Entramos en la recta final de la entrevista realizada a Iván Larriba, director de comunicación del Real Betis Balompié, en que se han abordado todos los temas que quisimos tocar. Uno, que se incluye en esta última entrega, como es, por ejemplo, el estado anímico del máximo accionista bético. ¿Lopera tiene ganas de seguir o quizás desea marcharse en unos momentos tan difíciles para cualquier regidor? Ustedes podrán leer la respuesta del director de comunicación del club, que creemos que no deja lugar a la duda. A Iván Larriba le preguntamos todo lo que se nos ocurrió y más, menos una cosa que, para el que escribe, es totalmente ociosa. No esperen encontrar ustedes en lo que queda de entrevista ni una letra sobre la cuestión judicial a la que se enfrenta el señor Lopera por la querella interpuesta contra su forma de dirigir al club por la Liga de Juristas Béticos. Y esto es así, porque a nosotros nos parece que por distintos sectores esto de “la jueza” se está tomando tan a la ligera que todo el que se refiere al tema parece que ya sabe lo que va a decidir Su Señoría, sobre todo si es contrario al máximo dirigente del club. Y, así, sin encomendarse a Dios ni al diablo, afirman que si la jueza tal, que si la jueza cual, y hasta llegan a asegurar que “la jueza” va a empaquetar a Lopera. Por consiguiente, como nosotros no hablamos con la “jueza”, no conocemos a “la jueza” y no creemos que “la jueza” hable de temas tan serios fuera de su círculo estrictamente profesional, pues dejamos de lado el tema y seguimos esperando a que la jueza hable en el juzgado, que es donde tiene que hablar, y dicte sentencia. Y cuando eso ocurra, ya hablaremos no "de la jueza”, sino de lo que diga “la jueza”. Que eso, al fin y a la postre, es lo que importa.
Manuel Carmona
Fotos: Manuel García Reyes
R) Iván, ¿puedes decirnos si últimamente te ha sorprendido algo que haya dicho alguna persona de la que no esperases esa forma de hablar o de actuar?
─ Sí, Pepe Vilches, que ha escrito de mí y muy mal, por cierto. Pepe Vilches es una persona que estaba en la comisión del Centenario, que luego continuó con “Escuela de Béticos” y con el que siempre tuve un trato normal, excelente, correcto, sin problemas de ningún tipo. Incluso nuestro trato llegó a ser muy afectuoso. Y de repente, hace unos días me veo un post en un foro de internet, que me lo pasan impreso, pues la verdad yo no me meto en esta clase de foros, que al leerlo me digo: ¡Pero que barbaridad es esta! De verdad te digo que no sé lo que le haya podido hacer yo a esa persona, para que me dedique un escrito titulado: “Las miserias de un periodista”. Pero si yo he tenido un trato con él inmejorable, no hemos tenido ningún enfrentamiento ni he hablado de él lo más mínimo, ¿a qué se debe su forma de actuar? Te aseguro que no tengo ni la más somera idea. Por eso, aparte de mostrar mi extrañeza por lo ocurrido, lo mejor será no hablar de él. Ahora sí, quiero decir que me ha llamado mucho la atención del cambio operado en dicha persona de la que no me esperaba un ataque semejante. Entre otras cosas porque, como te he dicho, creo que no existen motivos para ello.
S) Abordemos un asunto que, de seguro, interesa a todo el beticismo y que se refiere al estado anímico del máximo accionista del club. En los contactos periódicos que tú mantienes con él, como lo notas, con ánimos de seguir en la brecha o, por contra, predomina más en su estado de ánimo las ganas de marcharse harto ya, según tú, de la ingratitud que una parte del beticismo le está haciendo objeto.
─ Mira, a Lopera, en este momento, yo lo veo con fuerza y con ilusión de hacer las cosas bien por el Betis. Pero, inevitablemente, piensa en los que le critican, le gritan, le insultan... por lo que ha llegado a un momento en que, por otro lado, también piensa en marcharse. Y, además, lo puedo decir con total seguridad, pues me lo ha dicho a mí en privado, estando los dos solos, sin ninguna duda ni vacilación. Lopera no considera justo lo que se está haciendo con él y, dicho sea de paso, yo tampoco. Por consiguiente, se encuentra en la disyuntiva de que por un lado está harto de tanta ingratitud y por otro es un hombre de negocios y no se va a ir regalando las acciones que controla, no las que están a su nombre que fue las prometió que dejaría en herencia a los béticos, sino el resto de las que componen el paquete mayoritario. Y, menos aún, regalándoselas a los que le están insultando todos los días. En mi opinión sería de tonto que Lopera llamara a sus enemigos y les dijera: “En premio a todo lo que me insultáis os voy a regalar las acciones que queréis para que os sentéis en mi sitio”. Yo creo que a él le hizo mucho daño clasificar para la Champions al equipo y que la gente le gritara aquello de “Lopera salta al campo y mete un gol”. Creo que también le hace mucho daño de que se haya adoptado esa facilidad para criticar todo lo que hace, lo que le ha impulsado a encerrarse aún más en sus oficinas de la calle Jabugo. Pero yo estoy convencido, y te lo digo con toda sinceridad, que si llegara mañana un grupo, sea de oposición o no, y sus componentes le dijeran que iban a levantar sus avales bancarios y encima le iban a dar tal cantidad de dinero, yo estoy seguro que Lopera lo aceptaba y se iba. Porque Lopera está convencido de que eso serviría para que los béticos, una vez que comprobaran la forma que otras personas tienen de regir al club, iban a pedir su vuelta. Yo te aseguro, y tiempo habrá de referirse a ello cuando llegue el momento, que si entrara alguno de los grupos de oposición que tanto desean mandar en el Betis, Lopera y yo pensamos que van a fracasar de plano.
T) Pasemos a la parte deportiva (la entrevista se realizó tres días antes del partido de Gerona), ¿te preocupa la situación por la que atraviesa el equipo que, aunque se diga que queda mucha Liga, no logra meterse en uno de los tres puestos que dan derecho al ascenso y, a juicio de la afición, no acaba de dar la talla?
─ Mira, yo hoy he dicho en un artículo de opinión que Lopera debería de bajar al vestuario y pegar un golpe encima de la mesa. Esto lo piensa mucha gente y yo eso lo he hablado con él y se lo he dicho. Luego él hará lo que crea más conveniente como máximo responsable del club. Pero, sin duda de ninguna clase a mí, claro está, como a cualquier bético me preocupa y mucho una situación como esta. No obstante, también soy de la opinión que todavía es
muy pronto para calificar el hecho como catastrófico, pues queda un mundo para llegar al final del campeonato. Sin ir más lejos, la temporada pasada, a estas alturas de la Liga el Tenerife llevaba un punto menos que nosotros y luego terminó subiendo. A mí me parece que hay que ser prudentes, aunque no confiados, que ahí es donde está la diferencia.
U) Tú, por casualidad, ¿has llegado a plantearte el cataclismo que significaría para el club si el equipo no legara a subir a Primera División esta temporada?
─ En mi opinión, yo creo que la gente no se da cuenta de eso. Porque si así fuera, puedo asegurarte que todos lo que pitan a las primeras de cambio en un partido se abstendrían de hacerlo. Porque, que el Betis se quedara en Segunda División, sin contrato de televisión importante y con las remuneraciones tan altas que tienen los jugadores, sería una auténtica ruina. ¿Qué habría que hacer en un caso como ése? Yo entiendo, que dar larga a media plantilla o empeñarse. Y estamos hablando de los Emana, Sergio García, Pavone... Jugadores de un caché que en Segunda no podrían continuar en el Betis. Y tendríamos que hacer un equipo con jugadores baratos y muchos de la cantera, cuyos emolumentos fuesen lo más bajos posible. Y a partir de ahí esperar que sonara la flauta por casualidad para conseguir el ascenso. En un caso como ese, dime tú a mí hasta dónde iba a llegar la paciencia de la afición. Eso puede sonarte al Celta de Vigo, que lleva varias temporadas en Segunda, a la Real Sociedad, que va por el mismo camino como no ascienda esta temporada... En suma, al Betis de otras épocas que no nos gustaría recordar.
V) ¿Hay alguna noticia o novedad sobre Radio Betis que nos puedas adelantar en estos momentos?
─ Una iniciativa que deseamos llevar a la práctica es sacar la radio a la calle y acercarla al aficionado. Ahora, los jueves, los programas se emitirán en el hotel A C, lo mismo que se hará desde la tienda oficial de los productos del club. En mi opinión, eso va a ser bueno, porque también vamos a acometer cuatro o cinco acciones solidarias más que el año pasado. Estamos emitiendo en la programación de esta temporada más espacios de índole cultural y social. En suma, abriendo la programación a otros contenidos y dejando el tema deportivo del club para sus espacios concretos; o lo que es mismo; hacer una radio más sólida y variada para que le guste más a la gente.
X) ¿Qué noticia te gustaría dar en estos momentos a los béticos en general sobre el club a través de Radio Betis?
─ Por supuesto, el ascenso del equipo...
─ No, me refiero en estos momentos, en lo que eso es imposible.
─ Bueno, pues, ajustándonos a la realidad, me agradaría hacer público que se había recuperado la unidad que tanta falta nos hace, que se ha llegado a un acuerdo entre todas las partes para aunar voluntades e ir todos a una, que se han acabado los protagonismos y los personalismos y que todo el beticismo va a remar en la misma dirección. Entiendo que es una utopía lo que estoy diciendo, pero como se trata de lo que me gustaría decir, aunque lamentablemente algo tan hermoso es imposible, pues lo digo y en paz.


Iván Larriba estima que en el Betis hace falta unidad y sobran el odio y los peronalismos, dos sentimientos que son
nefastos
para la entidad, por lo que todos debíamos hacer lo posible por cambiar en beneficio del club (Fotos: Manuel García Reyes)
Z) Pues, como es natural, después del extenso repaso que hemos dado a los temas que queríamos plantearte tenemos que terminar. Como final sólo nos queda ofrecerte la posibilidad de que añadas algo que nos hayamos dejado en el tintero, que no te hayamos preguntado o que quisieras añadir o precisar.
─ En esta oportunidad lo único que quiero decir, es que en este tiempo que llevo en el Betis, he pasado por muchas alegrías y también por muchas tristezas, en lo que respecta a mis dos etapas como han sido “LA HORA VERDE” y el tiempo que llevo en mi puesto actual. Y lo que en la actualidad me llama mucho la atención es que haya tanta gente que me diga que yo he cambiado; que cuando estaba en “LA HORA VERDE” era un tío simpático y ahora en la radio del Betis soy un tío arisco o desabrido. No es eso. Iván Larriba, y yo lo conozco bien, te puedo asegurar que no ha cambiado un ápice. Lo que sí han cambiado son las circunstancias, el entorno en el que me desenvuelvo, la responsabilidad, el puesto de trabajo y el tipo de programas que he de hacer. Porque, por ejemplo, no es lo mismo dirigir y presentar “LA HORA VERDE” que “LA HORA DE LA VERDAD”. Y todo eso influye mucho en el día a día de una persona. Y, yo, por supuesto, no soy una excepción ni soy distinto a los demás. En mi opinión, yo sigo siendo el mismo; no soy una persona arisca y con maldad, sino todo lo contrario. Me considero bondadoso en muchos aspectos y quiero seguir siendo de esa forma. Eso sí, me preocupa y lo siento comprobar que el entorno esté tan separado porque el Betis no lo merece. Yo, lo que le pediría a la gente es que recapacite, que haga examen de conciencia, que reconozcamos cada uno, y yo me incluyo en ello, nuestros errores, que yo me equivoco muchísimo, y que en general corrijamos todo lo que sea negativo para el Betis, que el Betis no es de nadie ni nadie puede arrogarse su propiedad. Todo para que sea el Betis quien salga beneficiado. Y si conseguimos eso y no existe odio, las cosas habrán mejorado una enormidad. Y cuando digo esto no exagero ni tanto así, pues, aquí, el problema no es que existan discrepancias de criterio, sino que existen el odio y los personalismos. Y también hay personas que quieren utilizar al Betis para su beneficio propio. En ese caso yo lo que creo es que una situación de ese tipo debe de acabar, algo que a mí me encantaría. Y quiero añadir alguna cosa más, si me lo permites, sobre don Alfonso Jaramillo. De don Alfonso Jaramillo, un hombre al que yo entrevisté una vez para “LA HORA VERDE” en una entrevista larguísima, y del que he sido muy amigo...
─ Y yo también lo soy, pues toda la ayuda que le he pedido en el terreno particular para mis temas de investigación, me la ha concedido sin ningún tipo de vacilación.
─ No, si yo lo sé, por eso me duele que se haya situado en la posición del
“estás conmigo o contra mí”. Yo, la verdad, nunca llegué a pensar que don Alfonso iba a posicionarse de la forma en que lo ha hecho, por lo que, y lo digo con cariño, todo lo que le ocurre es producto de su avanzada edad. En cierta ocasión yo dije que chocheaba, pero sin animo peyorativo, sino como podría decirlo de mi padre, de mi abuelo o de cualquier persona mayor a la que aprecie y quiera de manera especial; o sea, que utilicé ese término de manera coloquial no con la intención de ofenderle, pues ahí no cabe ofensa de ningún tipo. Pero él se sintió dolido y me gustaría desde aquí decirle a don Alfonso Jaramillo, que yo sé que ha sido y va a seguir siendo un gran bético toda su vida, pero que a mí me da mucha rabia que en sus últimos años acabe peleado con la entidad, cuando ha sido un hombre que ha hecho tanto por defender a Lopera.
─ Bueno, Iván, la gente puede cambiar de opinión con el paso del tiempo y yo creo que estar contra Lopera, si así se cree en conciencia, no quiere decir que se esté contra el Betis, pese a lo mucho que a los que defienden a Lopera, y no me refiero a ti en estos momentos, les pueda molestar la actitud de don Alfonso Jaramillo.
─ Pero, Manolo, el argumento que da don Alfonso en la actualidad, es que cuando defendía a Lopera estaba ciego. No, don Alfonso, permítame que se lo diga. En un caso como éste, no se trata de estar ciego, sino de lealtad y de fidelidad y yo creo que usted fue siempre fiel y leal a Lopera...
─ Hasta que creyó que debía dejar de serlo, claro. Pero, en lo que me dices, quiero entender que tú crees que ese cambio de actitud obedece a que los enemigos de Lopera se han aprovechado de su avanzada edad ¿para hacerle cambiar de criterio? De todas formas, Iván, yo a don Alfonso, aparte de algún que otro lapsus de memoria, observo que sigue coordinando sus pensamientos...
─ Bien, pero si yo manifiesto la opinión de que, según los precedentes, él debería de seguir siendo leal a Lopera no es una ofensa, sino la extrañeza de que una persona pueda cambiar tanto en un tema tan concreto como éste. Y lo digo, simplemente, porque yo creo que en Lopera está la verdad. Y a don Alfonso le escuché decir muchas veces que no comprendía porqué a los señores que tanto atacaban a Lopera le llamaban “notables”, ya que en ese caso a él le tendrían que llamar “sobresaliente”. Y, sin embargo, esos señores son a los que ahora él les presta tanta atención. Eso es lo único que yo no entenderé de don Alfonso Jaramillo. Y conste que si él está dispuesto a tomarse un café conmigo yo estaría encantado.
─ En ese caso, podría responderte que no le gusta el café.
─ Pues nada, que se tome un agua tónica o lo que prefiera. El problema es que antes decía que estaba ciego con Lopera y ahora está ciego con el entorno que le rodea. Porque él no conoce si lo que le están diciendo es verdad o no. Y a lo mejor, si nos sentamos los dos tranquilos y comentamos el asunto podría hacerle recapacitar. Es más, yo no sé cómo no se da cuenta de que los que le están metiendo esas ideas en la cabeza son los que, llegado el momento de que el Betis desaparecía, no fueron capaces de arriesgar su dinero para salvarlo. Y, sin embargo, ahora quieren sacrificar a quien lo hizo. Así de desagradecido es el mundo del fútbol. Claro está que, según mi criterio, los que actúan de esa forma no se van a salir con la suya porque la verdad sólo tiene un camino.
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