Contigo Siempre Betis.es

 
   
   


LA ENTREVISTA


 

Viernes, 27-11-2009

Una entrevista escrita en verdiblanco

(III)

 

ALFONSO JARAMILLO


95 años de vida y casi 80 de socio


“UNO DE LOS PRESIDENTES MÁS FUNESTOS QUE YO HE

CONOCIDO FUE JULIO DE LA PUERTA. MIRA CÓMO SERÍA

QUE ANTES DE LLEGAR AL CARGO, CUANDO YO IBA DE

DELEGADO, DECÍA QUE  QUERÍA VENIR CONMIGO DE

AYUDANTE PARA AHORRARSE EL DINERO DEL VIAJE”

 

"Para mí, José León ha sido un presidente regularcito y no porque conmigo se portara mal"

"Iván Larriba no me conoce nada, pues yo no soy una persona que se deje influenciar por nadie"

"Cuando yo critico a Lopera lo hago como responsable del club, porque yo respeto a la persona"

 

Manuel Carmona

Fotos: Manuel García Prieto

En la tercera parte de la entrevista que le realizamos a Alfonso Jaramillo, el interés de lo que se comenta no decae absoluto, ya que el histórico personaje continúa diciendo lo que piensa sin cortarse ni un pelo. El mayor trozo de esta parte de la conversación se refiere a lo que piensa de los presidentes que viven, a los que enjuicia según su leal saber y entender. Pero lo que sí deja una vez más absolutamente claro es que, de todos los que ha conocido, el mejor, con diferencia, fue Benito Villamarín lo que seguirá manteniendo hasta que le llegue la hora de marcharse de este mundo —y ojalá le quede todavía mucho tiempo de vida será su mayor ídolo sin discusión de ninguna clase. Claro que, a alguno de los antiguos, como fue el caso de Julio de la Puerta, le dio también un buen repaso. Lean lo que sigue  y tendrán la oportunidad de comprobarlo.

— Alfonso, apelando a tu reconocida sinceridad, de las personas que estuvieron al frente del Betis, tú quién considera que no dio la talla.
— Hubo algún que otro presidente que prácticamente no hizo apenas nada. Uno, de ellos, Julio de la Puerta, pese que fue un gran amigo mío, fue un presidente de desastre. Lo único bueno que hizo fue comprar la casa de la calle Conde de Barajas que fue dedicada a secretaría del club. Por lo demás, fue un presidente totalmente funesto. Mira, para que te hagas una idea, te voy a contar una cosa de Julio de la Puerta. Era un señor que tenía mucho dinero y, sin embargo, para ahorrarse el dinero del desplazamiento para ver al Betis —yo iba de delegado—  él decía que venía de ayudante mío. Yo, en aquellas ocasiones, le decía “Julio tú tienes mucha categoría para ser ayudante mío, además yo no necesito ayudante, pues me basto y sobro para cumplir mi tarea. Sobre el tema de mi labor como delegado, puedo decirte con satisfacción que yo he sido uno de los directivos que más veces he ido de delegado. Principalmente porque a los jugadores les gustaba y a don Benito también… Fíjate si tenía confianza en mí don Benito, que, en cierta ocasión, no siendo yo directivo todavía me nombró delegado para ir a Barcelona donde el Betis se enfrentaba con el Español. Yo le dije que con los directivos que había el nombramiento podría sentar mal a algunos a lo que él me replicó: “Tú no tienes que ver nada con los directivos. Te digo yo que vayas y eso basta”. Don Benito era quien mandaba en el club y nadie osaba replicarle. Otro de los presidentes que tampoco hizo mucho en su temporada de mandato fue Francisco de la Cerda…

— Pues, de él yo he oído hablar bien.
— Sí, sería como persona, pues era un hombre estupendo y eso no se puede negar. Pero en la temporada que ocupó la presidencia no hizo prácticamente nada. Por cierto, Manolo, hablando de don Benito yo no me puedo olvidar de su hermano, Avelino, que era un hombre tan extraordinario que cuando había que poner dos mil o cinco mil pesetas cada directivo, él pagaba lo que me correspondía porque sabía que yo no podía, porque era un trabajador y mis medios económicos eran bastante limitados.

— Si tú no hubieras sido bético ¿de qué equipo sería?
A mí, del Real Madrid. Yo, como quizá sean la mayoría de los béticos soy del Betis y del Madrid. Por supuesto, que no tiene nada que ver una cosa con la otra, porque como he dicho en muchas ocasiones, para mí, el Betis, es como si fuera de mi familia. Es, algo así como mi hermano mayor, pues tiene siete años más que yo. Pero no puedo negar que siento simpatía por el Real Madrid. 

SU OPINIÓN SOBRE LOS PRESIDENTES QUE VIVEN

— En eso también coincidimos, Alfonso. Pero continuemos adelante. Dinos ahora cuáles son los jugadores a los que más ha admirado en tus casi ochenta años como bético activo.
— Hombre, son muchísimos, pero Simón Lecue fue un futbolista de una gran categoría. Y otros de los que también me acuerdo fueron Moreira, aquel brasileño que no volvió al Betis a causa de la morriña que sentía por su tierra y su familia; de Pedro Regueiro, que vino a Sevilla sobre el principios de los años treinta para hacer el servicio militar y estuvo con nosotros una temporada. Era hermano de Luis Regueiro, el mejor jugador del Real Madrid de aquella época, con el que jugó tras marcharse de Sevilla. Después, ya más modernos, Del Sol y Gordillo, y además Eusebio Ríos, Cardeñosa, Esnaola, Rogelio…  

— A continuación, con tu reconocida sinceridad, quiero que nos definas a los presidentes que viven. Empecemos, por orden cronológico de mandato, con José Núñez Naranjo.
— Para mí, de los mejores presidentes que ha tenido el Betis. Siéndote sincero te diré que el mejor fue Benito Villamarín y el segundo Pepe Núñez. Son los dos presidentes ideales, los dos grandes presidentes del Betis. Pero, en mi opinión, a don Benito no hay quien lo haya igualado

— Juan Manuel Mauduit.
— Fue un buen presidente, pues cuando llegó al cargo tenía mucha experiencia como directivo. Además, se embarcó en el proyecto de las obras de remodelación del Benito Villamarín para el Mundial 92 y lleva a gala el ser el único presidente que vive bajo cuyo mandato el equipo no descendió a Segunda División.

— Gerardo Martínez Retamero.
— Gerardo tuvo dos etapas, una primera que fue buena y otra que fue pésima. A mí me castigó Gerardo quitándome de secretario de la junta económica, cargo que desempeñé durante veinticinco años y sin cuya firma para que presentaran las cuentas del club a la asamblea no se podía celebrar ésta.

—  Hugo Galera.
—  De Galera me da mucha pena que ahora se le esté haciendo una campaña bastante dura. Él cogió al Betis en una situación muy difícil, con una deuda muy grande, por lo que para mí fue un acto de generosidad el querer haber aceptado ser presidente. Porque en aquel tiempo era muy difícil de aceptar un cargo tan comprometido.

— José León.
—  Este señor, tampoco fue nunca un presidente por elección, ya que estuvo parte de la temporada en que sustituyó a Julio de la Puerta como presidente accidental. Después, las temporadas que ha estado con Lopera ha sido por designación, pero no por elección. Para mí, ha sido un presidente regularcito y no porque conmigo se portara mal, sino porque no ha hecho las cosas bien.

—  ¿Podrías aclararnos eso de que contigo no se portó bien?
—  Por supuesto, pues yo cuanto tengo que decir las cosas, las digo y ya está. Cuando hace dos temporadas, los Supporters organizaron el homenaje que me iban a tributar en el campo del Betis el domingo que el Osasuna nos metió cinco goles, me llamó y me informó del asunto, diciéndome que el homenaje querían hacérmelo en el centro del campo, pero que el árbitro quería que el partido comenzara a la hora en punto. Vamos, como si no podía haberse hecho un cuarto de hora antes. Por ello, habían pensado que me entregaran el objeto que piensan regalarme en el descanso, que yo me quedara en el palco, ellos suben y tras el acto, allí estará también Lopera, nos dábamos un abrazo y terminaba la celebración. Yo, al principio, le dije que bueno, pero el viernes antes del homenaje me llama y me dice: Alfonso, vamos a quedar para lo del domingo. A lo que yo le repliqué: No, aquí no hay que tratar nada porque yo no voy, porque dime que ha hecho Lopera para que ahora yo le dé un abrazo. No hube terminado de pronunciar esas palabras, cuando él me replicó: ¿Pues  sabes lo que te digo?, que eres un bético que deja mucho que desear. Yo le contesté lo que fuera, no sé que disparatillo le diría y ya no he vuelto a hablar más con él. En mi opinión, hay actitudes que definen a las personas y Pepe León quedó retratado con el comportamiento que tuvo conmigo, pues a un socio como yo, que he dado todo cuanto tenía por mi club, no se le puede tratar tan despóticamente.

— Bueno, aunque después hablaremos largamente de Lopera, quiero que lo enjuicies ahora en su labor de presidente.
—  A mi juicio, como presidente no lo hizo mal, como presidente lo hizo bien. En su primera etapa realizó una labor muy aceptable, ascendió al equipo a Primera División, formó un equipo fuerte y no hay nada que reprocharle Para mí fue un presidente notable en sus primeros años de mandato y no me da reparos en reconocerlo.

— En resumidas cuentas, que aunque ya no viva, tú no quieres dejar fuera a Benito Villamarín al que consideras el mejor presidente de todos.
—Sí, los dos mejores ya te he dicho que fueron Benito Villamarín y Pepe Núñez, pero Benito ha sido el mejor, pues recuperó el prestigio del club, consiguió que volvieran a respetar al Betis y le dejó como patrimonio un campo en propiedad, lo que no es nada fácil y, por contra, fue un hecho muy destacable.

IVAN LARRIBA NO ME CONOCE, PUES YO ME DEJO INFLUIR POR NADIE

— Bueno, volvamos a la actualidad. Iván Larriba, director de comunicación del Real Betis Balompié, nos respondió en una entrevista que recientemente le realizamos que no le importaría tomarse un café contigo para comentar algunas cosillas y aclarar que en no tuvo la intención de ofenderte cuando manifestó que estabas chocheando. ¿Tú aceptarías reunirte y conversar con él?
— Yo, la verdad, no tengo ninguna necesidad de que me dé ninguna explicación. Si las relaciones nuestras se perdieron cuando él dejó de hacer el programa de “La Hora Verde”, yo no tengo ningún interés de recuperar esa relación. Ni yo he promovido el cortarla ni tengo porqué reanudarla. El que a mi juicio ha roto esa relación como amigo ha sido él. Yo he aceptado lo que él haga y no tengo ningún interés en reunirme con él. Ahora, si él tiene mucho interés en verme que me llame.

— Iván dice que le da mucha pena que después de tu pasado loperista, ahora te hayas dejado influenciar por el entorno que te rodea para convertirte en un enemigo acérrimo del máximo accionista del club. 
— Mira, yo tenía mejor concepto de Iván, de su cultura y de su capacidad. Él no me conoce a mí, por lo visto. Yo no soy una persona que se deje influenciar por nadie en cuestión del Betis ni en nada. Tú me puedes dar un consejo y yo lo puedo aceptar si entra dentro de mis normas, pues de otra forma no acepto consejos de nadie. Yo, con Lopera, he estado siempre abierto y lo he dado todo por él. El mismo don Manuel lo dice. Bueno, lo decía, ahora yo no sé qué opinará. Él, delante de mucha gente ha dicho: “Yo, todo lo que tengo en el Betis se lo debo a Alfonso, todo lo que tengo”. Un día, cuando se presentó el libro que sobre Rogelio escribieron Manolo Rodríguez y Tomás Furest en la Diputación, llegó don Manuel, mientras que yo estaba hablando con unas personas. Se dirigió a mí y me dijo: “Déme usted un abrazo, que usted es mi padre”. Personalmente, cuando nuestras relaciones eran fluidas, yo siempre le correspondí con todo mi cariño y toda mi lealtad. Y yo daba mi vida por él. Lo digo abiertamente y lo he dicho en la emisora, que yo daba mi vida por él. Porque yo, cuando él llego al Betis, me hice la ilusión de que un hombre con la capacidad económica suya, todos los ingresos del Betis serían dedicados al club y haría un equipo grande, que era y sigue siendo la ilusión de mi vida. Un equipo que compitiera con el Real Madrid, con el Barcelona y que estuviera a la altura de los grandes equipos de España. Y él ha podido conseguirlo. Después, comenzó a decepcionarme cuando comenzó a garantizar el presupuesto y todos los ingresos que tuviera el club iban para sus empresas. Ya eso me decepcionó en exceso y de ahí en adelante rompí la estrecha relación que mantenía con él.

O sea, que a más tiempo transcurrido mayor ha sido tu decepción. ¿Es eso lo que quieres decir?
—Sí, pero ojo, yo estoy hablando del máximo accionista del Betis, que es a quien yo critico con dureza. Pero no de la persona, que tiene todos mis respetos y es algo muy distinto. Pues bien, a lo que iba. A mí me mandaba todos los años por Navidad, un paquete al igual que a los consejeros. Y hace ya cuatro o cinco años, un día que llegó un enviado con el paquete, al preguntarle por el telefonillo qué era lo que deseaba, me dijo que me traía un encargo de don Manuel Ruiz de Lopera. Mi respuesta no se hizo esperar y le respondí que se lo llevara, que no lo quería. En aquel momento yo no podía aceptar un regalo de una persona con la que había roto mis relaciones. Que quede muy claro que yo contra la persona no tengo nada. A él se le murió un hermano y yo le puse una tarjeta de pésame. Para mí, la persona es la persona y yo lo respeto, pero lo que está haciendo en el Betis a mí no me satisface. Que yo no quiero que ponga su dinero en el Betis para que yo me divierta porque yo eso lo considero una inmoralidad. Otra cosa es que, como  tiene dinero suficiente, si en cualquier momento hace falta un millón y lo pone, en cuanto se pueda hay que devolvérselo. Pero lo que no quiero es que el dinero se desvíe. Lopera nos ha tenido cuatro años pendiente de si el Betis descendía o no y eso yo no puedo perdonárselo.

 

Volver a la página de entrada