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LA ENTREVISTA


 

 

Una entrevista en profundidad

 

IVÁN LARRIBA DE LA A a LA Z (3)

 

El director de Comunicación del Real Betis lo tiene meridianamente claro


IVÁN LARRIBA: "LOS BÉTICOS QUIEREN QUE SIGA

LOPERA, O MEJOR DICHO EL LOPERA DE ANTES

PORQUE LOS BÉTICOS NO SON TONTOS"

Nuestro entrevistado no descarta la posibilidad de convertirse en agente FIFA

 

Cuando la gente que no mira con muy buenos ojos a Iván Larriba se refiere a su futuro, como cree que el Betis, tarde o temprano, caerá en manos de la oposición actual al máximo accionista bético, espera con impaciencia que llegue el añorado momento para ver como el actual director de comunicación del club sale a espetaperros del Betis. A ello, Iván Larriba responde con dos argumentos que, para él, están muy claros: El primero hace referencia a que gente que tiene tantos cocodrilos en los bolsillos, como se está demostrando nuevamente, difícil será que puede llegar algún día a mandar en el Betis a que no ser que le regalen las acciones, milagro tan enorme que no lo hace ni la Virgen de Fátima. La segunda opción que maneja Iván Larriba, para el caso de que otros responsables aterricen en el club con la mayoría de las acciones, pese a que quisieran seguir contando con él, sería marcharse nada más que Lopera decida vender sus acciones y después, si les interesan sus servicios a los nuevos mandatarios, esperar que le llamen para negociar. Pero lo primero será marcharse con Lopera.

 

Manuel Carmona

Fotos: Manuel García Reyes

 

K) Veamos, Iván. Tú has admitido que en los duros enfrentamientos mantenidos por Radio Betis con sus antagonistas, a veces ambas partes se han excedido en el lenguaje. ¿No crees, y te hablo de un santo que no es de mi devoción, que llamar en una cuña “personajillo” a un ex presidente bético como Galera, por muy mal que se haya portado ese señor, hay otras formas de calificarlo para referirse a él?

─ Eso está claro y yo lo he dicho de primera mano, que quizás los términos que se utilizan en esos momentos son excesivos. Ya lo he admitido y no lo negaré en ningún momento. Y, además, nunca voy a justificar un insulto ni una descalificación. De todas formas, ojalá solamente me llamaran a mi personajillo.

─ De acuerdo, pero esa postura, aunque con freses menos gruesas, ¿no es compararte con los que andan insultando por ahí, como es el caso de la "rondalla", perdón del "coro de campanilleros" que ha estado actuando semanalmente ante el domicilio del máximo accionista del club?

─ Ni mucho menos, porque en el caso de Hugo Galera, por ejemplo, hay que tener en cuenta que dicho señor ha llegado a insinuar que Manuel Ruiz de Lopera era Hitler... Hugo Galera  ha dicho barbaridades, entonces en la radio oficial en la que se dedican muchas horas de programación  a la vida, obra y milagros de Hugo Galera, pues sí que es cierto que hay alguna ocasión que se escapa algún que otro calificativo que no debía utilizarse. Y ocurre que a la hora de editar una cuña radiofónica, los que la graban siempre busca, la forma más clara de llamar la atención y de impactar, que son las reglas básicas que se utilizan en estos casos. Además, hablando de un tema tan espinoso como el que estamos tratando, no quiero dejarme en el coleto, que por cierta parte se está intentando cambiar la historia. Y la historia es una. Te puede gustar más o menos, pero la historia es la que hay. Y lo que todo el mundo sabe y en eso deberíamos estar todos de acuerdo, es que si no llega a entrar FARUSA en acción, el Betis habría desaparecido en 1992.

L) ¿Has tenido en alguna ocasión, como se dice a nivel popular, que igual que David pegarle una patada al arpa, mandarlo todo a freír espárragos y dedicarte a algo más tranquilo y reparador que en lo que desde hace dos años estás liado?

─ Si te digo que no, mentiría. Porque hay veces que sí, que es verdad que uno piensa que lo mejor sería irse y dejarlo todo. Pero, luego, hablas contigo mismo y te dices: ¿Y por qué? Si algo así sería darles una satisfacción a muchas personas  que están esperando que yo me vaya para reírse a sus anchas. Además, semejante actitud supondría ceder a amenazas, presiones y a chantajes y yo no tengo porqué si lo que hago es defenderme y defender a mi club. Es decir, lo pienso durante diez segundos y luego me digo: ¡No, no y no! Aquí lo que hace falta es firmeza, estar hasta cuando yo crea que debo de estar o que el Betis, o sea su máximo responsable, considere que no soy la persona válida para ejercer el cargo. Y así me iría con la conciencia tranquila del deber cumplido. Lo que pasa es que, lógicamente, yo tengo mis planes de futuro y mi manera de entender la vida y mi trayectoria profesional no va a ser estar treinta años en el Betis. Es decir, que en esa cuestión yo tengo otra forma de pensar y para mi futuro otros planes que con el tiempo sabrán los que tanto desean mi marcha del Betis. Sé que los que no me tragan piensan que soy el más malo del mundo. Pero esto es como el fútbol, que cuando la pelotita entra el jugador que la pasada semana era muy malo y hoy marca dos goles pasa a ser el mejor del mundo. Y aquí ocurre igual. Pues, en este mundo del fútbol, que es un poco teatro, y en el que abunda mucho el montaje, tienes que tener detractores. Y si no los tuviera, yo mismo ni me motivaría. Así, que es necesario tener personas que te quieran mal, porque entiendo que esas son las que a mi me hacen seguir avanzando, para continuar demostrando cosas y para seguir hablando delante de un micrófono. Entonces, yo lo que les diría simplemente es que no cierren los ojos a la verdad cuando en un futuro la puedan conocer al completo.


Unas veces en tono más amable y otras con toda crudeza, Iván Larriba mantuvo todos sus postulados sin renunciar en absoluto a sus
convicciones más firmes. Por consiguiente, las posturas en el beticismo está claro que siguen incólumes (Fotos: Manuel garcía Reyes)

M) Supongamos, que el club, en un futuro no muy lejano cambie la personas que actualmente lo rige, y los que entren estén decididos a no contar con tus servicios, ¿que camino tomarías en una encrucijada como ésa?

─ Me alegro que me hagas esa pregunta, pues quiero dejar muy claro que yo, cuando Lopera se vaya me voy con él. Porque yo entiendo que estar aquí luego  sería generar un problema. No obstante, si esas personas creyeran que yo podría seguir ocupando ese puesto, primero me iría con Lopera y después, si a tales señores les interesaran mis servicios que me llamaran y me hicieran un ofrecimiento. ¿Que por qué actuaría de esa forma? Muy sencillo, porque si me quedo en mi puesto y el día de mañana me dicen que tengo que criticar la gestión de Lopera, dimitiría sin remedio. ¿Por qué? Pues porque yo creo que hay cosas en la gestión de Lopera que son muy buenas. Y yo no voy a entrar en descalificar a Lopera porque venga un superior y me lo diga. Yo no soy así y no voy a cambiar a estas alturas de mi vida. Lo que ocurre es que aquí se dice con mucha facilidad que yo hago lo que me manda Lopera. Y te aseguro que los que así se manifiestan están muy equivocados y me conocen muy poco. Lo que creo es que hay grupos de oposición que están intentando entrar en el Betis de manera gratuita, para ocupar la poltrona, para lo que no les importa comerles la cabeza a muchos béticos. Y cuando digo algo así en "LA HORA DE LA VERDAD", no es porque Lopera me lo diga, sino porque lo creo a pies juntillas. Aparte, la gente se enfada porque yo soy, digamos, muy exacerbado en mis comentarios. Qué voy a hacer en ese caso si digo lo que pienso y creo con sinceridad en lo que digo. Es más, si hay quien se moleste, pues lo que debe hacer es no escucharme. Pero yo creo en lo que digo y siempre lo que divulgamos en ese programa está todo documentado. Por eso me estoy conociendo la historia del 92, pues yo, en el 92, tenía 11 años y de aquella ocasión tengo una acción, porque mi padre nos compró una a cada hermano porque pensó que el Betis se iba a mejor vida. Y por eso me da coraje que ahora aparezcan personajes como el "Pepote", o como José Luis Sáez, a decirme a mí lo que es el Betis, cuando no se gastaron ni una peseta en el año 92 en que el Betis se moría. Y podían haber comprado más de una acción. Porque eran personas de recursos económicos. No eran unos pobrecitos como yo hijo de un modesto comerciante que regentaba una pollería para sacar a su familia adelante. Y mi padre le compró una a cada hijo. Y eso es el Betis. Entonces, en lo que a mí respecta, que no me vengan a mí esos señores a decirme lo que es el Betis.

N) Por cierto, ¿pudiera ser que cuando llegue la ocasión de dejar tu puesto utilice el título de agente FIFA del que estás en posesión?

─ Pues, mira, no sería muy extraño, pues como hombre de fútbol me apasiona esa dedicación. Y, por si fuera poco, con representar a un jugador bueno ganaría para jubilarme. Pero yo soy más de los que me traería jugadores desde México para acá o de aquí a México, por lo que te puedes imaginar.

─ ¿Por cuestiones familiares?

─ Por ahí van los tiros, ya que, sin duda alguna, eso es algo evidente.

O) Me gustaría que explicaras al lector como está la situación del club con los medios de comunicación tras el armisticio acordado hace un mes. ¿Crees que ésta se mantendrá dentro del marco de convivencia que sería deseable para ambas partes?

─ Vamos a ver. Yo le dije a los representantes de los medios en esa reunión, y lo repito aquí porque no tengo problemas: “Señores que yo no me quiero llevar mal con ustedes. Porque, ¿a quién le gusta llevarse mal con los periodistas si tienes que trabajar con ellos diariamente? Entiendo que a nadie. A mí me gusta más tomarme una cervecita con ellos y pasar los mejor posible los ratos que hemos de convivir cuando realizamos nuestro trabajo. Pero a mí y a cualquier persona. Que ocurre entonce, para que se produzca la crisis que hemos vivido últimamente. Pues, lo que comentaba antes, que cuando la radio del Betis decía algo era calificado como insulto y cuando lo decían los medios se calificaba como opinión. Por consiguiente, aquí se ha llegado a faltarle el respeto a todo el mundo. Yo he llegado a tener la sensación de que el que estaba a favor de Lopera era un apestado, un paria, lo más bajo del estrato del beticismo. Pero en esta cuestión me refiero más que a los aficionados a los que trabajamos en el club. A mí me llegaban y me decían: “Es que los directivos son unos cuatreros”. Eso se puede comprobar en cualquier hemeroteca, pues se publicó en “ABC”. Aparte, nos han llamado sicarios, a Lopera ladrón, ditero, mentiroso compulsivo, a diario, reírse de él por todo, llamarle analfabeto... Bueno, mil adjetivos que no me voy a detener a enumerar, pero que si hace falta te hago una lista con todos. Me refiero a que era ya tan fácil insultar a todos los que trabajamos en el club, que no tuve más remedio que pensar que ese no era el periodismo que me habían enseñado en la Facultad. Eso no era crítica, eso era pura y simplemente una forma alevosa de insultar. A mí, te lo digo como lo siento, no me importaba que nos criticaran, porque yo también estoy obligado a hacerlo en la radio. Pero, ojo, con respeto. No me llames, por ejemplo, rastrero. Ponme otro adjetivo más respetuoso. Pero, estábamos en un “impasse” en que los juicios de valor se hacían de manera sistemática con maldad. Ya te digo, se llegó a una situación en la que criticar a Lopera, criticarlo no, insultarlo, era gratis. Es más, aquel que lo insultaba más gravemente, mejor estaba visto en el entorno. En vista de lo que estoy contando, no debió extrañar a nadie, aunque sabíamos que no iba a ser así, que dijéramos basta y cortáramos por lo sano. Por eso se acordó que nadie del club accedería a hablar con los medios de comunicación. Ningún jugador ni nadie. Porque nosotros tenemos la materia prima, que son los jugadores, a los que ellos necesitan para cubrir la información. Tras la prohibición, dictada por el club, hemos vivido una situación muy tensa que ciertamente no era grata para nadie, porque he de admitir que estaban pagando justos por pecadores. Y así, llegó el momento que hubo que ponerle fin. Entonces decidimos, creo que razonadamente, a reunirnos y llegar a un acuerdo. Es más, yo creo que eso sería lo mejor para el Betis si se extrapolara a otros ámbitos. Por ejemplo, al del entorno social que tan erosionado está. Pero, bueno, una vez frente a frente, le dijimos a los representantes de los medios: “Señores, para reanudar una actividad normal, lo único que pedimos es que se nos trate con educación, pues nosotros admitimos la crítica”. Pero qué ocurre. Que hay periodistas que, efectivamente, lo hacen, que son tíos geniales, con los que yo me llevo muy bien. Y hay periodistas muy sanos, que te critican cuando creen que deben hacerlo y te alaban cuando la ocasión, a su juicio, lo requiere. Pero, luego, en este entorno hay una o dos ovejas negras, que son los que siguen queriendo gresca y continúan con la polémica, el insulto, el menosprecio... Por ponerte un ejemplo te podría hablar de Javier Mérida, de “Diario de Sevilla”, al que, la verdad, yo no sé lo que le pasa con el Betis, porque incluso con Antonio Félix, de “El Mundo”, que estaba muy enfrentado con Lopera, se ha llegado a un acuerdo, porque Lopera ha tenido la voluntad de hacerlo. Pero el problema con Javier Mérida es que, yo tengo la sensación de que él no quiere acuerdo de ningún tipo. Por ejemplo, como lo hizo hace unos días no puede hablar de Manolo Momparlet con tanto desprecio. A mí esas cosas me duelen. Sin embargo, los demás, todos tienen sus pros y sus contras. Por mencionarte a algunos, ahí están Agustín Varela o Andrés Ocaña, que tienen su forma de ser. Ellos intentan hacer una radio moderna, pero, a veces, caen en el error de confundir esa modernidad con el libertinaje. De acuerdo que esto es una cuestión de opinión o de concepto, porque al final no nos vamos a dedicar a pelearnos con todo el mundo. Por consiguiente, quiero creer que ellos hacen su trabajo lo mejor que saben, aunque en mi modesta opinión creo que lo podían hacer mejor o de otra forma. Pero yo no veo odio en su comportamiento. Sin embargo sí lo veo en Javier Mérida, que cuando escribe y te mira a los ojos, se le nota el odio que siente. Ese es el problema, porque una situación como esa no hay quien la cambie.   

P) Nos dicen, y así lo hemos comprobado, que has abierto un blog y una página web, ¿con qué intención y objeto has llevado ese proyecto a la práctica si tú cuentas con la posibilidad de explicarte a través de la radio?

─ Mira, te explico. Esa iniciativa ha sido básicamente empresarial. Pues si he visto que en cualquier página web abren un post de mí, por ejemplo, en “Betisweb”, y se llenan veinte páginas; abren otro en “Al final de la Palmera” y se escriben, cuando menos, cincuenta comentarios, he llegado a la conclusión de que si tengo tanto tirón en internet, voy a rentabilizarlo.

─ Más tirón desde una parte que de otra, ¿no crees?

─ De acuerdo, pero son visitas, que al fina y al cabo, es lo que cuenta. Y eso te repercute en unos ingresos económicos. Pues vamos a ver, si me van a pegar palos que me los peguen en mi casa. Es decir, pégamelos en mi página, no me los pegues en otro lado. Y aparte, en esos medios puedo comentar mis cosas y expresarme de forma distinta que en la radio, dado se trata de un medio personal. Por ejemplo, en mi página web he colgado el otro día un relato de mi visita al castillo de Constantina. ¿Por qué? Porque me gustó tanto que me dije: Voy a escribir aquí mis impresiones de esa visita. Y así lo he hecho y he colocado dos fotos mías en el referido lugar. Y algo así no lo puedo hacer en la radio.

Q) Oye, desde la posición en que te encuentras, ¿tú le ves alguna salida a la enorme fractura social que existe en nuestro club en estos momentos?

─ A mi juicio, la fractura existente en el Betis se acaba muy fácil. Primero con que el procedimiento judicial contra Lopera termine de una vez. Segundo, con el ascenso del Betis. Y tercero con que el equipo logre retornar a competición europea. Te aseguro que cuando volvamos a entrar en Europa no habrá fractura social. A mi juicio, el problema son los malos resultados, porque los resultados del equipo son la base para que todo marche bien. Ocurre que cuando el equipo está en racha y llegan los triunfos, la gente ve las cosas de otra forma. Lógicamente, los medios de comunicación están más a favor del equipo, porque se están haciendo las cosas bien y los resultados son buenos. Los personajes, en esos momentos, se quedan en la trastienda, no se publican notas de prensa cada quince minutos, porque la afición está pendiente de los pormenores del equipo. Entonces, eso va llevando al olvido a los grupos de oposición. Y te digo; la única fórmula con la que se puede acabar con esta situación es con los buenos resultados del equipo.

─ ¿Aunque siga Lopera?

─ Aunque siga Lopera. ¡Pero si los béticos quieren que siga Lopera! O mejor dicho, quiere que siga el Lopera de antes, pero que siga. La gente no es tonta. ¿Tú ves a algún bético de los que no están metidos en intrigas de ningún tipo, admitiendo que Galera pudiera volver a mandar en el Betis? No, ellos quieren a Lopera, pero al Lopera que traía a Jarni y a Finidi. Que ocurre, por tanto; que Lopera quiso empezar a serlo la temporada pasada, porque trajo a jugadores contrastados para comenzar el relanzamiento del equipo; pero, que por desgracia, aparte de suerte faltó más apoyo y reconocimiento de la prensa, que no dio la importancia que tenía la ambiciosa política de fichajes iniciada por Lopera y, por supuesto, la fatalidad que a veces se alía contra el Betis de forma inexplicable.


Continuará

 


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