún el premio que se merece como justo tributo y como recompensa á su ímproba labor, que solamente se aprecia por los que seguimos paso á paso la marcha lenta, pero progresiva, de la gimnástica en España.

De esgrima, lo que se hace, débese al esfuerzo también poderoso de nuestros buenos amigos Pedrín y Gapo Bueno, dos excelentes tiradores, dos muchachos muy simpáticos, muy trabajadores, que tienen montada una excelente Sala de armas y que dan ciases en el Círculo Militar y en el Centro de Labradores. Y si en verdad se realizan otras manifestaciones sportivas, débese á un reducido grupo de gente joven y aristocrática, educada á la moderna y que ahítos de otros placeres que no sean los del casino, únense para efectuar de cuando en cuando algún concurso hípico, á que en estas tierras son tan aficionados, tiro de Pichón, que tanta fama ha conquistado en el mundo del sport-siendo el terreno de Tablada de todo sportsman conocido- y hasta polo, golf y otros deportes importados por los muchos que se educaron en Inglaterra.

Esto no es mas que un pálido reflejo de lo que en contadísimos días-que me han parecido segundos-he podido apreciar, teniendo la evidencia de que si aquí alguien se decidiera á ser porta estandarte del sport, en muy poco tiempo habría de verlo floreciente; sólo se necesita constancia grande y perseverancia firme, porque es un dolor ver, v. g, ese hermosísimo Guadalquivir y que no exista un club de regatas donde los remeros podrían practicarse mejor que en ningún otro sitio, porque á lo suave de la corriente únese lo espléndidamente hermoso y bello del paisaje.

Yo confío, sin embargo, en que alguno de los amigos queridísimos que aquí tengo y con quienes he tenido ocasión de renovar una amistad firmemente arraigada en mi alma, tendrán en cuenta mis predicaciones, hijas de aquellas otras que también vertió á raudales el amigo Salazar, como también que no habremos de tardar mucho en ver como brotan entusiasmos que han de influir en que Sevilla entre de lleno en el concurso sportivo en el que es sensible la precedan y aventajen otras ciudades mucho menos importantes que la bella ciudad del Betis.


Artículo publicado por el redactor jefe de "El Mundo Deportivo", Narciso Másferrer, en el que se
informa de la actualidad deportiva sevillana, entre la de otros lugares en mayo de 1906 y no se
menciona el fútbol,
aparte de Huelva. Por contra, como puede leerse en la media columna inferior
de la derecha, el rotativo catalán informaba con bastante amplitud de un Barcelona-Madrid FC
de la misma époc
a

En estos momentos, faltaban aún más de dos años para que el diario "EL LIBERAL", publicara en su portada (el 31 de octubre de 1908) una información que demostraba sin ningún género de dudas cuando se produjo la fundación d empeñaban en defender su año de el Sevilla FC. El hallazgo, tomando como base los datos de "Discóbolo" sobre la fundación del Sevilla Balompié (1907), invertía la antigüedad de los dos clubes sevillanos y colocaba al equipo balompedista en primer lugar en lo que se refiere a su año de fundación. Dicha alteración no se producía, como puede observarse, por la anticipación de la fundación del Sevilla Balompié, sino por el retraso, en tres años nada menos, de lo publicado por Arturo Otero sobre la constitución del eterno rival.

 

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