Contigo Siempre Betis.es

 
   
   

LA FURIA DEL AVERNO CAIGA SOBRE ÉL


 


MÍERCOLES, 19-05-2010
/ Artículo actualizado el 22-05-2010


A MODO DE INFORMACIÓN

 

Por Jaume Riball

En los últimos días vengo sustituyendo a nuestro director, Manuel Carmona Rodríguez, que por enfermedad de su esposa ha tenido que dejar a un lado sus tareas en “Contigo Siempre Betis.es”. En esas estábamos cuando nos han llegado algunos mensajes y llamadas telefónicas protestando por el comentario publicado en “El Correo de Andalucía” en el día de ayer por el cantante y chirigotero José Manuel Soto. En opinión de los referidos lectores y del mío propio, las palabras del citado José Manuel Soto hieren profundamente a los béticos, dada la despectiva forma que dicho señor tiene de expresarse. Precisamente, a José Manuel Soto no le agradó un comentario escrito con mucho humor por “La Leona del Paralelo” en los momentos que el inactivo cantante se dedicó a peinar caballos por afición.

Ante lo que ocurría, procedí a dar cuenta de ello a nuestro director quien, dada su imposibilidad de atender personalmente el asunto, me indicó que entrara en contacto con el anterior director de nuestro diario digital, Lolo de Montesquiu, y le pidiera que encargara a “La Leona del Paralelo”, una transexual muy amiga suya, que escribiera para “Contigo Siempre Betis.es” un comentario acerca del tema en cuestión para publicarlo hoy miércoles. Supongo que nuestros lectores sabrán, y si no es así yo se lo digo, que dicho transexual, bética de rompe y rasga, es originaria de un pueblo sevillano, el cual se vio obligada a abandonar porque por su condición de homosexual le hicieron la vida imposible.

En vista de lo que le ocurría, y por la vena artística de la que estaba dotada, se marchó a Barcelona donde triunfó rotundamente en el mundo del espectáculo, como primera figura del local más importante del barrio del Paralelo de la Ciudad Condal. Tras su retirada del mundo del espectáculo, la destacada artista, colabora con un par de importantes revistas femeninas. A ella corresponde  la autoría del comentario que publicamos a continuación, el cual firma con el nombre que es conocida en su círculo íntimo de amistades, pues no desea dejar ninguna pista que permita ser localizada por sus paisanos que tan injustamente se portaron con ella.

 

EL CANTANTE PREHISTÓRICO, JOSÉ MANUEL SOTO,

HA OFENDIDO A LOS BÉTICOS DICIÉNDOLES QUE NO

NO SON NADIE, QUE ESTÁN MUERTOS Y QUE LES DA

IGUAL QUE SU EQUIPO ASCIENDA O NO A PRIMERA

 

Por La Leona del Paralelo

¡Ay!, hermanos béticos, lo que una tiene que leer a estas alturas de su vida. Sé que mi otrora admirado José Manuel Soto se ha hundido aún más en el fango del descrédito al ofender a los béticos con la poca categoría con que lo ha hecho. Hace unos meses, mi gran amigo Lolo de Montesquiu, con oportunidad de que se difundiera que Soto se había metido a peinador de caballos, sabiendo que en tiempos fue mi cantante preferido, me encargó que escribiera un comentario simpático sobre él. Al principio lo pensé porque aquella época se había perdido para mí en las brumas del recuerdo. Pero, atendiendo a la petición de mi fraternal amigo, Manolo Montes, “Lolo de Montesquiu”  lo hice con cariño, aunque José Manuel viera en mi actitud una torcida intención. Incluso llegó, meses después, a remitir una carta de réplica a esta página web alegando que nos habíamos cachondeado del él lo que, por supuesto, no entraba dentro de mi intención.

Es cierto, y no puedo negarlo, que en mis años de chico(ca) adolescente, estuve locamente enamorada de “José Manuel Potro”, como simpáticamente lo definía una transexual amiga mía cuando se enteró que andaba peinando equinos. En mi época de enamoramiento, yo me lo imaginaba como un centauro rudo y exquisito a la vez. Pero, entonces yo era un maricón a secas y no había triunfado como transexual en el Paralelo, lo que son muchas los que lo intentan y pocas las que lo consiguen. ¿Cómo iba yo a pensar en despertar por entonces la atención de un cantante famoso, muy lejos del ridículo chirigotero en el que se ha convertido de un tiempo a esta parte? Después fui una célebre transexual, lo que ignoran mis paisanos que no saben quien se esconde detrás de la personalidad que adopté tras marcharme a Barcelona. Aquí triunfé en uno de los locales más importantes del Paralelo y en mi retiro dorado de la Ciudad Condal, en mi luminoso piso del barrio del Tibidabo, recuerdo y lloro mis nostalgias que, en forma de evocaciones, me vienen a la mente siempre que dedico un poco de tiempo a dar un repaso a mi apasionante vida.

Son momentos muy difíciles para mí, evocar tiempos tan amargos y crueles que ni mi éxito en el Paralelo podrá desterrar de mi mente y de mi corazón. Sé que es fácil  imaginar por cualquiera de ustedes, cual era la vida de un maricón en un pueblecito pequeño, donde más de uno que se las daba de muy macho se quiso acostar conmigo, lo que nunca consiguió nadie en mi lugar de nacimiento. Mis homónimos de condición sexual me reconvienen cuando me llamo maricón, recomendándome que diga o escriba que soy homosexual, que queda más fino. Pero yo les respondo que a las cosas hay que llamarlas por su nombre, sin dobleces, sin subterfugios ni tapujos. Yo soy maricón y basta, creo que hablo y soy claro, ¿no? Pues, vale. Así he sido siempre y así me moriré siendo, porque soy igual de aquel al que le dijeron genio y figura hasta la sepultura.

Colaboración desinteresada

Yo he colaborado y colaboro en dos revistas muy importantes e influyentes, que tratan del mundo femenino. Mi firma está muy cotizada y no puedo mezclarla en una colaboración altruista como la que me pide, de vez en cuando, mi amigo “Lolo de Montesquiu”. Por ello, me avengo a firmar con un seudónimo, pero que es tan mío como mis otros dos nombres, el verdadero y el artístico, pues "La Leona del Paralelo" me llaman mis amigos en la intimidad. A Lolo no puedo negarle nada porque cuando lo necesité, como periodista y amigo, nunca me falló y siempre lo tuve a mi lado. Por tanto, mala persona sería yo si cuando él me demanda una colaboración como esta yo le respondiera con una negativa. Además, y ahora lo hago más a gusto todavía porque se trata de una página web dedicada a S. M. el Real Betis Balompié, en la que, de un tiempo a esta parte, contemplo los dos crucificados que figuran junto a su título. Y ambos me hacen evocar a mi Cristo, el que desfila por las calles de mi pueblo cada Semana Santa y al que no he vuelto a ver desde que se me murió mi madre hace veintidós años. Desde entonces, juré que no volvería ni muerta a mi pueblo por lo mucho que allí me hicieron sufrir en mi niñez y adolescencia tan sólo por ser maricón.

Ya os he dicho, algo más arriba, que en cierta ocasión, mi fraternal amigo Manolo Montes, “Lolo de Montesquiu”, que dirigía esta página web con la que no ha perdido el contacto, conociendo la admiración que sentía por José Manuel Soto, me encargó que escribiera algo gracioso sobre él, en la ocasión que se dedicaba y triunfaba como peinador de caballos. Pues, bien, ahora me ha vuelto a repetir el encargo, pero por un motivo muy diferente como os voy a explicar. Le pregunté de qué quería que escribiera sobre “José Manuel Potro”, y él, por toda respuesta, me facilitó una copia de lo que en un periódico de Sevilla, me dijo que en “El Correo de Andalucía”, había escrito el que tras su dedicación de peinador de caballos empecé a conocer como “Centaurito”. Antes de leer lo escrito por Soto, pensé que el tema iba a ser tan divertido y jocoso como la vez anterior, pero nada más que acabé de leer lo publicado en el referido periódico, maldije el día que llegué a confesarme admiradora suya. Lolo me preguntó que qué me había parecido lo escrito por el “cantante afónico” y yo, simplemente, le respondí: ¿Bético ese adefesio? ¿No le da vergüenza a este pobre diablo cómo nos ha puesto a los que nos sentimos béticos y béticas de corazón? Que asco, Lolo, que haya gente que escriba cosas así y continúe manteniendo que es bético.

Una ofensa miserable y de baja estofa al belicismo

Pero antes de seguir con mi comentario, prefiero que usted, amigo bético, lea lo que “Centaurito”, al que de aquí en adelante llamaré “centauro-burriciego” ha escrito de aquellos que queremos y sentimos a nuestro Real Betis Balompié con todos los poros y fibras de nuestro ser. Dice así, el desafortunado comentario de “Centauro-burriciego”: La vida está llena de contrastes. La risa y el llanto conviven en la misma casa. Mientras unos celebran goles que valen su peso en oro, otros lloran impotentes su fracaso. Es la hora de premios y castigos. Premio para el que se esfuerza, castigo para el que se duerme. Fue bonito el gol de Rodri, no por la pasta que supone sino por la alegría de un chaval que se esforzó por cumplir su sueño. Es hora de felicitar al rival, un año más, (“enke yo sea bético”), por haber conseguido el sueño de consolidarse entre los grandes, algo que nosotros tuvimos “a huevo”, pero lo dejamos escapar. Ahora disfrutarán de una nueva final, banderas al viento, caras de ilusión, cánticos felices, ¿Dónde estarán los nuestros? Los béticos ya no somos nadie porque hemos dejado de soñar, estamos muertos, da igual si subimos o no, hemos vendido nuestra alma, somos un pueblo desterrado, desperdigado, perdido, castigado por adorar a un falso dios que se rió de nuestros sueños.


Jose Manuel Soto, un ex cantante que ha pasado
de centauro a burriciego tras insultar a los béticos
impunemente desde las páginas de un periódico

Está visto, “centauro-burriciego”, que no hay que ser sino antiloperista redomado para destacar y sentir como propios los logros del eterno rival. Como si a los que somos béticas y béticos de viejo cuño nos importase mucho lo que haga el equipo de la acera de enfrente. Si no nos importó cuando fueron campeones de Liga y nosotros bajamos a Tercera División: ¿Qué leche migá nos va a importar ahora? Lo que en verdad nos puede interesar es que pierdan y rumien su amargura y desengaño, que es lo que ocurría cuando antes, las cosas sucedieron al revés. Y anda que no sufrió nada mi pobre padre en aquella época con las desventuras de nuestro club; época que tú por cierto ni viviste ni pareces que has oído hablar de ella, mientras que nuestros rivales nos miraban por encima del hombro y nos deseaban que nos fuéramos a la porra, mientras más jodidos mejor. Los que piensan como tú sí, pero nosotros nunca, en el plano deportivo, estaremos juntos y revueltos con los aficionados de la acera de frente. ¿Cuándo te vas a enterar, so escurrío, que a los que somos béticos de nativitate lo único que nos gusta es que los palanganas pierdan hasta en los entrenamientos y que somos de dos equipos: del Betis y del que juega contra el palangana fc?

¡Que cara más dura tienes cantante ronco y afónico! ¿No te da vergüenza decir y quedarte tan pancho que los béticos no somos nadie? Yo creo, cantante convertido en decrépito chirigotero, que desde hace ya mucho tiempo que te defecas sobre los papeles de las partituras de las canciones que no interpretas, que el que no eres nadie ni como bético, ni como persona, ni como cantante, eres tú; que ni has sufrido ni penado por el Betis y, lo que es peor, no te gastaste ni un duro, según me ha informado mi amigo Lolo, en acciones para salvarlo en unos momentos en que necesitaba de la colaboración de todos, incluidos los que como tú no aparecieron y lo dejaron solo. Esos sí que no fueron ni son ni serán nadie; porque tras su incomparecencia demostraron que como béticos ni existían ni en realidad eran ni son nadie. El ejemplo de mi padre, un labrador que del pequeño terreno que heredó de su familia tenía que trabajar de sol a sol para sacar adelante a su abundante prole, no es el tuyo precisamente.

Mi progenitor ahorraba con gran abnegación hasta el último céntimo, privándose de muchas cosas, para poder sacar su carnet de aquel Betis de Tercera División, al que iba a ver en unos autobuses de finales de los años cuarenta que a duras penas recorrían la cuarentena de kilómetros para ir y volver del estadio de Heliópolis a nuestro pueblo. No se me olvidará que en unas de mis visitas a Sevilla en 1992, vi llorar a mi padre porque decía que su Betis iba a desaparecer porque con lo que habían aportado los socios no había bastante para salvarlo. Emocionado, me mostró con manos temblorosas, los recibos de las cinco acciones que había comprado; tres de ellas a plazos porque ya no tenía suficiente dinero. Tras recomendarle que se calmara, saqué mi talonario de cheques, rellené uno por valor de cien mil pesetas, se lo entregué y le dije que pagara las acciones que debía y se comprara cinco más. Y me sentí feliz, porque observé su profunda emoción teñida de alegría y como le brillaban aquellos ojos que tantas veces habían visto jugar a su Betis, al que fue fiel hasta el final de sus días.

Hay béticos y béticos

Tú, por supuesto, “centauro-burriciego”, no eres ni podrás ser jamás un bético de esa admirable estirpe. Y ten presente desalmado lenguarón que no te estoy hablando de que Lopera, en aquellos momentos, hoy sería otro cantar, viniera con el cheque para salvar al Betis. Te estoy hablando como una bética a la que tú has ofendido con las despreciables palabras que has dedicado al belicismo. Pues, se ha dado el caso que no te has conformado con decir que los béticos no somos nadie porque hemos dejado de soñar. Con esas palabras lo que has hecho es definirte a ti mismo, que no eres nadie como cantante, y si me apuras ni como chirigotero, y no puedes soñar porque ni siquiera eres capaz de dormir. Y no me digas que ese insomnio te lo produce ver como está el Betis de unas temporadas a esta parte, porque cuando el Betis te necesitó tú no estabas allí para ayudarle. Le diste la espalda y te importó un rábano lo que pudiera pasarle.

¿Quién está muerto, cantante ronco, chirigotero de mala monta? Muerto estás tú, pero muerto de espíritu que es peor que haberse ido al otro mundo, porque lo que haces es vagar convertido en un zombi errante sin saber a donde ir ni a donde dirigirte. ¿Quién te ha dicho a ti “centauro-burriciego”, que a los béticos nos da igual que nuestro equipo suba o no suba a Primera División como has escrito en tan deleznables líneas? Y las últimas frases que escribes –de que hemos vendido nuestra alma, somos un pueblo desterrado, desperdigado, perdido, castigado por adorar a un falso dios que se rió de nuestros sueños– también te la puedes aplicar perfectamente a ti. Por que tú, si has vendido tu alma y tienes un doble fracaso, porque no eres capaz de vender un disco, porque están desterrado, pero de la memoria de los chiribainas que antes perdíamos el tiempo en escuchar tu monótona y sosa voz y te perdiste como cantante para siempre. Tanto es así que te tuviste que refugiar en el mundo de las chirigotas que, en verdad, ni para eso vales pues eres más soso que un sándwich de pepinillos y estás más perdido que el barco del arroz.

 Ese podrido texto escrito por ti, que a mí me afecta tan directamente en mi condición de bética, es como si yo dijera que eres un fracasado peinador de caballos, que tu modelo “vainica” fue tan ridículo porque convertía en “maricones” a los caballos machos a los que peinabas; o peor aún, que no te querían contratar porque en tu obsesión de centauro quisiste abusar de una hermosa yegua que te rechazó porque no se dejó violar. Aprende a respetar si quieres ser respetado y no digas de las béticas y béticos lo que no debes, simplemente por atacar a Lopera. Con tus miserables palabras, es seguro, que solamente se ofenderán aquellos que se sientan béticos antes que pro ni anti nada. Pero, a mí, con eso de que los béticos no somos nadie, que estamos muertos, que no nos importa que el Betis ascienda o no, etcétera, etcétera, me ofende de la forma que un bético de tan escaso calibre como tú nunca podrá comprender.

Porque, aunque tú no logres entenderlo, aún hay béticos y béticos y con lo escrito por ti has ofendido a mucha gente por querer ofender a una sola persona. Y a mí, a "La Leona del Paralelo", que nació en un pequeño pueblo a cuarenta kilómetros de Sevilla y es bética hasta lo más recóndito de su alma, tú centauro minusválido y burriciego, cantante ronco y afónico, que en vez de cantar croas como las ranas, y eres un chirigotero de poca monta, no tienes ningún derecho a ofenderme como bética. Y ahora ten la desfachatez de escribir una carta de réplica como hiciste en la anterior ocasión, porque el que ofende no tiene derecho a protestar y se verá obligado a escuchar las verdades del barquero, ya que, “centauro-burriciego”, debes saber que donde las dan las toman.

 

NOTA: Posteriormente al recibo de la presente colaboración, nos llega la información de que José Manuel Soto adquirió el exorbitante número de tres acciones en 1992. Pero, tanbién se nos dice, que las vendió con posterioridad con un incremento de su precio. Ahí estriba la ayuda que dicho ex cantante y ex anunciador televisivo de chacina ibérica prestó al Real Betis Balompié. Los aficionados verdiblancos que lean las presentes líneas que juzguen la calidad de bético de este ofensor de la gente buena, sencilla y honrada, que sigue y quiere de corazón al Real Betis Balompié, y que no se merece que se las ofenda como ha hecho el oportunamente denominado "José Manuel Potro".

 

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