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ELUCUBRACIONES DE MI OTRO YO

Domingo, 11 de diciembre de 2011: 23'25


SI EN EL REAL BETIS CUNDIERA EL EJEMPLO OFRECIDO POR

ANDRÉS INIESTA EN EL ALBACETE OTRO GALLO NOS CANTARÍA


El empleado de la SAD Real Betis Balompié, Rafael Gordillo, debiera tomar nota de lo que es sentir las penalidades de una SAD y dejar automáticamente de cobrar ni un céntimo en favor del equipo que tanto dice querer

Esa clase de béticos que, por desgracia hay muchos y son los que más cacarean a la hora de criticar, son los que padecen la enfermedad crónica de la “cocodrilitIs”

 

Dedicatoria: A mi pequeño saltamontes con el deseo de que, de este amplio escrito, extraiga las necesarias conclusiones que le permitan seguir queriendo al Real Betis Balompié con el mismo entusiamo y apasionamiento con que lo ha hecho hasta ahora


Manuel Carmona Rodríguez

Pensarán ustedes que estoy obsesionado con Gordillo. Pero, un bético de la vieja escuela como el que se dirige en estos momentos a ustedes desde el íntimo espacio de su página web, no puede acostumbrarse por mucho que lo intente a soportar determinadas situaciones tan poco ortodoxas como las que han venido sucediendo de unos años a esta parte en nuestro antaño entrañable e idealista club, convertido, por desgracia, desde 1992, en una materialista y deshumanizada Sociedad futbolística. Por ello, no les extrañe que siempre que salgan a la luz casos como el protagonizado por Andrés Iniesta, me decida a referirme al que considero infundado beticismo de Rafael Gordillo Vázquez, empleado del equipo de las trece barras por lo que cobra y bastante bien, según dicen.

En momentos como los citados, desde mi óptica particular, volveré a referirme a un asunto que como bético detesto y no puedo dejar de lado, porque ni soy tonto ni permito que me coman el coco ni acostumbro a comulgar con ruedas de molino. En base a lo que les digo, empeño mi palabra de honor que, al tratar un tema como el de Andrés Iniesta, me duele y envidio profundamente que una historia de amor tan hermosa y admirable hacía un club de fútbol y a la tierra de origen, tenga como destino al Albacete Balompié y la ciudad manchega y española de Albacete y no el Real Betis Balompié.

Un club, por desgracia convertido en SAD, cuya afición se suele poner de ejemplo siempre que se habla de un capítulo futbolístico tan importante como el que escriben, día tras día, mes tras mes y año tras año, los aficionados al deporte rey. La afición de nuestro Real Betis Balompié, “der Beti”, dicho sea de modo coloquial y en pronunciación netamente andaluza, es, sin duda alguna, la mejor afición del mundo. No puede existir otra que sea acreedora de tal calificativo, sino la creadora de un eslogan tan incomparable como el lema más grandioso de lealtad y de amor hacia un club que encierra el del “manque pierda”.

Por eso, hay que repeir las veces que sea necesario bien alto y claro, que al Real Betis Balompié, los que lo llevan de verdad en su corazón, son los modestos, los llamados béticos de a pie, no los poderosos (los de la “cocodrilitis”) que nunca estuvieron a su lado en los momentos más críticos de su historia. Y, como gracias a las intensas y extensas investigaciones que he realizado sobre la historia de nuestro Real Betis Balompié acostumbro a hablar con ejemplos, aquí les dejo, como prueba de lo afirmado, uno bastante tangible como verídico cual es el contenido del escrito hecho público por un gran bético como el que fuera en su momento presidente de la Tertulia Bética, Heliodoro Garrido.


Ese es el único patrimonio fidedigno que tiene el Betis, aunque la ley de las SAD
le arrebatara los derechos que antaño tenía para elegir a los regidores de su club

Para completar la cuestión que estamos analizando, he aquí el texto de aquel emotivo y desgarrador escrito que clamaba en petición de una ayuda imprescindible para la salvación del club más antiguo de la ciudad y el más grande que dio la historia en una època determinada de su existencia. He aquí su contenido:

A los socios y simpatizantes del Betis Balompié:

El Betis se hunde, fallece, cuando más motivos tiene para existir. El año pasado, campeón de Primera División de Liga; este año ocupa en la clasificación un lugar entre los destacados. En la Copa de España, jugándose actualmente, se le presenta una perspectiva risueña, y con un poco de moral que le proporcionemos, puede llegar a ser finalista y tal vez campeón.

¿Y vamos los béticos a dejar hundirse a nuestro Club, que con tantos sacrificios y a pesar de todos los obstáculos que se le han puesto en su camino ha logrado ocupar en el fútbol español un lugar tan destacado? No y mil veces no. Todos los béticos, tanto los socios como los simpatizantes, estamos obligados a impedirlo. ¿Cómo?

Aportando cada uno, con arreglo a sus fuerzas, la mayor cantidad posible. Y como quiera que esto ha de hacerse inmediatamente, propongo a todos los béticos y simpatizantes, concurran a la Junta general convocada, provistos de la cantidad que sus medios económicos le permitan y la entreguen a la comisión que allí mismo se nombre.

Habrá socios y simpatizantes que sólo puedan dar 5 pesetas, otros darán 10, 50, 100, etcétera; a todos les quedará muestro Betis eternamente agradecidos. ¿No existirán entre socios y simpatizantes unos 2.000? Pues a contribuir todos con su óbolo y salvemos al Betis. ¿Qué mayor satisfacción para todos haber puesto nuestro granito de arena en tan bella empresa? El Betis salvado por todos. ¡Viva el Betis!

Por supuesto, se salvó aquella desesperada situación, pero ténganlo bien presente los béticos de hoy en día, por los seguidores verdiblancos de base, quienes realizando colectas públicas en Sevilla y en diversos pueblos de la provincia, lograron que el Real Betis Balompié no llegase a desaparecer.

El ejemplo de don Andrés Hiniesta Luján

Por esa regla de tres, no me queda más remedio que, llegado un caso como el protagonizado por el gran jugador Andrés Iniesta, el realizar una comparación entre dos jugadores de los grandes que ha dado España (Andrés Iniesta y Rafael Gordillo) traduciendo el amor a su equipo de su categoría futbolísticas al nivel de simples aficionados. Por sus “hechos los conoceréis” dijo Jesús a sus discípulos cuando predicaba su doctrina aquí en la Tierra. Y bajo una base comparativa tan esclarecedora como la que aquí vamos a utilizar, resultará fácil trasladar una situación imaginativa para acercarnos lo más posible a la realidad.

Andrés Iniesta, pese a estar hospedado desde niño en La Masía, ha ayudado al Albacete en todo lo necesario; Rafael Gordillo, estuvo en el Real Madrid y, entre otros hechos, aunque nadie pueda negar su libertad de hacerlo, llevó al Real Betis a los tribunales. Andrés Iniesta, en esta etapa crítica del club por medio del que llegó al Barça, equipo en el que se ha hecho inmensamente popular y ha forjado una gran fortuna, se ha convertido en máximo accionista del Alba adquiriendo 7.000 acciones en la ampliación de capital llevada a cabo últimamente por dicha SAD; Rafael Gordillo, en una ocasión más crítica del Real Betis Balompié que la padecida por el Albacete, no adquirió ni una sola acción (¡que ya es decir!) pese a que llegaba procedente de su fecunda etapa en el Real Madrid con la faldriquera llena y se disponía a negociar su segunda incorporación al equipo al que no ha demostrado querer de la forma que aseguran ni él ni sus corifeos ni compadres.

Muy seguro estoy por lo presenciado a lo largo del período histórico del Real Betis Balompié que me ha tocado vivir (que pronto cumplirá los setenta años) que Rafael Gordillo Vázquez amó tanto al Betis como a su cartera. Un hecho que no nos parece muy ejemplar en el plano afectivo, si años después se quiere imponer una historia muy distinta de la que aconteció. El del “Políngano”, eso es seguro, quiso  con pasión al Betis llegada su madurez futbolística, cuando su permanencia en él le reportó beneficios económicos. Momentos en los que cobró por los servicios bastante bien pagados (aunque mucho menos que en el Real Madrid) que rindió al club verdiblanco. No olvidar cuando años más tarde, llegada la hora de su presunya despedida, se embolsó ochenta millones largos de pesetas como producto del partido benéfico que le organizó el club.

Y, por supuesto, lo dicho es igualmente de indudable en la actualidad cuando sigue cobrando por retratarse con la gente y viajar con todos los gastos pagados a costa de una SAD arruinada como la bética. Tomen ustedes nota, contemplen los perfiles de ambos grandes jugadores, Iniesta y Gordillo, cada uno en su época, y extraigan las conclusiones que les parezcan oportunas sobre lo hasta aquí expuesto. Que ya es hora de acabar con falsos mitos como el del gran beticismo de Gordillo, o de lemas igual de falsos como el del “Betis libre y de los béticos”, pues ni una cosa ni otra son verdad auténtica y de la buena. Y pruebas hay para demostrar que las cosas son como decimos.

El beticismo de Gordillo y el albacetismo de Iniesta dos sentimientos situados en las antípodas

Por todo lo hasta aquí dicho, leer noticias como la del ejemplar comportamiento de Andrés Iniesta (una de las piezas claves del FC Barcelona y de la selección española de fútbol) para con su querido Alba, en comparación con el proceder de Gordillo con el “Betis de su alma”, convertido en su pingüe fuente dineraria actual, a cualquiera que sea bético le tiene que resultar algo así, como si le diesen una sonora bofetada en pleno rostro. En la actitud del albaceteño está presente la generosidad sin límites de una persona que dice querer de verdad, y lo demuestra con hechos, al club de su tierra y de su infancia. Comportamiento que aumenta aún más nuestra indignación, si nos fijamos en lo que ocurre en los entrebastidores de nuestra desdichada SAD.


Una foto de los dos protagonistas de la historia que se narra en el presente reportaje, en la que Andrés Iniesta
(que pone pasta
en el Albacete) gana por goleada a un Rafael Gordillo que está en el Betis para cobrar

Andrés Iniesta puede decir con la frente muy alta que es del Albacete y quiere al equipo de su tierra, del que antes de ingresar en el FC Barcelona vistió la camiseta en sus escalafones inferiores, aunque fuese por un corto plazo de tiempo. Lo ha demostrado fehacientemente tirando de la chequera y convirtiéndose en el máximo accionista de una SAD futbolística que se ha visto obligada a abrir una ampliación de capital para aliviar la procelosa situación en la que se venía desenvolviendo. Así se demuestran los quereres, que diría el castizo, porque “obras son amores y no buenas razones”, que manifestaría el que busca en todo momento una prueba que le ayude a comprender la sinceridad o falsedad que anida en lo más recóndito de los seres humanos.

De una situación como la explicada, se desprende que una persona que padezca de “cocodrilitis” sólo puede querer a un equipo de fútbol con un sentimiento basado en la frase tan gráfica de “hacer lo que yo diga, pero no lo que yo haga”. Actitud propia de aquellos que en los momentos más críticos de la historia del club al que tanto dicen querer, lo dejaron abandonado a su inclemente suerte. Momento en el que más necesitaba la ayuda de todos los suyos, porque había llegado la ahora de apoquinar, palabra que se emplea en esta bendita tierra cuando hay que soltar pasta de modo más voluntario que obligatgorio. Actitud muy lejana de los interfectos que destinaron al Betis unas migajas de su bien nutrida cuenta corriente, o que hicieron mutis por el foro que, más o menos, viene a ser lo mismo.

Estoy esperando que un buen amigo que se llama José María, procurador de los tribunales, me facilite una relación de accionistas del Real Betis Balompié que tiene en su poder, para demostrar a los aficionados en general cuantas acciones adquirieron en el 92 muchos de los que se alinearon en la oposición a Manuel Ruiz de Lopera y disfrutaban de una más que desahogada situación económica. Pero, ojo, aclaro al lector, sea de la opinión que sea, que sobre el ex máximo accionista de nuestra SAD no voy a comentar nada ni a favor ni en contra de lo que se refiera a la cuestión económica de nuestra SAD en su años de mandato, hasta que la Justicia no sancione definitivamente su actuación.

Y procedo de esta forma, porque desde niño me enseñaron en los Salesianos de la Trinidad a respetar la presunción de inocencia por muy claro que parezca que una persona es culpable del delito del que se le acusa. Y la presunción de inocencia debe ser respetada hasta tanto la persona en cuestión no sea juzgada y condenada. Mientras eso no ocurra, me seguiré aplicando el contenido de dos refranes que explican bien a las claras lo que más veces de lo que uno se imagina suele ocurrir en casos como al que nos referimos sobre Lopera: “En boca cerrada no entran moscas”, o “Por la boca muere el pez”. Los demás, pueden obrar como les parezca más oportuno, pero el autor de estas líneas tiene unas convicciones humanas y religiosas que nunca contravendrá inducido por nadie, mientras que la Justicia no dicte sentencia.

Y menos aún por ningún jurista a los que se les llena la boca de citas leguleyas que se refieren a los derechos humanos individuales de cada persona, pero que no se atreven o se inhiben de condenar públicamente a gentes que amenazan de muerte a otras personas, por muy culpables que puedan considerarlas de delinquir. Yo soy de cuna modesta, pero honrada. Y recibí una educación humana y religiosa de las que me enorgullezco, por lo que durante toda mi vida me he empeñado en practicarla de la forma más fiel a que me la inculcaron. Por consiguiente,como juré en su momento, las respetaré hasta que llegue el último suspiro de mi vida.


Un ejemplo más que esclarecedor de lo que digo y mantengo

Pero, a renglón seguido, alejémonos de circunloquios tan íntimos como los explicados y sigamos con el caso que nos ocupa. Les decía que cuando el amigo que he citado en líneas anteriores, me facilite copia de la relación de accionistas que tiene en su poder, les informaré de la cantidad de acciones que en 1992 compraron tantos salvadores del Betis que pululan por ahí. Algunos, como el señor empleado del Real Betis Balompié SAD al que nos referimos en este amplio reportaje que, desde que el dato se hizo público, no le dio grima ni vergüenza de haber actuado de forma tan cicatera y criticable. Sin embargo, como se ve, llegado el momento de trepar en nuestra SAD, no le ha importado aprovecharse de su infundado beticismo, para proclamar que son más béticos que nadie, cuando no hicieron nada, o poco más que nada, llegada la grave coyuntura histórica en la que el Real Betis Balompié les necesitó de forma imperiosa.

Por ponerles un ejemplo, les citaré a un presidente al que nunca admiré como bético, que responde al nombre y apellidos de Hugo Galera Davidson. Este señor, no cumplió en su momento su promesa de sacar al club del “embolao” en que se hallaba metido tras el tramo final del funesto período presidencial de Martínez Retamero. Es más, con todos los que le secundaron se dio trazas a echar del cargo al atribulado y fracasado presidente. Al decir de todos los que se confabularon para ello, se trataba de levantar al arruinado Betis que había dejado como herencia el señor Martínez Retamero. ¿Pero, que ocurrió sin embargo? Ni más ni menos que lo que se consiguió fue lo contrario: dejar al club mucho peor de lo que se encontraba a la marcha de Retamero, pese a las promesas que en aquellos momentos se dedicaron a propagar.


Aunque estaba en contra de que Lopera fuese máximo accionista, Hugo
Galera hasta el último momento solicitó ayuda a los béticos adinerados,
los cuales le volvieron la espalda a él y, lo que es peor, alBetis

No obstante, todo lo hecho por Galera en su etapa de presidente no iba ser negativo, porque, como hay que reconocerle, intentó, en lo que dependió de sus posibilidades, de que el Betis no perteneciera a una sola persona. Quiso, aunque no lo consiguió, que un nutrido grupo de béticos, todos con abundantes recursos económicos y con ilustre pedigrí, aportaran varios millones de pesetas cada uno para evitar que el Betis cayera en manos de un máximo accionista. Lo intentó y ninguno le respondieron como esperaba: en suma, que le defraudaron. Sin embargo, hay quienes no quieren desengañarse que a la hora de poner dinero, los béticos mientras más ricos, por desgracia, menos generosos son.

También es verdad que Hugo Galera adquirió un buen montante de acciones con cuyo proceder se distanció muchísimo de los “cocodrilíticos”. Pero, posteriormente, tan coherente modo de actuar perdió el reconocimiento que merecía al vender todas las acciones que había comprado con anterioridad. Muy posiblemente, porque los veinte millones de pesetas empleados en adquirir los títulos que poseía no le iban a permitir mandar ni una mijita mientras que el Real Betis Balompié SAD estuviera regido por un máximo accionista, se llamase Lopera o Perico de los palotes. Tal carencia de acciones, el señor Galera lo ha querido remediar de unos años a esta parte en los que se ha dedicado a comprárselas a los particulares o peñas béticas que decidieron deshacerse de ellas.

Ante tal tesitura, el que se dirige a ustedes se pregunta: ¿Por qué Hugo Galera, con todo lo que ha criticado a Lopera, no ha hecho igual con aquellos que le volvieron la espalda a él y al Betis en el momento que acudió en su busca y, pese a sus nutridas cuentas corrientes, no siguieron su ejemplo por mucho que lo intentó? Ignoro el porqué de su silencio, pero debería de haber mostrado una actitud más honesta y coherente, denunciando el proceder de aquellos que le mandaron, más o menos, a freír espárragos y les escucharon como quien oye llover, en una encrucijada tan desesperada para el club como por desgracia a él le tocó vivir en el cargo de presidente.

Un personaje que ha mantenido lo que nunca ha demostrado

La prueba más palpable de lo que les cuento la tienen ustedes en la actualidad en el Real Betis Balompié SAD en la persona de Rafael Gordilló Vázquez. Infinitamente mejor jugador que bético, por más que chamulle por su boquita lo contrario. Así lo demuestra sobradamente el comportamiento que tuvo en 1992. En la referida ocasión, Gordillo se despidió del Real Madrid y se encontraba presto para negociar su incorporación a un Betis amenazado por la desaparición. Un bético de verdad, de los que dan todo lo que pueden por el equipo de sus amores, hubiera tirado de la cartera y habría destinado varios millones de pesetas a adquirir un buen paquete de acciones. Pero no, ese gran bético que dicen que es el señor Gordillo, se desentendió del tema, negoció con Lopera su incorporación al equipo y no compró ni una sola acción. Así, tal como lo oyen, ¡ni una sola acción!

Ítem más. Actitudes como, por ejemplo, la mantenida por el “Niño del Políngano”, al que estas líneas escribe, bético desde la cuna, no puede decirle el señor Gordillo ni la gran legión de compadres y de pelotas que le rodean, que no compraron acciones porque no se fiaban de Lopera. Que no lo digan, pues los que así se manifiesten mienten como bellacos. En la primera fase de la venta de acciones, cuando se ignoraba lo que iba a suceder en la segunda, tales individuos se inhibieron y pasaron olímpicamente del asunto. Lopera, como es sabido, en esos momentos estaba fuera de la escena que posteriormente aprovechó. Lopera llegó al final, cuando no había nadie que comprara ni una sola acción más de los más de setecientos millones que faltaban por vender, y se quedó cohn todas.

Las adquirió sin poner zancadillas a nadie para que no llegara a tiempo de adquirirlas. Y eso no lo pueden negar los poco ejemplares béticos aquejados de “cocodrilitis”, que de forma indolente e desinhibida se desentendieron del problema y le dejaron en bandeja al comerciante de la calle Jabugo, la ocasión que se dieron en criticar años después con el mayor cinismo del mundo. Aquellos que, como decimos, no dieron la cara y abandonaron al Real Betis Balompié en una de las más críticas situaciones de su historia dejándolo más solo que un naufrago a la deriva, carecen de predicamento para manifestar de la forma que lo hicieron años después, aunque fuese apoyados por la grave denuncia interpuesta contra el ex máximo accionista residente en el barrio de El Fontanal.

 

EL "PADRE NUESTRO" DE LOS ADULADORES,

PELOTAS Y COMPADRES DE GORDILLO

Pasados los años, cuando las circunstancias jugaron a su favor, el señor Gordillo, apoyado por una decisión judicial y no porque empleara ningún dinero en ello, entró en nuestra SAD mintiendo. Sin ambages, dijo a todo el que le quiso escuchar, que no iba a ser presidente por nada del mundo. ¿Qué ocurrió entonces? Pues algo idéntico que cuando declaró a la prensa tras el homenaje que le organizó el Betis y que engordó (¿verdad, “Gordi”?) su boyante cuenta corriente. ¿Recuerdan lo que declaró entonces? ¿Se acuerdan sus seguidores? Si es porque de verdad se les ha olvidado o bien porque lo quieran ocultar, desde aquí me encargaré de recordárselo sin esfuerzo alguno. Para acallar los rumores que circulaban por los medios de comunicación de su marcha al Écija, aseguró lo siguiente: “¡Que no se preocupen los béticos que no verán a Gordillo vestido con otra camiseta distinta de la del Betis!”. No tuvimos que esperar mucho para conocer de la salsedad de sus palabras, pues a los dos días, la noticia de que había fichado por el Écija apareció en todos los medios de comunicación españoles.

En cuanto, a su negativa de que no sería presidente del Betis en esta nueva etapa, muy pronto se desveló que lo fue y cobrando, que es lo que a él le gusta. Y al que lo dude o lo discuta a las pruebas explicadas nos remitimos. Lo demuestra que se quedó en nuestra SAD enchufado y cobrando, que, a lo que se ve, es lo que agrada más a la gente que presenta un perfil de tan escaso beticismo. Pero, claro, el Gordillo que pisoteó su puesto presidencial de manera ignominiosa vetando a un socio y accionista bético porque, a su decir, se metía con su compadre Soto desde su página web, no consiguió su chollo en solitario. Tuvo sus cómplices en señores de los que no hay que repetir los nombres, pues son de dominio público. De todo este batiburrillo merece atención reparar qué clase de presidente fue el señor que no compró ni una sola acción para colaborar en salvar al Betis en el 92, que apoyado por sus admiradores y corifeos han llegado hasta el punto de crear un nuevo “padre nuestro”, cuya letra, que reproducimos a continuación, dice como sigue:

Compadre nuestro que estás en el Betis, santificado sea tu cargo, venga a nosotros tu enchufe y hágase tu voluntad en el Betis como en las peñas en las que te fotografías y comes de gorra, al igual que en los viajes estériles que haces a costa del erario de nuestra arruinada SAD. El pan nuestro de cada día deseamos que sea como el tuyo, el que engulles en los opíparos banquetes a los que asistes, acompañado de viandas, bebidas y postres tan suculentos como los que tú degustas y además con la postrer satisfacción de ser gratuitos. Perdona nuestras deudas como te sirva a ti para pagar las tuyas el sueldo que por tu enchufe percibes de nuestra SAD, igual que nosotros perdonamos a los loperistas (que es dándole por saco una y otra vez haciendo caso omiso de lo que al final dirá la Justicia) y no nos dejes caer en la tentación de ser tan beneficiados como tú, que es la tentación más grandes que nos asalta. Aún más, adorado compadre nuestro, cuando te hacemos la pelota y te doramos la píldora para gozar del inmenso amor que tienes a tus devotos, fiel compadre de tus compadres. Por último, líbranos de que no nos dejen acudir todas las veces posibles al gran palco que se ha construido en el estadio Benito Villamaría con lugar suficiente para la comodidad de  los compadres y pelotas de rigor que acuden al mismo, que no gozar de esa predilección es el peor mal que le puede ocurrir a cualquier personajete como nosotros, que presumimos de ser compadres de nuestro compadre superior. Amén.  


Dios sabe, a dónde conducirá el rezo del "Compadre nuestro" a los que osen orar
con él para intentar conciliar su revuelto espíritu. La respuesta, es mi deseo, la dejo
a disposición del lector para que sea él quien la responda

Preste atención el estimado lector a lo que le digo: lo de la presidencia del señor Gordillo y su actual enchufe en nuestra SAD se amasó en un almuerzo celebrado en el Club Antares, en el que un componente de la Liga de Juristas Béticos le prometió que si él entraba de presidente en el Betis le iba a hacer el Di Stéfano del club. Ese abogado, muy presidenciable por entonces, aunque no ha llegado aún a tan ansiado cargo, no hace mucho colaboró en todo lo que pudo para colocar en dicho puesto a uno de los componentes de su más que descafeinada Fundación. Éste, nada más que se fue elegido por el dedo bobalicón de Bosch para ser presidente –nos referimos, como el lector puede comprender, a un señor apellidado Guillén– manifestó que aceptaba si Gordillo seguía en el club.

No manifestó el susodicho Guillén en voz alta si sería cobrando o de forma altruista, pero su deseo ha recaído tan gratificadoramente sobre el señor Gordillo, que ha colmado de felicidad al del Polígono de San Pablo. Y, por supuesto, un bético como él no podía renunciar a esa recompensa en aras a su amor al Betis y a su bolsillo, pues “tanto monta monta tanto, continuar en el Betis empleado y cobrando”. Al final del opíparo banquete al que apuntamos antes, celebrado en el Club Antares, los comensales, algunos de los que hoy ocupan plaza en la SAD, le sacaron a hombros como a un torero triunfador. Así, se puede observar en la foto que nos ha sido enviada por otro de nuestros amables lectores.

Hechos como los relatados son como para darse de baja como socio o para romper el carné

En la campaña de adquisición de acciones del Albacete (a 60 euros la unidad) circuló un eslogan que decía: "Hazte socio del Albacete y lo serás de Andrés Iniesta". Ustedes, señores adoradores de vuestro “Gordi”, ¿creéis en conciencia que se iban a vender muchos carnés de socios del Real Betis con un eslogan que dijera "Hazte socio del Betis y lo serás de Rafael Gordillo", cuando este señor cobra por ocupar su puesto? Y conste, que lo de socio no va en este caso como compañero en una sociedad en la que todos se repartirán beneficios, ya que en esta SAD únicamente cobrará el “Di Stéfano del Betis”, por dedicarse a lo que todo el mundo sabe.

 

Tremenda escena la del culto a la personalidad que protagonizaron en el centro Altares un grupo de béticos que no cejaron hasta conseguir que nuestra SAD, estuviera teledirigida, excepto por José Antonio Bosch, nombrado por último administrador judicial único por la jueza Alaya, por aquellos personajes que operaban desde la sombra. Entre los presentes en el almuerzo donde se amasó todo, pueden verse en esta fotografía de aquella celebración, los que llevan al actual empleado bético, Rafael Gordillo, a hombros: al compañero Fran Ronquillo, quien es de suponer que como otros periodistas estaría allí por cuestiones informativas; a Miguel Cuéllar, presidente de la Fundación Heliópolis; al actual jefe de comunicación del Real Betis balompié, y detrás del mismo parte del rostro de Adolfo Cuéllar.

En mi fuero interno, conociendo la gran cantidad de acciones que el señor Gordillo adquirió en el 92 para ayudar a ese Betis que tanto dice querer (cero Zapatero)  lo dudo. Y no crean, les aseguro que si no me sintiera tan bético como en realidad lo soy, este año me hubiera dado de baja como socio. Principalmente, porque estoy en contra de que mi dinero se utilice para pagarle a nadie que no deba cobrar en nuestra SAD. Y si pudiera votar, señores como el citado, y otros como el presidente Guillén, que no respeta a los socios, y los corifeos que rodean a la plebe que manda y campa a sus anchas en nuestra SAD, no contarían con mi benevolencia y apoyo.

Para terminar, sólo quiero decirle al señor Gordillo y a los que como él le volvieron la espalda a un Betis que tanto dicen querer en el 92, que tomen ejemplo de don Andrés Iniesta, que ese sí que puede decir a cara descubierta y con la frente bien alta que quiere al Albacete Balompié, club que también lleva nuestro apellido, con hechos y no con palabras huecas y vacías que no sirven para nada. Don Andrés Iniesta nos ha demostrado lo que quiere a su Alba de su alma no de boquilla, sino poniendo pasta como no hicieron ni Gordillo ni los que quieren al Betis de la misma forma que él.

Primero, no comprando una sola acción o un número pírrico de ellas en el 92; después, no sacando el carné de socio desde entonces hasta que la jueza Alaya le dio el alegrón padre al nombrarlo administrador judicial, y ahora enchufado en nuestra SAD para que siga cobrando. ¿Saben lo que por último quiero decirles? Que a mí, béticos de esa clase me la rinflonfean. Sobre todo, mucho más, comparándolo con el ejemplo ofrecido por don Andrés Iniesta, que con lo que a continuación se dice queda sobradamente demostrado. Léanlo y tendrán la oportunidad de comprobarlo, se los aseguro.

 

EL AMOR DEMOSTRADO POR ANDRÉS INIESTA HACIA EL

ALBACETE, DEBERÍA COPIARLO EN SEÑAL DE BETICISMO

EL SEÑOR GORDILLO HACIA LA SAD DE LA QUE COBRA


El pasado 2 de agosto, la agencia estatal española de noticias EFE, hacía pública la siguiente información:

Bodegas Iniesta, propiedad del futbolista del Barcelona, Andrés Iniesta, patrocinará al Albacete Balompié durante la campaña 2011-12, según han comunicado esta mañana el presidente del club, Rafael Candel y el padre del conocido jugador manchego, José Antonio Iniesta. El máximo dirigente del club blanco ha recalcado "los valores de un jugador como Andrés, humano, sencillo, profesional, que es aplaudido en todos los campos de España, independientemente del rival que tenga enfrente" y ha destacado la "generosidad" de un paisano al que han "recurrido" justo cuando más lo necesitaban. "Nos ha apoyado incondicionalmente, una de las decisiones que más me han enorgullecido como presidente", dijo.

Ha dado las gracias a su padre y le anunció: "Llamaré a su hijo cuando vuelva de la gira americana que está haciendo con el FC Barcelona para darle las gracias por su apoyo". José Antonio Iniesta, padre del jugador natural de Fuentealbilla, ha añadido que tenían "una deuda con el Albacete" y ha recordado que su hijo "siempre está pendiente de los acontecimientos deportivos relacionados con su provincia". Ha justificado la presencia de la bodega de su vástago como patrocinador con el argumento de que "en la vida hay que estar con la gente cuando más lo necesita" y ha apuntado que si "pueden hacer más por el club" estarán "a su lado".


Andrés Iniesta no sólo se ha convertido en el máximo accionista del Albacete
Balompié, sino que con sus bodegas viene colaborando desde antes con el
club al que perteneció hasta que se marchó al Barça

Tres meses más tarde, el pasado 17 de noviembrela, la misma agencia distribuía entre sus abonados la siguiente información:

El vicepresidente del Albacete Balompié, Aurelio Milla, ha confirmado que Andrés Iniesta "está muy cerca de convertirse en el accionista más relevante del club" que ha comprado acciones a la ampliación de capital que el jueves ha entrado en el tramo libre, donde toda persona, pese a no ser accionista, puede comprar acciones del club. La ampliación de capital del club manchego se cifró alrededor de 20.000 acciones, cada una al precio de 60 euros, que, si se suscriben, supondrían 1.200.000 euros, y en el primero de los tramos, según Milla, se han suscrito 5.400 acciones.

Milla ha agradecido en rueda de prensa "a la familia de Iniesta y el propio Andrés el compromiso que tienen con el Albacete", pues ha señalado que, cuando se dirigieron una vez más a ellos, "tanto su padre como él nos dijeron que estarían encantados de entrar en el accionariado".

El vicepresidente del Albacete ha reconocido, a la vez, que "es todo un orgullo tener un socio como Andrés Iniesta, que encima suscribe él todas las acciones y no una sociedad, demostrando públicamente su amor al club". Milla ha comentado que "es bueno hacerse socio de Andrés Iniesta" y ha estimado que ese lema sería bueno para una futura campaña de abonados: "Hazte socio del Albacete y lo serás de Andrés Iniesta", comentó.

Uno de los puntos nuevos de la junta de accionistas del Albacete se centrará en la aprobación del cambio de nombre de la Ciudad Deportiva, que pasaría a tener apellido si los accionistas aprueban la propuesta del consejo y se denominaría Ciudad Deportiva Andrés Iniesta.


ANDRES INIESTA YA SE HA CONVERTIDO EN EL

MÁXIMO ACCIONISTA DEL ALBACETE BALOMPIÉ

Sobre ese mismo asunto, ha trascendido hoy domingo, 11 de diembre, que el astro barcelonista se ha convertido en el máximo accionista del Alba. Al respecto, el presidente del Albacete Balompié, Rafael Candel, ha hecho público que el fenomenal jugador, uno de los mejores del mundo y titular indiscutible de la selección española, ya se ha convertido en el máximo accionista de la SAD albaceteña. Andrés Iniesta ha adquirido un paquete de 7.000 acciones, en lo que ha invertido 420.000 euros en el club de donde salió para triunfar en la cantera del Barça. Tras esta operación, su padre, José Antonio Iniesta, pasará a ser adjunto del Consejo de Administración, hasta que en la próxima Junta General Ordinaria que se celebra se decida si es el próximo vicepresidente deportivo.


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