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LA ENTREVISTA


 

DOMINGO 01-08-2010 / Actualizada a las 18'36

 

BÉTICOS DE A PIE


Juan Guerrero Sánchez, un opositor a Lopera caracterizado por el respeto al adversario

AUNQUE RECONOCE QUE FUE LOPERISTA, ES UNO

DE LOS MUCHOS BÉTICOS DEFRAUDADOS POR LA

FRACASADA GESTIÓN DEL EX MÁXIMO ACCIONISTA

BÉTICO EN LAS CINCO ÚLTIMAS TEMPORADAS

• Fundador y vicepresidente de Por Nuestro Betis (PNB), aunque sigue perteneciendo a dicha asociación, fue expulsado de la misma acusado de ser un “topo de Lopera”

• Sobre Lopera mantiene, al margen de lo que finalmente diga la Justicia, que salvó al Betis en el 92 e hizo muchas cosas buenas, pero que en las cinco últimas temporadas fracasó rotundamente

• Sus dos candidatos para presidente del Betis son: Miguel Cuéllar, presidente de la Fundación Heliópolis, y José Luis Sáez, presidente de la FEB

• Considera como una estrategia las decisiones del consejo de administración de apoyar a Oliver y desconvocar la Junta General extraordinaria de accionistas

• A su juicio, la oposición no debe de tender la mano a Rufino González y a Manuel Castaño por posicionarse en contra de Luis Oliver, mientras que, a su juicio, José León es uno de los dirigentes que más daño han hecho al Real Betis Balompié

• En su opinión la llegada de Rafael Gordillo ha de ser muy positiva para el club


Manuel Carmona

Fotos: Manuel García Reyes


Juan Guerrero Sánchez es un joven empresario bético de 33 años de edad, que aprendió a querer al Betis teniendo como referente a su abuelo Manuel, que fue quien le enseñó a ser aficionado al “manque pierda” y le llevó por primera vez al entonces Benito Villamarín para que se fuera forjando como bético inasequible al desaliento. Juan Guerrero es uno de los muchos béticos que se ha sentido defraudados por la fracasada trayectoria de Manuel Ruiz de Lopera de Lopera al que los béticos tuvimos que sufrir desde la temporada 2005-06 hasta su marcha. Sin embargo, este bético fiel seguidor del club de las 13 barras, existe un perfil que dista por completo del antiloperista desaforado que basa en el insulto su animadversión, pues siempre que con él hemos conversado de estos temas ha antepuesto el respeto a la ofensa y a la descalificación. Contrario a Lopera, pero también a la violencia a la que condena sin ambages, lo ha venido demostrando hasta ahora con su forma de actuar.

Desde que Lopera fue demandado por delito societario durante las cinco últimas temporadas ha sido muy crítico con Lopera, pero esperando los dictámenes judiciales para saber a qué ha de atenerse en la actuación del ex máximo accionista bético al frente del Real Betis Balompié SAD. En definitiva, un opositor de un perfil poco difundido, en lo que han influido sus convicciones religiosas que derivan de su pertenencia a la Iglesia Evangélica Pentecostal. Con decirles que es uno de los históricos fundadores y ex directivo de PNB y, sin embargo, sufrió una oprobiosa e irregular expulsión de dicha asociación de base por simples suposiciones que, llegado el momento no se confirmaron, pero que le costó su expulsión. Como ha sido una constante en su vida, aunque muchos de los que le acusaron no le pidieron perdón, dio el asunto por zanjado y continúa colaborando con PNB. Ahora bien, siempre desde una posición independiente que, en muchas ocasiones, no ha sido bien comprendida por sus compañeros de asociación.

Evocando el más lejano recuerdo de su historia personal bética, Juan Guerrero se refiere a su abuelo, Manolo, que fue quien le inició y le marcó el camino para ser un sufridor del fútbol convirtiéndose en seguidor de un club tan especial como el Real Betis. Al respecto manifiesta: “Yo me acuerdo que antes de sacarme el carné de socio, a principio de los años ochenta cuando contaba cuatro o cinco años, iba siempre con mi abuelo Manolo a Voladizo con la Peña Bética Núñez Naranjo de Torreblanca y no me costaba un duro. Pagaba cien pesetas de autobús e iba, como digo, con mi abuelo. Años después, cuando pude, me saqué mi carné que fue la temporada en que se fichó al barcelonista Calderé. Y, a partir de ahí, ya no he faltado ni un año. Yo iba a Gol Sur, pero hace once años, cuando mi hermano Lolo ingresó en la cantera bética con nueve años, como los jugadores canteranos entraban con su cané por Preferencia, para que no fuera sólo me lo saqué de esa parte del campo para acompañarlo. Pero resulta que al cambiarme de sitio, aún no sé por qué, me quitaron allá doce mil números”.

Ser bético Juan Guerrero lo define de la siguiente forma: “Aunque todos dicen que si es una filosofía o una religión, yo creo que, asimismo, es el día a día. Levantarte por la mañana y comprar el periódico para leer lo que dice de tu club, o por medio del ordenador entrar en páginas webs béticas para saber un poco más de mi equipo del alma. En resumen, estar pendiente cada hora de la actualidad de mi club al que siempre llevo metido en mi cabeza y en mi corazón”. Buscando uno de los recuerdos que más le impresionaron en su devenir bético, Juan echa a mano de “aquella promoción a Primera División del 92, que el Real Betis jugó y perdió con el deportivo de la Coruña. Nunca se me podrá borrar del pensamiento aquel estadio Benito Villamarín abarrotado, la decepción tan grande que nos invadió y a aquellos béticos a los que vi llorando, pero que decían que había que seguir ayudando al club y sacando el carné. Aquel día, el beticismo dio otra lección de amor y fidelidad a sus colores de la forma que siempre ha sabido hacerlo”.

Preguntado qué tres presidentes béticos considera los peores desde que es socio del Betis, manifiesta que: “Retamero, León y Lopera” y califica a la ley de las Sociedades Anónimas Deportivas “como nefasta, ya que arrancaron a los socios el poder de elegir a sus dirigentes y endeudaron aún más que antes a los clubes; o sea que fue peor el remedio que la enfermedad”. Otra época que nuestro entrevistado no podrá olvidar mientras viva es la fatídica de junio del 92, cuando comenzó a hacerse público que el Betis, al no poder reunir los mil ciento y pico de millones que necesitaba para entrar en el Plan de Saneamiento, perdería su nombre, su antigüedad y tendría que empezar de cero: “Yo tenía catorce o quince años –rememora Juan– y me acuerdo que mi abuelo Manolo, bético de los de Tercera, me llamó por teléfono y me dijo que no saliera de casa, que a las cinco iría a por mí. Cuando llegó y le pregunté que a dónde íbamos, me dijo: “Mira, Juanito, el Betis se está muriendo y aquí voy yo con veinte mil pesetas para comprar dos acciones y quiero que tú me acompañes”. Cogimos el autobús en Los Arcos y nos fuimos para el Villamarín donde había una cola muy larga. Yo no compre ninguna acción porque con mi edad no me lo podía permitir. Pero, después, cuando ya tuve medios, he comprado algunas a béticos que me las quisieron vender. De aquella experiencia me queda la prueba de que el Betis nunca morirá, porque siempre habrá béticos que no lo permitan”.

FUE LOPERISTA Y NO SE AVERGÜENZA DE RECONOCERLO
Juan Guerrero no se recata en reconocer que él, como el noventa y nueve por ciento de los béticos de entonces, fue también loperista y reconoce que Lopera salvó al Betis porque fue el que en el momento preciso se presentó con el dinero. Y a continuación nos explica cuando y por qué se sintió decepcionado por el ex máximo accionista bético y se unió a los que comenzaron la lucha para conseguir que se marchara del club: “A partir de la temporada 2005-06 fue cuando comencé a desengañarme con Lopera. Aquellos fichajes tan pobres para una temporada en la que el equipo iba a jugar la Champions, cuando por participar en una competición de tanta categoría el club iba a ingresar un buen dinero, me defraudó por completo. Y, más aún, porque nos había hecho tantas promesas de que iba hacer un Betis muy grande y mira las cinco últimas temporadas que hemos sufrido y donde ha dejado al Betis, en el mismo sitio en que lo cogió: en Segunda División. Tampoco me gustó su fanfarrona forma de hablar, diciendo que el eterno rival compraba los jugadores en las tiendas de los veinte duros y, después, fíjate lo que hizo. Yo, la verdad, al margen de lo que después se diga en los tribunales, estoy muy decepcionado de Lopera y por eso me uní a la oposición que lo ha estado combatiendo. Ahora bien, siempre con respeto pese a que, a última hora, ya ni me importaba si el equipo ganaba o perdía porque lo que único que quería es que se marchara. Aún así, he seguido sacando el carné pese a que cada vez iba menos al fútbol”.

Juan Guerrero, es claro, lo que tiene que decir lo dice porque lo cree y está convencido. A la pregunta que ha sido para él lo mejor y lo peor que ha hecho Lopera en el Betis manifiesta: “Para mí, lo mejor fue que salvó al Betis; que después haya hecho o no aquello de lo que lo acusan, es otro cantar y será la Justicia la encargada de decidirlo. Pero le puede dudar es que en el 92 él fue el que dio el paso y puso el dinero. Después hizo otras cosas buenas como fichar jugadores de categoría, emprender las obras del estadio, aunque no estoy de acuerdo que le pusiera su nombre y que lo dejara a la mitad. En suma, lo que sabe todo el mundo. Esos fueron los años en los que él luchaba de verdad por el Betis y yo no lo puedo negar. En cuanto a lo peor, ya te he dicho antes que sin entrar en el tema del delito societario por el que está en los tribunales, yo cuando empecé a sentirme defraudado con su actuación fue a partir de la temporada 2005-06 en la que el Betis, tras debutar en la Champions cogió una pronunciada cuesta abajo que no paró hasta llegar a Segunda. Y, para más inri, el fracaso fue aún mayor porque nos quedamos en Segunda. En esos años, el club ha sido un desbarajuste, ha carecido de estructuras, no se ha contado con el personal adecuado y se ha despilfarrado el dinero. Y mientras, él escondido en su casa porque no podía ir al campo temiendo a que la afición le chillara, etcétera, etcétera. Al final ha vendido las acciones de Farusa y se ha ido por la puerta falsa dejando el club en unas manos y en situación desastrosa”. En fin, que se ha marchado muy mal por alargar el tiempo que debería de haber estado en el club”.


Juan Guerrero relata los hechos que le hicieron renunciar al loperismo
(Foto: Manuel García Reyes)

Su hermano Lolo, que cuenta 22 años y ha estado en la cantera bética hasta que va a hacer tres temporadas que dejó el Betis “C”, es un loperista acérrimo, por lo que le preguntamos si esa disparidad de criterios ha influido en la relación de ambos: “Sí, mucho –responde– pues como fui yo quien le inculqué el loperismo y él sigue creyendo en Lopera me echa en cara de que soy yo el que ha cambiado. Hay que tener en cuenta que mi hermano sólo ha conocido a Lopera al frente del club. Él, el primer partido que vio fue con año y medio en el Gol Sur, encima de mis hombros, un Betis-Barcelona. Él, por supuesto, recuerda a Lopera en triunfo con todo el campo aclamándolo y eso lo tiene muy fresco en su mente. Aparte, como rechaza de lo que le acusan, ha seguido creyendo que volvería a ser aquel Lopera que triunfó y echa la culpa de que haya ido a la gente que le ha combatido por creer que ha sido malo para el Betis. Yo le pongo algunos ejemplos, como lo que se ha descubierto de que tenía la ropa del Betis en un almacén suyo y le cobraba al club 1.200 euros mensuales. Le digo que piense como llegaba a casa con la ropa de entrenamiento sin ducharse y que tenía que lavarse la ropa. Así que, cuando hablamos de estas cosas, la discusión es segura y eso afecta a nuestra relación porque yo quiero mucho a mi hermano”.

A continuación quisimos saber qué idea tenía nuestro interlocutor sobre la refundación del Betis; que trata, para que lo sepa el que no esté enterado del asunto, sobre la fundación de otro Betis, con otro nombre distinto como es natural, para forzar la salida de Lopera del club. Como otros béticos con los que hemos hablado, Juan Guerrero reniega de un proyecto semejante: “No, jamás, yo como bético nunca podría estar de acuerdo con algo semejante. Sí, es cierto que lo he comentado y hablado con amigos béticos, pero yo nunca apoyaría una idea tan dantesca. Yo soy del Betis que existe y para mí no puede haber otro. Partidario de forzar la marcha de Lopera sí, pero eso de fundar otro equipo que jugara en el estadio Olímpico es una cosa de locos que yo nunca apoyaría”.

FUNDADOR Y EXPULSADO DE PNB
Pasamos a continuación a otra parte de su trayectoria bética, en la que hay que remontarse a la fundación de Por Nuestro Betis (PNB), proyecto en el que participó muy activamente. Por ello, no extrañó que fuera nombrado vicepresidente de esa asociación de base. Él recuerda aquella época con agrado porque nadie hubiera dado un duro por lo alto a que ha llegado Por Nuestro Betis: “PNB fue una forma de aglutinar a los muchos descontentos béticos que no estaban de acuerdo con la forma en que Lopera llevaba el club. Un día, hablando con Ricardo Cabrera y Camilo Puerto, nos planteamos acometer el proyecto y empezamos a difundirlo entre el beticismo. Utilizamos los foros de Internet y todos los medios que estaban a nuestro alcance, hasta que la idea fue calando y se fue integrando más gente. Recuerdo que a la primera reunión que convocamos asistieron ochenta personas lo que nos dio a entender que el beticismo estaba vivo y merecía la pena seguir adelante.

–Por cierto, el fundador de PNB ¿no se dice que fue Íñigo Vicente? –le interrumpo.
–No, ni mucho menos, Íñigo se incorporó después. A él le llamaron para colaborar, pero de él no fue la idea, sino de Ricardo Cabrera que tuvo la valentía de tirar para adelante con un movimiento que ya se ve en lo que ha desembocado. Íñigo tiene la virtud de que sabe manejar muy bien a la gente y eso siempre es bueno para una asociación. Pero cuando él entró en PNB ya estaba el proyecto bien encaminado. Así que quede claro que el señor Íñigo Vicente no tuvo nada que ver con la fundación de PNB. A él le nombraron vocal de la asociación desde primera hora, pero el fundador fue Ricardo Cabrera que hizo todo lo posible para que ese proyecto de béticos desilusionados con la gestion del maximo accionista fuera un exito. En cuanto a Íñigo Vicente estuvo allí hasta que se marchó a la oposición de la oposición; o sea, a la Fundación Heliópolis.

Sin embargo, Juan Guerrero, aunque quizá mucha gente no lo sepa, tuvo que beber su cáliz de la amargura en PNB de una forma increíble, por denominarlo de alguna forma. Esto sucedió en el momento que fue expulsado de dicha asociación por algo tan extraño como ser acusado de ¡¡loperista!!

–¿Qué ocurrió realmente, Juan?
–Bueno, pues, cierto día vinieron a verme dos componentes de la asociación y me dijeron que me tenía que ir de PNB. Como no me creía lo que estaba escuchando, les pregunté por qué y el que llevaba la voz cantante, un vocal de la junta directiva, me respondió: “Porque te hemos cogido y sabemos a que te dedicas: eres un “topo de Lopera”.

–Qué me dices –le pregunto estupefacto sin creer lo que estaba escuchando–. ¿Que te expulsaron de una asociación que ayudaste a fundar acusado de ser un chivato de Lopera, después de lo que habías luchado por PNB? Te juro que no lo entiendo
–Pues, así fue. Se inventaron que era yo el que hacía llegar a Lopera lo que se tramaba en PNB y sin darme oportunidad de defenderme me echaron a la calle como un perro..


Juan Guerrero fundador y directivo de PNB fue expulsado de la entidad
acusado de ser un "topo de Lopera"
(Foto: Manuel García Reyes)

–Pero, supongo, que tendrían unos elementos de juicio muy elocuentes para apoyar una acusación tan grave al calificarte de traidor cuando tanto habías luchado en la creación de PNB. ¿En qué estaba basada esa acusación?
–Ocurría que yo, por entonces, como estaba metido en negocios inmobiliarios me relacionaba profesionalmente con gente que, por otro lado, tenía tratos con Lopera, con quien yo no he hablado en mi vida. Eso lo puedo jurar. Además como, por otra parte, mi hermano era jugador de la cantera y trabajaba en la tienda del Betis, pues a ellos les pareció que por esos motivos yo tenía que ser “topo” de Lopera.

–Supongo que para expulsarte se te abriría el correspondiente expediente, pues de otra forma no se puede echar a una persona, y menos a uno de sus fundadores, de una asociación.
–Pues conmigo no ocurrió así, terminaron echándome y yo, que no tenía ganas de jaleo, acepté la situación porque sabía que llegaría el momento en que se descubriría la injusticia que se cometió conmigo. En aquel instante pensé que el tiempo pone a cada cual en su sitio, como terminó ocurriendo, y me tendrían que dar la razón. Lo que sí me dolió fue que nadie se solidarizara conmigo y muchos se creyeran esa calumnia. Después, algunos sí y otros no, me han pedido perdón, pero como tú sabes no soy rencoroso y acepté las disculpas de los que me las dieron. Y ahí sigo, siendo socio de PNB, acudo a las reuniones que se celebran y continúo luchando por los principios que reivindica la asociación.

–Por cierto, ahora que hablamos de PNB, ¿me quieres explicar por qué esa asociación no se ha unido a la Fundación Heliópolis?
–Pues, porque son dos entidades completamente distintas y tienen distintas misiones que cumplir. Existen dos vertientes muy distintas que separa a ambas asociaciones: la económica y social y la misión que ha de cumplir cada una. En la primera cuestión, la económica y social, existe una diferencia muy elevada entre los componentes de la Fundación Heliópolis y la mayoría que formamos PNB. Y en la segunda, porque la Fundación se creó para comprarle las acciones a Lopera y PNB para estar a la expectativa sobre lo que ocurre en el Betis, sea quien sea el que mande. Y esa es la posición, a mi juicio, si quiere cumplir los fines para los que fue fundada: ocupar un espacio independiente y tan sólo velar por lo que esté relacionado con la defensa del club.

LUIS OLIVER, UN NUEVO LOPERA QUE SE SABE A QUE HA VENIDO
Tras la venta de las acciones de Farusa por Lopera a Luis Oliver, el Betis entró en otra de las encrucijadas de su historia. Esta situación, un bético de a pie como Juan Guerrero, la observa de la siguiente forma: “La venta de las acciones de FARUSA por Lopera a Luis Oliver yo la vi como una salida para el entonces máximo accionista, porque no era lo mismo acudir a declarar ante la jueza como máximo accionista del club que como alguien que en aquellos momentos no ocupaba ningún espacio de poder en el club. Yo fui de los que me creí a pies juntillas que la venta era legal, o sea que no era una pantomima. Sobre todo al leer el contrato de la venta que estaba colgado en una web y tenía todas las trazas de ser verdadero y legal. Pero yo soy uno de los béticos que no se quedarán tranquilos hasta que el “paquete maldito” no esté en poder del beticismo y seamos todos los accionistas los que marquemos las directrices del club. Mientras que ese paquete siga siendo de una sola persona o sociedad el Betis seguirá siendo lo mismo que con Lopera”.

A la hora de elegir a un presidente para el Real Betis Balompié SAD, el ex vicepresidente de PNB tiene dos candidatos preferidos: “Para mí son Miguel Cuéllar, porque entiendo que es una persona adecuada por su coherencia y capacidad. Y en segundo lugar, un candidato al que apoyaría también al máximo es a un bético como José Luis Sáez, el actual presidente de la Federación Española de Baloncesto, porque es un hombre que entiende de  deporte y una persona muy importante dentro del beticismo”.


Nuestro entrevistado se refiere a la actual situación del club para la que
tiene palabras muy duras
(Foto: Manuel García Reyes)

Sobre la situación que generó en el Betis la venta de las acciones de Farusa y la marcha de Lopera, nuestro entrevistado no necesita muchas palabras para explicar lo que siente en relación a lo ocurrido.

–¿Luis Oliver?
–Un nuevo Lopera, o peor todavía porque ya sabemos a lo que viene.

–¿Que me dices de la actuación del consejo de administración traidor que ha confirmado como consejeros a Luis Oliver y a Ángel Vergara y ha desconvocado la Junta General extraordinaria de accionistas que había sido aprobada para celebrar el próximo 20 de agosto?
–Que lo que pretenden es ganar tiempo para que la Fiscalía le devuelva las acciones a Lopera y la compra de Oliver sea un hecho.

–Manuel Castaño y Rufino González se dice que votaron en contra de ambos puntos, ¿crees como Pepe Tirado, actual presidente de PNB, que se le puede tender una mano para ir limando aristas y unir al beticismo?
–Con estos dos señores es mejor no ir ni a coger billetes de 500 euros. Representan al loperismo puro y duro y ya han estado en el consejo mucho tiempo para nada.

–Y sobre la postura de Pepe León en toda esta historia, ¿que tienes que decir?
–En mi opinión, Pepe León ha sido un personaje nefasto en esta historia. Yo no sé que intereses tiene en todo esto, pero ayudar a Oliver en la compra de acciones y apoyarlo para desconvocar la junta del 20 A ha sido ya la gota de despropósitos que colma el vaso. Parece mentira que en los años que se llevó de directivo con el gran Pepe Núñez no aprendiera nada. A mi juicio, pasará a la historia como una de las personas que más daño le han hecho al Real Betis Balompié.

CON RAFAEL GORDILLO NO HAN PODIDO NI PODRÁN

De varias semanas a esta parte, en la SAD Real Betis Balompié, los acontecimientos se han producido a una velocidad de vértigo. Lopera ya no existe al margen de los asuntos con la Justicia, el mandato del “virrey” Oliver ha durados sólo unos días, aunque el consejo de administración traidor lo ha mantenido en su puesto de “manda todo”, la jueza Mercedes Alaya ha replicado con medidas inesperadas para que el club sufra, a su juicio, el menor daño posible y el beticismo está asistiendo atónito a una serie de escenas cada vez más sorprendentes.

La última ha sido la casi segura llegada de Rafael Gordillo al Real Betis como administrador de las acciones de Farusa, si mañana acepta la propuesta que, al respecto, le ha realizado la jueza Mercedes Alaya. Juan Guerrero califica ese hecho como crucial en la actual andadura de la SAD bética y dice: “La decisión de la juez sobre Gordillo es totalmente acertada. Quién mejor que él para estar ahí y velar por los derechos del Real Betis Balompié. A mi juicio, la llegada del “Vendaval del Polígono” al club es sumamente positiva. De esa forma, Oliver va a tener que tragarlo a la fuerza y Rafa va a ser mayoritario antes que él y sin comprar acciones. Las cosas de la vida y las cosas del Betis. Hace unos meses desde la radio oficial del club se metían con Rafa y ahora es Rafa quien va a gestionar la mayoría de las acciones del Betis. Y Rafael Gordillo es tan grande que ni pueden ni nunca podrán con él”.

–Como final, ¿quieres añadir alguna cosa más?
–Solamente gritar con toda la fuerza de mi corazón: ¡¡Viva er Beti manque pierda!!

 

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