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LA ENTREVISTA


 

 

Una entrevista escrita en verdiblanco

(y 4)

 

ALFONSO JARAMILLO


95 años de vida y casi 80 de socio

Si la querella interpuesta contra Lopera fuera rechazada, ¿qué haría Alfonso Jaramillo?


“IRÍA A SU CASA Y LE DIRÍA: DON MANUEL, YO NO

LO HE DEMANDADO, PERO COMO HE DUDADO DE

USTED HE QUERIDO VENIR A PEDIRLE PERDÓN”

Manuel Carmona

Fotos: Manuel García Prieto

Les ofrecemos hoy la cuarta y última parte de la amplia entrevista que mantuvimos con Alfonso Jaramillo, un bético de tan larga trayectoria e ha vivido muy cerca del Betis, que, como él dice, es su hermano mayor, ya que sólo tiene siete años menos que él. En esta parte de la conversación, el actual socio número 3 del club, opina con toda sinceridad sobre sus discrepancias con Manuel Ruiz de Lopera, al que está dispuesto a pedir perdón si la Justicia lo declara inocente de las acusaciones delictivas por de las que está denunciado.

— Con toda sinceridad, Alfonso, tú tienes seguridad de que en el Betis está ocurriendo eso de que el dinero se desvíe en beneficio del máximo accionista.
— Mira, yo no digo que se lleve nada porque eso yo no lo puedo demostrar.

— Pero es que si dices que el dinero se desvía puede entenderse que se lo lleva.
— No, mira. Ha habido cosas que yo no puedo aceptarlas ni nadie que tenga sentido común. Hay un convenio entre él y su empresa para la terminación del campo. Eso está publicado, se ha dicho  y yo lo he comentado en la radio y a mí no me ha dicho lo contrario. Su empresa le dice: ¿El campo lo terminamos este año, sí o no? Él dice no. Entonces, según el convenio que tenemos, nos tiene usted que dar ocho millones y medio, me parece que de euros. Y con estas palabras que te voy a decir se lo he dicho yo en la radio al señor Ruiz de Lopera: El Betis le paga a usted una multa de ocho millones y medio por algo que usted no ha hecho. El Betis no tiene porqué pagarle a su empresa si el campo se hace o no se hace. Pero, menos aún si no se hace.

— A mí, Alfonso, me parece un hecho muy extraño, pues no creo que lo vaya a querer cobrar su empresa si no lo ha hecho. Pero, si eso está denunciado cuando la justicia se pronuncie tendrá por fuerza que sancionarlo y yo no creo que Lopera sea tan tonto como para hacer una cosa de ese estilo. En mi opinión, seguir una conducta de ese tipo sería de tontos.
— Mira, Manolo, las cosas están muy claras a mi juicio. La empresa de don Manuel no tiene nada que ver con el Betis. Si él mete al Betis en sus empresas es una cosa que está mal hecha por su parte. El Betis es el Betis y sus empresas y su negocio no tienen nada que ver con el Betis. Que quiere terminar el campo que lo termine si puede y si no, pues que no lo termine. Pero el Betis no tiene que pagarle a nadie ninguna indemnización porque no se pueda terminar la obra. Eso, para mí, es una inmoralidad.

— ¿Y tú has podido comprobar que algo así esté recogido documentalmente en la forma que tú lo explicas?
— ¡Pero, si eso se ha publicado!

— Al margen de ello, lo que te quiero decir es si tú eres consciente de que eso es así.
— Hombre, si yo lo sé es porque lo ha dicho alguien.

— Pero las cosas no se dicen porque las ha dicho alguien, sino porque uno está convencido y sabe que es verdad.
— Pero es que el señor Lopera no las desmiente y si lo que se dice no es verdad tendría que desmentirlo, ¿no? Días atrás dijo Iván Larriba en su programa que el Betis es un equipo saneado y ellos lo que quieren es que alguien le diga, ¿cuanto quiere usted por sus acciones? Si aquí no hay que vender acciones ninguna, aquí lo que hay que saber es lo que van a costar. Por eso, yo soy consciente de lo que se dice y no se desmiente. Porque se está diciendo también desmiente que a Hacienda se le debe una verdadera fortuna. 

— Pero, Alfonso, eso creo que debe preguntarse en una Junta General, si la oposición ha conseguido sindicar el tres por ciento que dice que es necesario para que el consejo de administración esté obligado a informarle Y si así no ocurre, pues a los juzgados. Esos, a mi juicio, creo que son los cauces.
— Eso no sé yo si lo harán, a lo mejor lo tienen en su agenda las personas interesadas en que esto se aclare, para llevarlo a la asamblea anual.

Lo que es y lo que se dice

— Mira, Alfonso, en opinión, lo que más choca, aparte de que quien quiera criticar a Lopera que lo haga porque está en su pleno derecho, en uso de su libertad de persona, como socio o aficionado del Betis, pero con respeto. Lo que pretendo es que expliques a los aficionados que no puedan entender tu postura actual es, por ejemplo las tres posturas siguientes: Tú, en una reunión que hubo en el comienzo de los que se denominan “buenos tiempos de Lopera”, pediste el escudo de oro y brillantes para el máximo accionista, después el busto, después lo del nombre del campo.¿No hubiera sido mejor, pregunto, que tú, que tenías acceso libre a él, que como has reconocido antes te tenía en tan gran concepto, que le hubieses planteado personalmente todas estas cuestiones para comprobar su reacción y las explicaciones que te daba y su versión de los hechos tan graves de los que se le acusa?
—  No, ni yo he hablado con él nada ni él me ha pedido explicaciones. Por lo menos me podría haber preguntado que si había sido su amigo porqué había dejado de serlo.

— ¿Y tú no te imaginas que él pueda preguntarse eso? Porque teniendo la influencia que tú tenías sobre de él, podías haberlo hecho. Quizá a otro ni le hubiera echado cuenta, pero, a ti, sí, seguro. Entonces si te hubiera contado una milonga, después habrías tenido la oportunidad de decirle: Señor Lopera, usted me engañó y todo lo que me dijo es mentira, así que le desprecio.
—  Realmente, no pensé en lo que dices, por lo que no llegué a planteármelo siquiera. Pero también hay que tener en cuenta que el cambio suyo ha sido radical, enorme. Porque hay que tener en cuenta que, un señor que al principio hace un gran equipo y que después pierde la ilusión y la ambición de conseguir todo lo que nos dijo, tiene forzosamente que estar sujeto a la crítica. Con el dinero que ha entrado ahí, que ha entrado dinero a mansalva, de cara a la Champions  pudo fichar dos futbolistas importantes y lo que trajo fueron cuatro “mataos”, ahí se ve que ha cambiado, ¿o no? Pero mira, yo lo conozco perfectamente y a mí no me iba a dar explicación ninguna. Ni a mí ni a nadie. El no le da explicaciones a nadie. Don Manuel es Don Manuel. Mira, yo soy como soy, tú eres como eres y don Manuel es don Manuel. No quiere decir que con eso sea ni mejor ni peor, sino que esa es su forma de ser. Y si él tiene su forma, yo tengo la mía. Lo que yo no le permito a Iván Larriba ni a don Manuel, ni a don José, ni a nadie, es que digan que yo me he dejado influenciar por nadie y que he roto con Lopera porque me lo ha dicho Miguel Espina, o me lo ha dicho Galera. Yo he roto con don Manuel, porque no está haciendo las cosas como empezó a hacerlas. Mi ilusión como bético entregado a mi club durante toda mi vida, porque el Betis es como si fuera mi familia, y no lo digo porque yo sea más bético que nadie, sino porque yo siento así, es que él ha tenido la oportunidad de hacer un equipo grande y lo ha hecho de talla ínfima, eso no se lo acepto yo ni a don Manuel ni a nadie. ¿Cómo que yo me he dejado influenciar? ¡Yo no me dejo influenciar por nadie! Si tú eres mi amigo, en cuanto tú hayas cambiado y te vuelvas una persona que yo considere que no puedes ser amigo mío, yo corto mis relaciones contigo y te desprecio inmediatamente. Esa es mi forma de ser. Yo soy un hombre serio, una persona que me gustan las cosas bien hechas. Yo no soy ningún santo ¿eh?, soy un ser humano como cualquier otro, pero al que le gustan que se hagan las cosas de una forma correcta, por lo que en cuanto la situación cambie a todo lo contrario yo rompo contigo.  Y en el Betis han pasado cosas que no se pueden aguantar.

— ¿Y a ti, de todo lo ocurrido, qué es lo que más te ha decepcionado?
— Yo puedo haberme equivocado, ¿pero tú crees que se celebre un Centenario y a Pepe Núñez no se le invite a ningún acto, ni a ningún ex directivo ni a mí, que dicho sea con modestia y sin prepotencia, que tengo mi importancia dentro del club y tú eres uno de los qaue lo has reconocido, ¿crees que eso es justo?

— Pero los que no te invitaron primero fueron los que comenzaron organizándolo. Después, cuando hubo un cambio en la organización por la dimisión de los anteriores, creo recordar que lo dije y se te invitó.
— A mí no me llamó nadie y si alguien dice que es así no dice la verdad.

— Hombre, Alfonso, en una ocasión me dijiste que te invitó Nuchera ala acto de la entrega de la bandera del Centenario a los Bomberos.
— Sí, a eso nada más.

— Según se me comentó, tú en aquella ocasión manifestaste que no irías a ningún otro acto porque tenía mucha edad y te cansaba estar mucho tiempo de pie.
— Eso no es verdad y quien sea el que lo haya dicho que lo repita delante mía.

—Bueno, sigamos con la entrevista y cuéntanos lo que en cierta ocasión me comentaste qué ocurrió con cierto vídeo realizado y dirigido por Manolo Rodríguez y Tomás Furest, sobre la historia del Betis, en el que tú participaste.
— Fue un vídeo en el que intervinimos Poli Rincón, Pedro Buenaventura y yo.  El que más hablé fui yo, entre otras cosas, porque soy el que más sabe del Betis. Y eso no es por darme importancia, porque tú sabes que yo nunca he intentado superponerme a nadie. Pues bien, siempre según Furest, que fue quien me lo contó, cuando Lopera vio el vídeo, dice que lo llamó por teléfono y le dijo: “A Alfonso lo quitas”, a lo que Tomás le replicó: “Hombre, si el único que sabe es Alfonso, ¿lo vamos a quitar? Bueno, añadió Lopera, pues quítale un trozo y que no se tan larga su intervención. De ahí que si a mí se me castiga, yo no puedo tocarle las palmas a la gente. Ni yo me meto con Lopera para nada, pues yo lo que comento es lo que me parece mal. Mira, el martes pasado he dicho por la radio a los consejeros: Oigan ustedes, señores consejeros, si ustedes tienen un empleado que se niega a trabajar, ustedes que es lo que harían: ¿Darle un premio o despedirlo? Cómo, entonces, se le permite a Emaná que diga que no quiere jugar en Segunda, que si se va, que si se viene, que el día que lo ponen ni se mueve. Ustedes, ¿porqué no le suspenden el contrato? Usted, don Manuel, usted que tanto mira por una peseta, ¿usted porque permite eso? Pero, yo no lo ofendo, jamás lo he ofendido, le hablo con respeto máximo. Pero lo critico como responsable del club. Y por eso le digo: ¡Usted que tanto mira por una peseta, ¿usted por qué no le suspende el contrato a este tipo? Como bético se lo tengo que decir, a don Manuel y a quien sea.  

— Siguiendo con el tema, Alfonso. Hay una querella interpuesta contra Lopera en la que se le acusa de hechos muy graves y delictivos. Indudablemente, si castigan al señor Lopera con pena de cárcel tendría que pasar por prisión por reincidente. Pero, ¿qué ocurrirá si sucede lo contrario con todos aquellos que han divulgado públicamente tales acusaciones antes de que un juez se pronuncie? En tu opinión, ¿qué crees que puede ocurrir si se declara a Lopera inocente.
— Muy fácil, que Lopera se tendrá que querellar con las personas que lo han demandado, me parece a mí. Pero es que se dicen tantas cosas y él no sale al paso de ninguna... Se ha publicado en el diario “EL MUNDO”, yo no sé si de boca de la propia jueza, que Lopera compró las acciones con el dinero que pusimos nosotros, Bueno, si eso es mentira, señor diga usted que no y que nos enteremos los béticos.

— Yo te comprendo, Alfonso, pero por una parte me extraña a mí que la señora jueza, que es una profesional de la judicatura, hable con señores ajenos a su jurisdicción o con periodistas para informarles de ningún caso que atienda, porque de lo contrario sería un escándalo. y a lo mejor Lopera tiene abierto un dossier para cuando llegue el momento, si sale absuelto de lo que le acusan, demandar a todos los que han vertido sin pruebas determinantes hechos que no pueden demostrar.
—Pero, Manolo, si se calla la boca y no les responde, la gente puede pensar que lo que se dice es cierto.

En ese instante, nuestro redactor Manuel García Prieto, que asiste a la entrevista, interviene para decir: “En ese caso tendría que estar desmintiendo cosas todos los días y eso no puede ser. Es que hoy en día hay muchos medios de comunicación y para desmentir lo que se dice en todos tendría que estar las 24 horas del día reunido con sus abogados y prestar declaración en los juzgados si presenta todas las demandas que tendrían que imponer. Porque no es sólo lo que dicen los medios, sino lo que propagan sus adversarios que lo han puesto de “chupa dómine” infinidad de veces.
—Pero si alguien dice de mí, un día y otro, que yo me he llevado algo del Betis, yo salgo al paso de eso inmediata mente.

Vade retro Refundación

—De acuerdo, pero yo donde iba es a conocer tu opinión sobre qué efecto tendría ese, llamémosle fracaso de la oposición entre los aficionados.
—Hombre, si la jueza que lleva el caso dictamina que don Manuel Ruiz de Lopera está limpio de todo lo que se le imputa, yo no tendría inconveniente ninguno en ir a su domicilio y decirle: Don Manuel, yo a usted no le he denunciado judicialmente ni he presentado ninguna querella, pero como he dudado de usted vengo a pedirle perdón. Te aseguro que no me dolerían prendas de actuar de esa forma. Yo me tengo por un hombre noble y a mí no me costaría ningún trabajo ir a pedirle perdón a don Manuel.

Antes de continuar adelante hay que advertir al lector que esta entrevista se realizó tras el partido con el Elche, por lo que el sentido de la conversación es lógico que tuviera distintas matizaciones que en estos momentos.

— Bueno, terminemos hablando del equipo. ¿Te asalta algún temor de que nos pudiéramos quedar esta temporada en Segunda?
— Yo tengo ese temor y lo que le pido a Dios es que no vaya a pasar alguna cosa grave. Yo tengo una preocupación tan grande encima, que me despierto a las cuatro de la mañana y no duermo pensando en que algo así pudiera ocurrir. Te repito que es que yo no sea más bético que nadie ni presumo de nada, sino que tengo una preocupación muy grande porque la dirección del club está muerta. Hay un equipo que está jugando andando, sin interés, que salen los que dicen que son profesionales al campo sin interés y les da lo mismo ganar que perder. ¿Y no hay nadie que les diga a esos futbolistas que si actúan de forma tan irresponsable, están castigados con quinientas mil pesetas de multa, por ser tan irresponsables? El entrenador tiene la obligación, además de prepararlos, exigirles que han de partirse el alma en defensa del equipo que les paga. Y tiene que procurar por todos los medios que los jugadores rindan lo que deben para ganar los partidos. Si se pierde, mala suerte. Pero los jugadores han hecho todo lo posible por ganar. Ahora mismo estamos a tres puntos del descenso y a tres de los puestos de ascenso. Y en cuanto al partido aplazado, a mí no me ofrece garantía ninguna el equipo y si la cuerda se rompe por la parte de abajo, veremos a ver que puede pasar. No creo que vayamos a descender, pero es que si nos quedamos sin ascender el fracaso ya es grave. Y yo, te lo juro, no veo al equipo para ascender. Y otra cosa que no perdono, te lo digo ahora que ha surgido este tema, es que nuestros rivales hayan llegado donde don Manuel nos prometió que el Betis iba a estar. Y mira la diferencia que existe entre ambos en estos momentos.

— Bueno, no hablemos de descenso, lo que está muy lejos de mi ánimo que vaya a ocurrir. Pero es que si no ascendemos para el Betis es una tragedia.
— Eso sería mortal, un problema gravísimo para el club y tendríamos que pedirles cuentas muy seriamente a los responsables. Oye, que lo que yo les dije el otro día a los consejeros y al máximo accionista del club fue una amenaza. Yo les dije: Oigan ustedes, el día 15 de junio salimos sesenta mil a la calle, pero si ocurra la desgracia de que no ascendamos a Primera, vamos a salir ciento veinte mil, pero vamos a ir a la calle Jabugo. Yo no sé, lo que podría ocurrir hoy en día en Sevilla si el Betis descendiera a Segunda B. .

— Hombre, yo no me entretengo a pensar una cosa así, porque mi tristera sería muy grande si no llegáramos a ascender.  Si pasara lo que tú dices, eso sería para pegarse un tiro. 
— Indudablemente el mal menor que tendríamos sería que no descendamos. Pero es que a veces, viendo al equipo lo mal que está, uno no puede impedir que pensamientos como ese le asalten la mente.

—Bueno, dejemos ese tema aparcado de momento. Yo ya te he preguntado lo que quería saber para conocer tu sincera opinión sobre nuestro Betis y las circunstancias en las que actualmente se desenvuelve. ¿A ti te queda algo que decir sobre cualquier tema que no te haya preguntado o que desees manifestar?
— Yo, lo que quería decir es que se está hablando muchísimo, demasiado, de la refundación del Betis. Y el tema lo quiero tratar en la radio, porque, por ejemplo, cuando comienza a rumorearse sin cesar que va a subir la gasolina, al final termina subiendo. Esa es una estratagema que se utiliza para lanzar un globo sonda. La gente pica, lo repite continuamente y cuando la opinión pública ya está hecha a la idea, ¡catapún! se anuncia la subida de la gasolina. Si ya empezamos a hablar demasiado de la refundación del Betis, podemos llegar a la refundación del Betis. Yo voy a decir en mi programa, que no pienso admitir que se vuelva a pronunciar en la emisora la palabra refundación. ¡Pero qué quieren esos locos! ¿Qué enterremos a este Betis y fundemos otro nuevo? ¿Y perder nuestro título de Real? ¿Y que nuestro equipo se llame, por ejemplo, CD Betis? Y de esa forma, ¿para qué servirían todos los esfuerzos, trabajos y sacrificios realizado por tantos hombres a lo largo de nuestros 102 años de historia? ¿Estamos locos, o qué? ¿Refundación? ¡Releche! Eso es lo que yo le diría a los que están divulgando una idea tan disparatada. Vamos, yo, que me he llevado toda mi vida trabajando por nuestro Real Betis Balompié, ¿ahora voy a colaborar en quitarlo de en medio y fundar otro equipo, con otro nombre? ¿Y le cambiamos también los colores? Yo, a esa gente les digo que me moriré diciendo ¡Viva el Real Betis Balompié de mi alma! ¡El más grande, el único, el incomparable y al que quiero con todas las fuerzas de mi corazón!

Y al par que se nos escapaba de nuestro interior una exclamación aprobatoria a las palabras de don Alfonso Jaramillo, fue descendiendo lentamente el imaginario telón de una entrevista que, como una obra teatral, ha relatado los sentimientos y vivencias de una historia contada en verdiblanco, tan sincera, profunda y tan bética que, a veces, llegó a divertirnos, en ocasiones a emocionarnos, y a lo largo de toda ella a unirnos por medio de un sentimiento que llenó de beticismo nuestros corazones que latieron al unísono en honor del equipo que llevaremos en nuestras almas, que son inmortales, hasta el fin de la eternidad.

 

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