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LA ENTREVISTA


 

 

Una entrevista en profundidad

 

IVÁN LARRIBA DE LA A a LA Z (2)

 

El director de comunicación del Real Betis, rechaza que sus defensores

sean pocos y replica con el siguiente argumento:

"A MÍ ME PASA UN POCO COMO A LOPERA, QUE

PARECE QUE TODO EL MUNDO ESTÁ EN SU CONTRA,

Y CUANDO VA POR LA CALLE TODOS LE ANIMAN

Y NO VEO A NADIE QUE SE META CON ÉL"

La lucha con los medios de comunicación sólo ha obedecido a la falta de respeto

 

Prosigue aquí la entrevista realizada por “ContigoSiempreBetis.es” a Iván Larriba, director de Comunicación del Real Betis Balompié. No hace falta decir que el responsable de los medios de comunicación del club mantiene un pulso continúo con la oposición y la prensa que vituperan al máximo accionista del Real Betis. En esa tesitura, mientras que sus adversarios, a los cuales se les podría calificar como enemigos, le acusan de servidor del poder establecido y le ponen a parir en base a lo que ellos estiman como un inadmisible subordinación al poder, nuestro entrevistado mantiene que él no puede tolerar que ni al máximo responsable del club ni a él ni a los demás empleados se les vitupere, insulte y se les falte el respeto de forma tan denigrante a como suelen hacerlo los que le combaten. Algo, que Iván Larriba mantiene, que ni el señor Lopera ni él han hecho nunca contra tales personas, debido a que su forma de actuar se ha limitado solamente a responder a las continuas injurias que han recibido, cuando se ha agotado su paciencia. Lo que viene a decir, en palabras de nuestro entrevistado (la frase no es literal, pero contiene el mismo contexto) que la frase bíblica que dice, que cuando te abofeteen pongas la otra mejilla, está bien para los santos, porque si, como viene a decir Iván Larriba, siendo respetuosos se las dan todas en el mismo lado, si pusiesen la otra mejilla no iban a poder probar bocado en su vida. Naturalmente hablamos en sentido figurado y remitiéndonos a los argumentos expuestos por nuestro entrevistado. En fin, sigan ustedes leyendo esta amplia y, creo que interesante entrevista, y saquen sus conclusiones pues material dialéctico tienen sobrado para ello.

 

Manuel Carmona

Fotos: Manuel García Reyes

 

C) ¿Qué es lo que te decide a hacer público tu beticismo en el campo profesional, a sabiendas que de ahí en adelante quedarás marcado para siempre en Sevilla, donde no podrás jamás ejercer tu profesión, a no ser en algún medio afecto a ese club?

─ En verdad, fueron varias cosas, pero la primera que me impulsó a considerar esa posibilidad, ocurrió cuando mi amigo Juan Arbide me llamó para proponerme si quería hacerme cargo de “LA HORA VERDE”. En aquel momento se me vino a la mente el recuerdo de la tarde de la celebración del ascenso a Primera División del Betis, tras el triunfo en Burgos de la temporada1994-95. Yo, que era un niño, en aquella oportunidad estaba en la estación de Santa Justa viendo pasar a los jugadores de mi equipo, a mis ídolos, a los que tan profundamente admiraba. Mientras esas imágenes pasaban como una película por mi pensamiento me pregunté a mí mismo: ¿Qué supondría para mí sacrificar mi profesión de periodista aceptando un puesto, no como el que ahora ocupo, sino de la misma entidad e importancia que el de “LA HORA VERDE” cuya responsable era una productora independiente? Pues, entre otras cosas, poder viajar con el Betis, estar en su entorno más próximo y tratar de cerca a los jugadores que yo admiraba como mis ídolos futbolísticos, lo que, por supesto, representó para mí una tentación irrechazable. Por supuesto, sabía lo que me jugaba, pero decidí dar ese paso al frente, reconocer mi beticismo, pese a que mi imagen profesional de periodista resultaría dañada a nivel general, a cambio de comenzar una aventura tan apasionante como la que se me proponía si regresaba de Ávila para hacerme cargo de “LA HORA VERDE”. Pensé, y al instante se acabaron mis dudas, que mi aceptación supondría trasplantar todo lo que yo había sentido en la grada al mismo terreno de juego. Y fue ese sentimiento, el que me dio valor para definirme en un caso como éste y no importarme quedar marcado para siempre con el estigma de periodista bético.

D) Sin lugar a dudas, el período de LA HORA VERDE fue muy gratificante, pues, aparte de estar haciendo lo que te gustaba, te permitió ganar una popularidad que en un principio, como has confesado, no llegaste a imaginar ni por asomo. Pero que cambia radicalmente con el comienzo de tu labor en Radio Betis. ¿No es así?

─  Efectivamente. En la tele yo viví lo más grande que puede vivir un bético, por lo que es fácil de imaginar: Porque estaba ejerciendo la profesión que siempre ambicioné desempeñar y trabajando como bético informando del equipo de mis amores. Cómo piensas tú que yo me sentía cuando me estaba permitido entrar en el vestuario del Betis y vivir momentos inolvidables por su contenido y nivel emocional. Por lo dicho, es cierto que la tele me dio cierta relevancia y muchas satisfacciones. Sin embargo, por contra, la radio me está dando más disgustos que satisfacciones. Aunque, ¡ojo!, no la radio como tal, sino el Betis en sí, pues hablar por la radio es una profesión, pero no el equipo, que no está marchando como el beticismo quisiera.

─ ¿Y en ese apartado non incluyes a la afición?

─ No, y te voy a exponer porqué a la afición no. En mi opinión, sino toda la afición al menos el noventa por ciento se guía por los resultados. Los béticos queremos que nuestro equipo vaya bien y que gane. Y cuando eso ocurre se siente contenta e ilusionada y no piensa en otras cosas. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, un cinco o un diez por ciento, nada más que las cosas se tuerce desde un principio ya empiezan a chillarle al equipo. En esta época se trata de vender que el “manque pierda” es un conformismo. Y a eso yo respondo que a la afición no tengo que decirle nada, porque es sabia y sabe qué decir y a quien tiene que decírselo. Aquí, el problema, es que tú puedes hacer el mejor programa del mundo en la radio, que si luego la pelotita no entra esto ya no es lo mismo. Entonces, comienzan a decirte que tú y Lopera, o tú y los directivos nos estamos cargando al Betis. Y a eso, yo me digo. Pero si yo sólo soy un periodista que está de director de los medios de comunicación de un club, pagado por la radio. ¿Qué culpa puedo tener yo de lo que no está en mi mano solucionar? Puede ser que como tú me dices el aficionado que me escucha en la radio piense que mi única intención es justificar al que me paga, pero ese problema no se puede reducir a como ser de izquierda o derecha por buscarte una comparación política. El problema que existe en el Betis es ahora el de estar a favor o en contra de Lopera. Pero es que eso no es el Betis. Y por eso yo creo que la única solución de todo el embrollo que origina una situación como la que estamos viviendo son el equipo y sus resultados. ¿Por qué?, pues porque esas son las reglas que ha marcado el fútbol desde el momento de su aparición. 


Los momentos más tensos de la conversación surgieron cuando Iván Larriba se refirió a los insultos que, según manifestó,
los adversarios de Lopera habían proferido contra él y contra el máximo accionista del club
(Fotos: Manuel García Reyes)

E) ¿En tu fuero interno, has llegado a comprender el porqué a lo largo de tu trayectoria en Radio Betis, hay tanta gente que, por decirlo de alguna forma, no te quiere bien?

─ Sí. Sencillamente, porque en la radio se dicen muchas cosas y muchas verdades y la radio se defiende de los muchos ataques que recibe. Es decir, cuando yo tengo que defender una postura, no sólo será a Lopera, sino a Lopera, a Momparlet, a Rivas, a Nano, a Pepe León, o cualquier persona del club que sea atacado, a mi juicio, injustamente. Hay que pensar que mi trabajo es defender a mi equipo y a mi institución. Si yo creo que desde algún sector se está queriendo hacer daño al club en la radio tenemos que responder. Porque no se trata de criticar, ¿eh?, ya que en este caso la diferencia es abismal. La crítica nosotros la asumimos, porque si no la asumen es que eres tonto, o no sabes dónde estás. Lo más normal que estando en un club seas un personaje público, por lo que estás expuesto a la crítica. Pero una cosa es la crítica y otra cosa es la falta de respeto y el insulto. Es decir, a mí me pueden decir que soy o un inútil en mi labor de director de comunicación; que lo que digo no es verdad si quieren, e incluso que hablo muy mal, que pronuncio muchas “c” cuando debo de pronunciar la “s”. En un caso así, me da igual lo que puedan decirme o hasta donde pueda llegar la crítica. Pero, lo que nadie tiene derecho a decirme, por poner un ejemplo, que mi mujer es tal, o que los que trabajamos para el Betis somos unos sicarios, o unos ineptos. Porque, entonces, los que me critican están cayendo en la descalificación hacia mí. Y es cierto que en la radio, en muchos momentos, pues a ciertos personajes se les ha tratado con mucha dureza. Y yo, eso, lo admito. Pero si hemos actuado así es porque creemos que el daño que se nos hace es grave. Después, hay una cosa que no quiero dejarme en el tintero; que no puedo callarme y debo de rechazar, que es la inexactitud de cuando nos acusan de que en la radio del Betis hemos insultado o insultamos a los béticos. Eso es algo que no es verdad. En la radio del Betis no se insulta a los béticos, porque yo nunca insultaré a un bético en mi vida, ya que es algo que no va con mi forma de ser. En la radio del Betis se defiende y se ataca, por lo que y hay que diferenciar cuando ocurre lo uno o lo otro. Y, al respecto, sigo diciendo que una persona que no va de verdad y se dedica a insultar cuanto más mejor, no se merece el respeto que después exige para sí. Ese es el caso de los llamados “apellidos ilustres”. Es evidente que hay apellidos ilustres y apellidos que no son ilustres. Hay familias en los que el padre pudo ser una gran persona y el hijo, o algunos miembros de la familia, ser unos mindundis. ¿Me entiendes? Y eso es algo que no me cansaré de rechazar; que nadie se puede aprovechar de su apellido para atacar la forma de gestionar al Betis en la actualidad y, además, sin argumentos. Que es lo que a mí más me preocupa, pues nadie puede esgrimir lo ilustre de su apellido para llegarse a creerse que el Betis es suyo. Y, más aún, cuando acusan a Lopera de lo mismo. Un error en el que incurren sistemáticamente los autores de tales ataques. Ellos creen que porque un abuelo o un bisabuelo suyo fue alguien importante en el Betis, el Betis es suyo.  

F) Sin embargo, tendrás una opinión de porqué la voz de los que te aprecian no se escucha tanto como la de los que te atacan. ¿A qué achacas dicha circunstancia?

─ A mí me pasa un poco como a Lopera. Es decir, con Lopera pasa que, por lo que se dice en algunas partes, todo el mundo está en contra. Sin embargo, cuando voy con él por la calle, puedo observar que nadie se mete con él. Al contrario, todo el mundo le demuestra su apoyo y le da ánimos para que siga luchando por el Betis. Porque, en este asunto, también hay que diferenciar varias cosas. Nosotros, en el día a día, lo que vemos y leemos es lo que se dice en los foros de opinión de “Al final de la Palmera”, Betisweb, etcétera. Sin embargo, eso se diferencia mucho de lo que siente el aficionado que está en su casa. Porque mi padre, por poner un ejemplo, te aseguro que en lo que le queda de vida no se va a poner delante de un ordenador. Entonces, nadie se podrá enterar que mi padre no piensa como esa gente joven que sí escribe en los foros de opinión. Pero aquí se acepta o se quiere imponer que la opinión de los foros es la que vale. Y eso no es así. Es decir, cuando voy por a la calle suelo encontrarme con muchísima gente que habitualmente me dicen: “Dale más caña, Iván”. Y yo le respondo: Pero si yo no estoy para darle caña a nadie. En resumen, que hay de todo. Es verdad, y no puedo negarlo, que tengo mis detractores, igual que tengo gente que me quiere y que me lo dicen a través de mi blog, de mi página web, o que son amigos y me tratan siempre muy bien.

─ En ese punto, permíteme que, haciendo un inciso en tu respuesta, te pregunte por el momento más complicado desde tu estancia en el puesto que actualmente ocupas.

─ Sin duda alguna, el día del descenso del Betis. A nivel general ese día fue muy duro. No sólo por lo que le ocurrió al equipo, sino por tener que trabajar en la radio en un día como ése. Tienes que darte cuenta que es muy difícil retransmitir el descenso de tu equipo. Esa, por supuesto, fue una experiencia tan terrible que no se la deseo a ningún profesional. Al margen de ello, otros momentos duros han sido aquellos en los que he tenido que dar un golpe encima de la mesa y prescindir de los servicios de alguien. Algo así, a nivel profesional, ha sido muy duro para mí.

G) Veamos, en una posición como la tuya, encontrarse en medio de dos corrientes bética antagónicas, adscritas cada una al pro y otra al contra, ¿a qué conclusiones se llega?

─ Mira, cuando uno se encuentra en una situación que yo definiría de conmigo o contra mi, lo primero que se piensa y desea es que: “¡Por Dios, que el Betis gane! Porque yo soy de los que opinan de que sólo las victorias de nuestro equipo sirven para tranquilizar la situación. Ahora mismo existen dos corrientes, una que va contra Lopera y otra a favor del máximo accionista del club. Y estar en medio, como tú dices, es complicado. Pero, yo, lo que siento por encima de todo es mucha pena y tristeza. Porque tú te pones a analizar como está el beticismo en estos momentos y te deprimes cuando observas que hay mucha gente que prefiere y antepone su bien personal y sus intereses antes que los propios del Betis. Y, lo que es peor, que haya mucha gente que por atacar a Lopera está dispuesto a pisotear al propio Betis.


A veces, para distender un poco los momentos más tensos de la entrevista no venía mal una sonrisa, aunque ni siquiera en los
momentos más graves de la conversasión nuestro entrevistado se mostró hosco o desabrido
(Fotos: Manuel García Reyes)

H) Me gustaría que respondieras a la siguiente pregunta con la mayor sinceridad que te sea posible: Teniendo en cuenta la guerra sin cuartel declarada entre el máximo accionista del club y sus adversarios, de lo que es producto los ataques tan furibundos que recibe el señor Lopera, ¿has llegado en alguna ocasión a confundir al Betis con Lopera?

─ En mi opinión es que es difícil no confundirlo, ¿no? Pero yo y todo el mundo, porque Lopera es el máximo accionista del club...

─ Pero tu caso es distinto, porque tú eres empleado suyo.

─ Eso está claro, igual que todos los empleados, igual que los jugadores... Pero, vamos a ver, yo no voy a decir que Lopera sea el Betis, pero si me lo permites, para contestarte voy a utilizar una frase que pronunció Joaquín, el que fuera jugador del Betis: “Es que el Betis sin Lopera es menos Betis”. Y yo estoy del todo punto de acuerdo con Joaquín. Es decir, para que no exista confusión posible, yo no voy a decir que Lopera sea el Betis, porque evidentemente no lo es, ni él ha dicho nunca ser el dueño del Betis. Él es el máximo accionista de una Sociedad Anónima Deportiva que es el Betis. Pero lógicamente, la esencia y los sentimientos del Betis son cuestiones que van por otro lado y es obligado separarlo de la cuestión estructural que, desde el 92 a esta parte, distingue a los clubes de fútbol, dado que una cosa es la empresa y otra son los sentimientos. Pero, lo que tengo meridianamente claro, es lo que es el Betis, lo que es Lopera, cual es la diferencia entre ambos y que es lo que le puede venir bien al Betis y a Lopera. Pero, evidentemente, también tengo muy claro quien me paga. Y el que diga que esa cuestión no la tiene claro en su trabajo, miente.

I) Vamos, a ver. A ti te acusan de que, por tus enfrentamientos con los medios de comunicación a causas de las críticas recibidas por el máximo accionista, has arrastrando a Radio Betis a defender a ultranza al que manda. ¿Qué puede haber de cierto en ello?

─ Está claro que hay medios y medios y en muchas ocasiones se argumenta que lo que dice la radio del Betis es un insulto y lo que dice un periodista es una opinión. A mi me hace mucha gracia cuando se comenta, “hay que ver lo que ha dicho Iván Larriba de Javier Mérida”. Y yo, por ejemplo, a lo mejor lo que comentado ha sido que está muy nervioso y eso se toma como que he invadido el terreno personal. Sin embargo, a renglón seguido dice de ti Javier Mérida que eres un sicario, que significa asesino a sueldo, y se justifica alegando que eso es una opinión. En ese caso hay que convenir que no se mide a todos por el mismo rasero. Lo que ocurre con los medios que no pueden evitar ser muy corporativistas. Por ejemplo, si el del “MARCA” se enfada conmigo, el del “AS”, el del “DIARIO DE SEVILLA”, el de “EL CORREO DE ANDALUCÍA”, etcétera, lo defienden, y yo no puedo pelearme contra todo los medios de comunicación. Es cierto que ha habido una relación más de odio que de amor entre ellos y nosotros, aunque también he de reconocer que con algunos sí nos hemos llevado bien. Pero, vamos a ver. El que tiene una línea habitual será siempre consecuente con su actitud en esta lucha diaria por la información. Por ejemplo, ¿Ismael Medina es un mal periodista? Desde mi punto de vista es un gran profesional y nosotros no hemos tenido con él ningún problema en los dos años de existencia de la radio del Betis. ¿Por qué?, porque es un tío correcto y, cuando cree que lo merecemos, nos pega unos palos muy duros. Pero lo hace con corrección, que es para mí donde estriba todo el quid de la cuestión. Para que se pueda mantener una relación sino cordial, sí por lo menos correcta.

J) Para que no peligre el puesto de un profesional que ejerce en un medio institucional, ¿tiene que estar más supeditado al poder más que en una empresa privada?

─ Rotundamente sí. Porque date cuenta, por ejemplo, que en la Cadena SER un profesional sabe que tiene que tener una idea de izquierda, pero si no habla de Zapatero no pasa nada. Pero en la radio del Betis tenemos que vender el producto Betis, lo que te hace estar más supeditado a los designios de la persona que controla la entidad, lo que en mi opinión es absolutamente normal. Pero es que eso pasa en todas las radios de los equipos de fútbol. No obstante, te digo más. Yo creo que Canal Sur está más vinculada al poder que la radio del Betis a Lopera.


Continuará

 


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