La Historia se escribe día a día y no será ésta la primera ni la última vez que, ante la aparición de documentos que lo acrediten, deba ser rectificada. Uno de esos casos es, por ejemplo, el que se refiere a la antigüedad de los dos primeros equipos sevillanos. Al respecto, en base a los documentos y los datos reunidos tras la intensa investigación realizada, puede constatarse que el Real Betis Balompié es el equipo más antiguo de la ciudad. Dicha condición le corresponde como legítimo sucesor del Sevilla Balompié, su más antiguo predecesor. Es seguro que en la ciudad habrá personas que se rasguen las vestiduras y se sientan molestas con la rectificación que aquí se realiza. Pero, tomando como base los datos que a continuación se exponen, el lector tendrá la oportunidad de extraer sus propias conclusiones al respecto. En consecuencia, los que disientan de dicha realidad están en el derecho de rechazarla, aunque aportando las pruebas documentales que demuestren la veracidad de lo que ellos afirman. Nadie puede impedir ni evitar que la Historia se revise. Y menos aún cuando se aportan datos y documentos como los que se reproducen a lo largo del presente trabajo de investigación.
Lo primero que hay que dejar bien sentado es que el dato que fija la fundación del Sevilla FC en 1905 comenzó a difundirse a principios de la década de los años cuarenta del pasado siglo. Sin embargo, lo que no se ha divulgado sobre este asunto es la inexistencia de documentos verídicos que avalen el hecho. Fue en 1940 cuando Arturo Otero escribió la historia del Sevilla FC en la que, únicamente basado en testimonios orales, se dice que el club fue fundado en 1905. El que suscribe asegura que, hasta iniciar su intensa investigación que le valió para escribir la Enciclopedia del Real Betis Balompié, que consta de 9 tomos (tamaño folio) de 400 páginas como mínimo cada uno, creía como cualquier aficionado al fútbol en la ciudad, que el Sevilla FC se fundó en 1905. Pero no por el producto de sus investigaciones, sino porque era lo que se creía desde que Arturo Otero publicó su historia del Sevilla FC.
Por supuesto, tratándose de un sevillista confeso, miembro del club que por entonces era el más influyente y poderoso de la ciudad, nadie cuestionó lo publicado pese a que no salieran a la luz documentos ni textos periodísticos reales que lo acreditaran. Sin embargo, nada más que el autor de estas líneas comenzó a investigar en el asunto comenzaron a salir datos que pusieron en entredicho y echaron por tierra lo publicado por Arturo Otero. Unas simples preguntas nos bastarían para desmantelar lo escrito por Arturo Otero. Por ejemplo, si entre los que le informaron para escribir su libro vivían en 1930, ¿cómo es que no dijeron esta boca es mía cuando el Sevilla FC no se planteó la celebración de sus Bodas de Plata? Teniendo en cuenta que no llegó a celebrarlas, ¿podrían explicar las causas aquellos que defienden que el año de la fundación del club de Nervión fue el de 1905? Pero vayamos por parte y relatemos los hechos por el orden cronológico en que sucedieron.
Siete años más tarde de que Arturo Otero escribiera su historia del Sevilla FC, en 1947, Gil Gómez Bajuelo "Discóbolo", prestigioso periodista sevillano que fue presidente bético en la temporada 1922-23, publicó la primera de las semblanzas históricas del club verdiblanco que escribió a partir de entonces. "Discóbolo" confesó en una de ellas que acariciaba el proyecto de escribir la historia del Real Betis Balompié, pero el deseo se fue con él a la tumba pocos años después y nos quedamos sin un relato más completo del que en conjunto nos legó. Sin embargo, en sus escritos sobre la historia del equipo verdiblanco cuando menos reveló al beticismo los aspectos más importantes de los comienzos del club y diversos acontecimientos de su trayectoria histórica. Al contrario que Arturo Otero, "Discóbolo" se basó para fijar la fundación del Real Betis Balompié en 1907, en sus conocimientos del club del que fue presidente 15 años más tarde de su constitución y en el carné de Juan Cascales y Cascales, un socio fundador del Sevilla Balompié.
"Discóbolo" también escribió que poco antes de adoptar su nombre, el club se llamó España Balompié. Así puede comprobarse leyendo, por ejemplo, la semblanza histórica publicada en el número extraordinario que el semanario "¡OIGA!" (mayo de 1954) dedicó al ascenso del club a Segunda División. En la misma puede leerse lo que sigue: Digamos antes de seguir adelante, que Sevilla Balompié no fue el nombre primitivo, sino el de España Balompié. Duró poco esta denominación. Se discutió mucho, porque se deseaba que en el nombre figurara el de la capital y esto creo se llevó a realización.

Gil Gómez Bajuelo "Discóbolo" fue
un genial periodista y un gran bético
Pero los párrafos, si no más amplios si más hermosos y sentidos los vertió el eminente periodista en otra semblanza, ésta de tres páginas, publicada en la sección de huecograbado del diario "ABC" del 3 de junio de 1958, con oportunidad del ascenso del Real Betis Balompié a Primera División. A continuación, se reproducen literalmente algunos de los párrafos más hermosos y sentidos escritos sobre la historia del club por don Gil Gómez Bajuelo "Discóbolo": No pretendo escribir la historia del Real Betis Balompié, que requiere otro lugar y otro espacio. Si Dios me da salud y tiempo, abordaremos el intento más adelante. De momento, muy complacido por poder corresponder al deseo de quien me honra con su encargo, voy a exhumar, a grandes rasgos, sin precisión de fechas ni rigor cronológico, momentos diversos de este gran Club sevillano, que es el Real Betis Balompié, que de nuevo y por tercera vez ingresa en la Primera División. Es una vida azarosa, apasionante, a veces dramática, muy enraizada de sustancia popular y consiguientemente imbuida, con sus defectos y virtudes, de lo genuinamente sevillano. El Betis es un producto tan típico, tan expresivo del medio y del ambiente que habita, que no se concebiría, ni se concibe, su existencia fuera del verde horizonte que desde el azul del cielo vigila esa filigrana de piedra que se llama la Giralda.
El Betis ha pasado al dinamismo del idioma y a la valoración espiritual hispánica como un vocablo y un concepto, nuevos, flamante módulo de afirmación y significación personalísimas, de contenido tan original y arrollador, que ha desbordado y absorbido las restantes acepciones de la palabra. Es un caso digno de estudio. Lo he pensado muchas veces, desligándome en absoluto de lo puramente afectivo. Y he seguido la trayectoria del Betis. Me ha sido fácil encontrarlo en el camino, porque no ha conocido más que una línea, la recta. Cuestión de localizarlo un poco más acá o un poco más allá. Con sus altibajos, pero siempre adelante. A veces caía y quedaba al borde de la cuneta, casi desahuciado, y, de improviso, se erguía asombrosamente en jornadas de triunfos, coronando las cuestas con laureles de victoria. Y siempre solo en el duro y largo caminar. Impresionantemente solo, sin andaderas, sin más palanca que la fe y el entusiasmo de unos ilusos, pocos muy pocos. Y lo que es más meritorio, salvando los obstáculos que se cruzaban en su camino, eludiendo dentelladas, mostrando una sorprendente fortaleza y un duro encaje de yunque. Lo que se dice contra viento y marea. Así llegó a puerto. Así acaba ahora de culminar una de sus espectaculares singladuras Y esta vez a toda vela, impulsado por el soplo de multitudes que le aclaman con entusiasmo. Multitudes de cuya autenticidad no puede dudarse, porque se forjaron en la lucha y en el sacrificio. Pero veamos
Viejos recuerdos
Tengo ante mí, amorosamente entre las hojas de un libro, como una flor disecada, un "carnet" del "Sevilla Balompié". Es una sencilla cartulina dorada. En la parte superior de la portada exhibe una rama en relieve. Abajo, esta inscripción: "Sevilla Balompié, enero 1908". En su interior, página impar, en caracteres destacados, el título de "Socio activo", una placa y debajo el nombre del socio y su domicilio. En este caso concreto, el de Juan Cascales. Firma como secretario V. Peris -sobrino del ilustre periodista don Vicente Peris Mencheta, fundador de "El Noticiero Sevillano"- y como tesorero, J. Wesolowski, médico y jugador del club, hermano de Edmundo, Pepe y Guillermo, hoy prestigiosos jefes del Ejército, que tuvieron notorio protagonismo en la vida de la Sociedad deportiva que comentamos.
Tengo también, apergaminado y amarillento, el Reglamento de la Sociedad "Sevilla Balompié". Consta de quince artículos. En uno de ellos, en el octavo, se dice: "Podrán jugar en esta Sociedad todos los extranjeros que lo deseen, en calidad de transeúntes". Y en el último artículo se establece la cuota mensual de una peseta y tres, con cincuenta céntimos, de entrada. En esta copia del Reglamento se inserta la siguiente directiva del club, seguramente la primera: presidente, Alfonso del Castillo Ochoa; vicepresidente, Roberto Vicente; tesorero, Juan del Castillo Ochoa; secretario, Vicente Peris; vicesecretario, Salvador Morales, y vocales José Sequeiro, Jacinto Wesolowski, Gabriel Vadillo, Edmundo Wesolowski y Antonio Gutiérrez.
Consignamos estos datos, porque los consideramos curiosos, desconocidos para la gran masa de aficionados por su rigurosa autenticidad y porque orientan sobre los primeros pasos del que por muchos años habría de ser conocido propiamente como el "Balompié". Nombre que se adoptó siguiendo los consejos del eminente escritor Mariano de Cavia que, en defensa de la pureza del idioma, la emprendió contra la invasión de palabras inglesas que nos acarreaba la práctica del "Foot-ball". Según estos documentos que exhibimos, la Sociedad debió fundarse unos meses antes de 1908, es decir, en el año 1907 (…).

Semblanza histórica del Real Betis publicada por "Discóbolo en "ABC", el 3 de junio de 1958
En todas sus semblanzas históricas sobre el Real Betis Balompié, Gil Gómez Bajuelo se refirió al carné de socio de Juan Cascales y Cascales, expedido en enero de 1908, que aseguraba tener en su poder. De ahí que resultara lógico aceptar que la fundación del club tuvo que tener lugar en los últimos meses de 1907. Lástima que el histórico personaje no dejara descendencia y se ignore quién, a la muerte de su viuda, se hizo cargo de su valiosa documentación. Pero ¿qué intención iba a tener “Discóbolo” para mentir, adelantando la fundación del Sevilla Balompié, si cuando él escribió su primera semblanza histórica del Real Betis Balompié ya estaba más que aceptado el erróneo dato de que el Sevilla FC se había fundado en 1905?
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