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LA ENTREVISTA


 

DOMINGO 21-08-2010

 

BÉTICOS DE A PIE


Pascual Aparicio fue un gran presidente, Manuel Simó un destacado personaje histórico
y Gordillo su jugador más admirado


ANTONIO CANO, SOCIO DE PNB:

“LA AUDIENCIA PROVINCIAL NO DIJO QUE LOPERA

COMPRÓ LEGALMENTE LAS ACCIONES DE FARUSA,

SINO QUE NO SE INVESTIGARA EL ASUNTO PORQUE,

EN CASO DE DELITO, ÉSTE YA HABRÍA PRESCRITO”

• “El belicismo no es un concepto filosófico que pueda escapar del razonamiento humano”

• “Con Lopera nos ocurrió como al niño con los Reyes Magos: que más tarde, decepcionado, descubre que sólo era una ilusión”

• “La Fundación de Heliópolis, según mi punto de vista personal, restó más que sumó”

• “En PNB no hay apetencias de poder y no es esa nuestra prioridad, sino andar ojo avizor para impedir que aquellos que quieran aprovecharse del Betis no puedan cumplir sus fines”

• “La venta de Lopera a Bitton Sport no es efectiva hasta que el Consejo Superior de Deportes no la autorice y aún no lo ha hecho”

• “A diferencia de la Fundación Heliópolis, nosotros queremos conseguir el paquete mayoritario de acciones, si la Justicia comprueba que su propietario ha cometido hechos ilegales, que caiga en la auto cartera del club y sea éste el que lo ponga a disposición de los béticos”

• “Si la elección del nuevo consejo quedara en manos del 48 por ciento, entendemos que la decisión iba a quedar entre PNB con su seis por ciento; Béticos por el Villamarín, con el cinco o seis por ciento, Rufino González y Manolo Castaño”

 

Manuel Carmona

Fotos: Manuel García Reyes


Como nuestros lectores saben, esta es una sección en la que se entrevista a béticos de base con la intención de que las experiencias que nos expliquen ayuden a aclarar las ideas a otros aficionados verdiblancos que se debaten en idénticas circunstancias. Hoy traemos a nuestro escenario bético a Antonio Cano Gómez un bético natural de Gines, de 30 años de edad, profesional de la hostelería y socio de Por Nuestro Betis (PNB). Nuestro entrevistado, aunque nacido circunstancialmente en Sevilla donde su madre fue atendida hospitalariamente en el parto, se considera natural de Gines donde reside desde al poco de nacer. Refiriéndose a su historial bético, Antonio Cano nos dice que empezó a sentir lo que le inspiraba el Betis cuando tuvo uso de razón: “Conozco a mucha gente –reconoce– a la que no le gusta el fútbol y, sin embargo, le gusta el Betis. Mis recuerdos más lejanos como bético se remontan a finales de los ochenta y principio de los noventa. En aquella oportunidad, yo no tenía fácil ir a ver al Betis al Benito Villamarín porque en Gines no había Peña Bética, por lo que no ponían autobuses directos para ir al fútbol, mi padre no tenía coche y mi edad no era la más aconsejable para ir solo al fútbol cogiendo cuatro autobuses, dos de ida y dos de vuelta”. 

A continuación, sobre su etapa retrospectiva de aficionado verdiblanco, nos habla de su referente bético que fue más de uno: “Mi padre tuvo carné cuando era joven, pero yo no he sido el niño que acudió cogido de la mano de su padre al fútbol. Por ese motivo, no viví un inicio bético como el de otras personas que han tenido más cerca su conocimiento y contacto del equipo de sus amores, bien por disponer de un familiar que lo llevara al fútbol o que, por vivir en Sevilla, tuviese más fácil acudir al estadio para ver al Betis. En mi caso ha habido mucha gente que ha puesto su granito de arena. De puertas para adentro, los principales fueron mi abuelo que, a sus 94 años me relataba la historia de aquel campeonato de Liga de la temporada 1934-35 que conoció y festejó, y mi padre que en sus años mozos fue socio del Betis, pero que por circunstancias de salud tuvo que dejar de sacar el carné. En cuanto de cara al exterior, el hecho de estar en un bar en el que la clientela se repartía entre béticos y sevillistas, cada bético que por allí pasaba me aportó algo de sentimiento verdiblanco.

La definición que del bético hace este aljarafeño de Gines la explica de manera fácil y comprensible: “Para mí, el belicismo no es un concepto filosófico que se pueda escapar del razonamiento humano, pues es muy fácil definir como siente un bético. Tanto es así que, lo que no experimentan el sentimiento que nosotros llevamos dentro, nos pueden denominar frikis, locos o personas obsesionadas. Pero, para mí, ese sentimiento es algo tan fuerte como el que, por ejemplo, experimenta el devoto de una hermandad, cuando nota que lo que siente es superior así mismo. Yo siempre digo que una persona puede cambiar de pareja, de coche o de casa, pero que el que nació bético no podrá cambiar en su vida de equipo”.

En este punto de la conversación, Antonio Cano nos explica su afición a coleccionar objetos béticos de los ochenta para atrás, y lo satisfecho que se siente de la foto que adquirió de míster O’Connell como entrenador del FC Barcelona, equipo por el que fichó en la temporada 35-36: “Pero, una foto, foto –puntualiza con un énfasis especial en la voz– no un recorte de periódico”. Le reconocemos que es un objeto muy valioso y admite con naturalidad que tenemos mucha razón, tras lo que seguimos nuestro interrogatorio.

–¿Cuál ha sido tu jugador bético preferido?
–Teniendo en cuenta en la época en que yo comencé a ver el Betis, el jugador que más me ha gustado y ha sido mi ídolo, al igual que el de tantos béticos, ha sido Gordillo.
–¿A qué presidente del Betis recuerdas con más cariño?
–Aunque la mayoría de los béticos se quedan con Benito Villamarín, a mí me gustaría destacar la gran labor que realizó Pascual Aparicio en una época tan difícil con la del principio de la etapa de Tercera División. Yo no digo que sea ni mejor ni peor que los demás, sino que es una presidente bastante desconocido para la gran mayoría de béticos y al que no creo que se le haya hecho justicia por lo que hizo por nuestro club. 

–Y de tantos personajes destacados que ha habido en la historia del Real Betis Balompié, ¿a cuál de ellos citarías?
–Yo guardo gran admiración por la extensa y fecunda labor que realizó un gran bético como Manuel Simó; un personaje que, como ocurre con Pascual Aparicio, no ha sido reivindicado históricamente como se merece.

SU OPINIÓN SOBRE LA ETAPA DE MANUEL RUIZ DE LOPERA
Como ha quedado dicho, Antonio Cano se hizo socio del Betis poco antes de la entrada de Manuel Ruiz de Lopera. Por ello, esa etapa corrió paralela a su juventud y a su madurez. De ese amplio período, que abarca aproximadamente desde sus doce o trece años hasta poco antes de cumplir los treinta, este socio de PNB explica su experiencia vivida desde entonces con las siguientes palabras: “La experiencia de mis primeros años como socio se remontan  a 1991, cuando Lopera era vicepresidente primero de la directiva de Hugo Galera; o sea, poco antes de que comenzara la mejor etapa de Lopera que hemos conocido; una etapa en la que los béticos, eso es algo innegable, disfrutamos mucho. Por eso, cuando comencé a discrepar de su forma de gestión, sus adversarios me solían echar en cara que había admirado a “Don Manuel” y que lo había aclamado. Pero eso es una cuestión lógica, porque cuando saqué el carné el Betis estaba en Segunda y dejado de la mano de Dios. Por eso, en el momento que Lopera subió al equipo a Primera División y llegaron las clasificaciones para la UEFA disfrutamos viendo jugar a un gran equipo. Y como el bético es por naturaleza muy agradecido, el 99’9 por ciento de la afición se entregó de pies y manos a la persona que había logrado lo que estábamos presenciando y disfrutando".

–¿Me podrías poner un ejemplo para explicarme cuando te sientes defraudado por Lopera?
–Pues, a los béticos nos ocurrió como al niño que cree en los Reyes Magos y cuando presencia esa cabalgata que le deslumbra y le hace feliz pensando en los regalos que los Reyes le traerán en tan mágica madrugada disfruta de una forma bárbara. Así, hasta que llega el momento en que descubre que los Reyes Magos no existen y, pese a su desencanto, guarda cariño a esa etapa. Creo que ese ejemplo puede servir para explicar lo ocurrido con Lopera. Con él los béticos fuimos como niños, vivimos una época plena de ilusión hasta que crecimos y comprobamos que lo vivido no fue tan hermoso como creímos. De ahí la metamorfosis que se operó en mí al descubrir que se había jugado con mi confianza y con mis sentimientos, por lo que sufrí una tremenda decepción al descubrir la verdad de lo ocurrido”.


En palabras de Antonio Cano, PNB no tiene apetencias de poder y para
lo único que está es para defender al Betis (Foto: Manuel García Reyes)

–¿En qué momento experimentaste esa sensación y dejaste de creer en un dirigente al que habías admirado tanto con anterioridad?
–Cuando comencé a escuchar en el estadio del Betis los primeros gritos de ¡Lopera vete ya!, recuerdo que le comenté a mi compañero de localidad: ¿Por qué le gritan a Lopera si la culpa es de los jugadores? ¿Qué culpa tiene Lopera de que esos jugadores no metan el pie, escurran el bulto y no se impliquen? Pero llegó aquella eliminatoria de Copa con el eterno rival en la que se colocó el busto de Lopera en el palco detrás de Del Nido y a mí, como se dice vulgarmente, se me cayeron los palos del sombrajo. Fue tan penosa la impresión que dieron los directivos de ambos equipos aquel día, que engendró un clima de violencia y creó una enorme tensión entre nuestra afición y la del eterno rival que desembocó en el salvaje botellazo en la cabeza a Juande Ramos. Cuando llegué a mi casa, mi padre me preguntó: ¿qué te ha parecido lo del busto? y yo le pregunté de qué me hablaba. El me lo contó y cuando contemplé la escena en la televisión recuerdo que me dije: este no es el Betis que yo quiero y estas cosas a mí no me gustan. El Betis, por historia, tiene un señorío y una categoría que está por encima de cualquier persona. Esa fue la gota que colmó el vaso, por lo que, tras escuchar algunas manifestaciones de Pepe León y varios consejeros, guardé mi bandera y dejé de asistir a los actos del Centenario. En aquel momento, yo no estaba habituado ni conocía el funcionamiento para entrar en los foros y solía leer las noticias de las webs periodísticas que funcionaban a modo de diarios digitales. Después, un amigo me inició en la actividad forera y, de ahí en adelante, comencé a practicarla con mucha asiduidad.

–Me gustaría que me ofrecieras tu impresión de las distintas asociaciones opositoras a Lopera y, a tu juicio, en qué se diferencian de Por Nuestro Betis (PNB) a la que tú perteneces. Comencemos, por ejemplo, por la denominada Béticos por el Villamarín.
–Yo, cuando se creó Béticos por el Villamarín, si mal no recuerdo en el 2004, tenía las dos acciones que compré en el 92. Y como en dicha asociación surgió un movimiento de sindicación y yo siempre he sido partidario del asociacionismo, pues entiendo que la unión de las personas puede hacer frente al poder con más efectividad, pensé sindicar mis acciones con dicha asociación. Sin embargo, existía algo que no me acababa de atraer por completo de esa entidad. El quid de la cuestión es que los componentes de Béticos por el Villamarín eran de otro nivel social y económico al que yo pertenecía, lo que me retrajo a asociarme. Dos años más tarde, surgió PNB y entonces comprobé que era la asociación de mi agrado, no lo dudé y me inscribí en ella.

– ¿Liga de Juristas Béticos?
–Por el conocimiento que tengo, la Liga de Juristas Béticos es una asociación de profesionales del Derecho que se creó para dar cobertura a las acciones legales que estaba emprendiendo PNB. No hemos de olvidar que nuestra asociación es de béticos de base, sin ningún poder económico. Lo contrario, por ejemplo, de lo que no ocurre con Béticos por el Villamarín, que tienen dinero y se pueden permitir el lujo de tener su propio bufete de abogados que ellos pagan con sus aportaciones. PNB carece de ese poder económico por lo que le es imposible competir con ellos en ese tipo de iniciativas. Aparte de lo dicho, la Liga de Juristas Béticos, una vez convertida en asociación, se ofreció a apoyarnos y a aconsejarnos en los inicios de la querella que interpusimos contra Lopera.

–¿Fundación Heliópolis?
–La Fundación Heliópolis, la última asociación fundada en la lucha contra Lopera, es un movimiento que se creó amparado por el éxito de la manifestación del 15-J. Con respecto a ella puedo decir, según mi punto de vista personal, que restó más que sumó. Tras la manifestación, salió el concejal Emilio Carrillo y apropiándose de todo el protagonismo en una corriente de béticos protestando por la situación que estaba atravesando el club, empezó a hablar que se iba a presentar una oferta para comprar las acciones de Lopera, algo que otros sectores de la oposición nunca han defendido. No digo que la Fundación no haya hecho cosas buenas como, por ejemplo, organizar los actos de la conmemoración del 75 aniversario de la conquista del campeonato de Liga, efemérides a la que el club no prestó ninguna atención. Yo eso lo denomino hacer Betis y lo apoyo y mantengo que algo así deberían de hacer las peñas béticas. Yo pertenezco a la de Gines y siempre he trabajado por el Betis dentro de la misma. La Fundación no ha hecho mucho más, quizá porque le haya faltado compromiso y dar el paso adelante que prometieron, como fue la compra de las acciones de Lopera que, a última hora, fueron vendidas a Bitton Sport, aunque nosotros no creemos en esa venta.

–¿Cuáles son las diferencias que, a tu juicio, existe entre PNB y las otras dos asociaciones?
–Sin desmerecer a nadie, yo opino que la capacidad de trabajo desinteresado, que es la principal virtud que distingue a PNB, que ha demostrado por activa y por pasiva su arrojo, su entrega y el ir siempre con la cabeza alta y las manos limpias sin intereses partidistas de ningún tipo. El interés de PNB no es más que defender al Betis esté quien esté a su frente. Más claro. PNB no se ha fundado sólo para luchar contra Lopera. Ahora está Oliver y nuestra asociación se mueve para que haga las cosas bien. Y en caso de que no actúe como debe ser procurar pillarlo y trincarlo al igual que hemos hecho con Lopera. La función de PNB es la misma que la de un fiscal en una hermandad: que quien esté, en este caso en el Betis, lo haga bien por el club. Otra de las diferencias básicas entre PNB y las demás asociaciones, es que nuestra asociación no tiene intención de entrar en un consejo de administración, al contrario que ocurre con las demás. Y, ojo, que a mí me parece muy legítimo ese proceder por lo que no voy a ser yo quien lo critique. Pero en PNB no hay apetencias de poder y no es esa nuestra prioridad, sino andar ojo avizor para impedir que aquellos que quieran aprovecharse del Betis no puedan cumplir sus fines.

ACERCA DE LA EFICACIA DE LAS MEDIDADAS CAUTELARES DICTADAS POR LA JUEZA ALAYA
Sobre que el loperismo siga existiendo después de Lopera y se convierta en oposición de la oposición, Antonio Cano lo ve en un término medio: “A mi juicio –responde– habrá dos corrientes: por un lado, estarán los loperistas que han defendido a Lopera porque en su opinión no ha sido todo lo malo que en parte de su trayectoria ha demostrado, o porque les ha dado la gana y cada uno es libre de actuar como crea conveniente si no apela a la violencia. Y, por otro lado, estarán los más fanáticos que me parece que lo que harán será mantener una actitud muy crítica con quien entre a gobernar al club. Precisamente la que no han ejercido mientras que Lopera ha tenido el mando absoluto del club y ha hecho y desecho a su antojo”.


Antonio Cano se resiste a admitir que la venta de las acciones ha sido
suspendida por decisión judicial e insiste que el CSD no la ha autorizado

(Foto: Manuel García Reyes)

Acerca de si tiene algunos candidatos para presidente del Betis, este profesional de la hostelería no ve muy claro ese asunto. Así que, removiendo sus pensamientos, a lo más que acierta a mencionar es a José Luis Sáez, un bético tan prestigioso como es el presidente de la Federación Española de Baloncesto. En cuanto a la pregunta, responde: “En mi opinión, aquellos que se crean capaces de ocupar con dignidad el puesto deberían de dar un paso al frente y tomar un papel más protagonista. Además, si tienen medios económicos para arriesgar, que lo adelanten al club cuando sea necesario. No digo que lo regalen, sino que se lo faciliten hasta que puedan recuperarlo”. Cuando le apuntamos que la principal causa de que Lopera haya estado como mandamás absoluto en el club sin que se le haya podido desbancar en 18 años es por culpa de la ley de las SAD, a la que no hemos oído criticar a ninguno de sus adversarios, Cano se refiere a que “PNB pertenece a la FASFE una entidad que aglutina a diversas asociaciones de pequeños accionistas de equipos españoles con la intención de conseguir la modificación de tan nociva ley y se legisle una normativa que permita que todas las SAD estén controladas por los pequeños y medianos accionistas”.

Lopera, si la Justicia no demuestra lo contrario, ocupaba el puesto de máximo accionista del Real Betis Balompié SAD con la legalidad que le confería la ley de las Sociedades Anónimas Deportivas. Fue interpuesta contra él una querella por PNB, Béticos por el Villamarín y la Liga de Juristas Béticos que sigue su curso, pero la parte más impaciente de la oposición decidió a incitar a la violencia cuando la Justicia, aunque tarde siempre llega. Al respecto, la opinión de nuestro entrevistado es la siguiente: “Por mi experiencia personal puedo decirte que muchas veces la gente quiere que las cosas se solucionen de inmediato. Pero, en esta ocasión deben pensar que la situación societaria del Real Betis es muy delicada y complicada. Esta no es cuestión que se solucione en un año ni en dos, pues la demanda lleva puesta ya cerca de tres años y aún queda un largo trecho para que se termine. Se está en fase de instrucción y aún se debe celebrar el juicio. Como el tema puede ir para largo a mí me parece que quitarle el poder político de las acciones de FARUSA a Lopera y entregárselo a los tres administradores judiciales, es una decisión acertada. Es de significar que el tema estaba anclado y Lopera, en opinión de los letrados que llevan el caso, cogido de pies y manos por lo que no podía actuar como lo hacía antes porque se sentía vigilado. Por eso, que el paquete mayoritario lo administren unos señores puestos por la Justicia puede suponer que entre aire fresco en la entidad. Yo confío que, de aquí a unos meses, cuando se celebre la Junta General extraordinaria que debe convocarse, entrará aire fresco en el club y otra forma diferente de dirigir a la entidad. Levantar al club con la ayuda de todos es lo que persiguen las medidas cautelares dictadas por la jueza Mercedes Alaya”.

–Por cierto, me llegan noticias de que Gordillo no compró acciones en el 92 y dejó de ser socio en el 91, o sea antes de que Lopera se hiciera con la mayoría de las acciones. ¿Qué tienes que decir a eso?
–En lo que respecta a que si tiene o no tiene acciones, yo te puedo decir que sí y tenía también su difunto padre. En cuanto a que si dejó de ser socio en el 91, lo único que puedo decir es que sacarse el abono está relacionado con las circunstancia personales de cada cual, por lo que no puedo criticar una cosa que desconozco. Lo que sí puedo decir es que yo, siempre que pueda, sacaré mi carné. Conozco a mucha gente que ha dado el paso de no sacarse el carné mientras que estuviera Lopera y he reconocido que han hecho lo que querían. Sin embargo, en mi caso, llegar un verano y no sacarme mi carné del Betis me costaba mucho trabajo. Y llegar la Liga y no poder ir a ver a mi equipo era como si me faltara algo, por lo que he seguido sacándolo ya que eso es una apuesta personal y cada cual puede hacer lo que crea más conveniente.

–En lo que se refiere a las medidas cautelares dictadas por la jueza, se sabe que están recurridas ante la Audiencia Provincial no sólo por Lopera, sino por la fiscal. Por consiguiente, si tales recursos son estimados favorablemente, las acciones de FARUSA volverán a manos de Oliver y todo lo que se acuerde en la Junta General que se celebre, como podría ser la elección de un nuevo consejo, carecería de valor. ¿Para qué habría servido entonces toda esa parafernalia?
–Como se sabe las medidas adoptadas por la jueza son cautelares y para haberlas pedido había que estar muy seguro de lo que se hacía, no ya porque si la Audiencia Provincial estimara tales recursos habría que retroceder a la situación anterior, sino porque incluso Lopera podría pedir daños y perjuicios.

–Y, además, las acciones volverían a poder de Oliver como representante de Bitton Sport a quien Lopera de las vendió.
–Sí, pero esa venta no es efectiva hasta que el Consejo Superior de Deportes no la autorice y aún no lo ha hecho.

A partir de ahí se entabla un debate en el que Antonio Cano manifiesta que no se cree la realidad de la compra e insiste que el CSD no la ha autorizado, a lo que le respondemos que la venta no se ha realizado porque la jueza Alaya ha comunicado a dicho estamento que no la aprobara hasta que se aclare la situación. En fin, como son opiniones distintas y la documentación que obra en poder del CSD se dice que es legal, para no entrar en discusiones bizantinas dejamos aparcado el tema y le formulamos una nueva pregunta.

–¿Crees que existe alguna posibilidad de que se produzca a corto plazo la unión del beticismo después de todo lo acontecido?
–En mi opinión lo veo muy complicado porque la fractura social que se ha creado es muy profunda. Este orden de cosas podría extrapolarse al caso de España que, después de una guerra civil, aún se sigue hablando de las dos España. Lo que es de desear, para bien de la convivencia, que el tema no pase de ahí y todo se reduzca en discusiones de criterios diferentes. Pero que esto va a dejar secuelas es indudable, pero como la cuestión es deportiva es de prever que con el paso de los años todo se vaya superando y los antagonismos pasen a un segundo plano. En fin, que todos comprendamos que lo importante es el Betis y volvamos a unirnos para ayudarle.

–Y tú, como aficionado, ¿ves alguna forma de ganarle tiempo al tiempo en un tema como éste?
–Simplemente, que nos olvidemos de nombres y nos unamos todos en torno al Betis y nos quedemos con lo que amamos. Cuando todos nos concienciemos que el Betis, el escudo, el nombre, los colores y las trece barras están por encima de todo esa será la mejor medicina para atajar la preocupante situación a la que nos vemos abocados en la actualidad.


Antonio Cano niega que Lopera fuera el salvador del Real Betis, pues no
compró legalmente las acciones de FARUSA (Foto: Manuel García Reyes)

CADA BÉTICO UNA ACCIÓN

–En el plano deportivo ¿qué futuro le ves al Real Betis Balompié en los actuales momentos?
–Hombre, eso depende mucho de que la pelotita, que es muy caprichosa, entre o no entre en la portería rival. Habrá que ver como empezamos la Liga, el rendimiento de los fichajes realizados, el nivel que nos ofrece la plantilla, la situación en que se van a encontrar los jugadores de aquí a unos meses. Todo eso hay que tenerlo en cuenta para emitir una opinión lo más ajustada posible.

En un momento de la amplia y abierta charla que estamos manteniendo, Antonio Cano apunta que Lopera no fue el salvador del Betis porque no compró legalmente las acciones de FARUSA. Al indicarle que la Audiencia Provincial resolvió que en esa cuestión la jueza no debía entrar porque estaba todo en orden, nuestro entrevistado no se muestra de acuerdo y replica: “No, la Audiencia Provincial falló a favor de la defensa en cuanto a la prescripción del delito, porque la parte denunciante pidió que se investigase el hecho y la defensa mantuvo que el tema había prescrito. Por esa razón, la Audiencia Provincial decidió que el hecho no se investigase. Pero no que las acciones estuvieran adquiridas legalmente, como se desprende del auto emitido por la Audiencia Provincial que te voy a enviar para que saques tus propias conclusiones del mismo”. A causa de las divergencias surgidas el tema queda sobre la mesa y la charla continúa con normalidad.

–Por cierto, sobre la intención de la Fundación Heliópolis de comprar las acciones de Lopera, para lo que bien poco hizo, y distribuirlas entre el belicismo,  yo me planteo la siguiente cuestión: si en el 92, estando el Betis a pique de un repique para irse a ser puñetas y los socios, pese a la gravedad de la situación, no adquirieron las acciones necesarias, ¿no puede pasar ahora igual y que lleguen tres o cuatro pudientes, se queden con todas las acciones que sobren y el club pase a depender de unos pocos? 
–Vamos a ver, en PNB luchamos por conseguir un Betis de los béticos, pero por otra vía; que ese paquete mayoritario, si la Justicia comprueba que su propietario ha cometido hechos ilegales, caiga en la auto cartera del club y sea éste el que lo ponga a disposición de los béticos mediante fórmulas que eviten lo que tú dices. Pasando, por supuesto, por la consigna de un socio una acción. Una de esas fórmulas podría ser la de facilitar a los compradores una acción, incluyendo la valía que se fije en el precio del carné y llegar al acuerdo con una entidad bancaria que facilite un crédito a bajo interés para que aquellos socios que lo deseen pudieran ver cumplido su deseo de adquirir la acción que le corresponda.

Y DEL 48 POR CIENTO RESTANTE DEL ACCIONARIADO, ¿QUÉ?
La elección del nuevo consejo de administración que se pretende nombrar lo van a realizar los tres administradores judiciales, pero en opinión de otros béticos sería más equitativo de que dichos señores se hubiesen quedado al margen y los nuevos dirigentes fueran elegidos por el 48 por ciento restante de accionistas. Antonio Cano, que no se muestra de acuerdo con dicho procedimiento, responde: “A nuestro juicio, existe una circunstancia que no aconseja adoptar una decisión como esa. Por medio de las listas de accionistas que hemos manejado comprobamos la existencia de muchos títulos cuyos propietarios habían fallecido y ni sus familiares más cercanos conocían la existencia de tales acciones. Aparte, otros pertenecen a personas de mucha edad, así como a enfermos que tendrían muy difícil su participación en unas elecciones de esta clase.

Le hacemos ver que todos esos supuestos están contemplados en las elecciones para diputados, consejeros, alcaldes, etcétera, a lo que él señala que “existe un dato que nos indica el corto margen de accionistas que han acudido a las asambleas celebradas por el club, cuyo promedio ha sido del 62 ó 63 por ciento”. A lo dicho, le respondemos que algo así ha podido ocurrir también porque muchos pequeños accionistas considerasen que, como existía una mayoría que tenía asegurada sacar adelante todas las votaciones, pensarían que para qué iban a acudir a las asambleas si su presencia no iba a servir para nada: “Pero –responde– estarás de acuerdo conmigo que, en el tema que estamos debatiendo, existe un dato tan revelador como el siguiente: que la decisión en unas elecciones de ese tipo se iban a dirimir entre PNB con su seis por ciento; Béticos por el Villamarín, con el cinco o seis por ciento, Rufino González y Manolo Castaño”.

–Sí –le interpelamos– pero el porcentaje de todos no llega ni con mucho al veinte por ciento, por lo que existe sobre un treinta por ciento que se queda sin voz. Puede ser que un porcentaje de acciones, por lo que has dicho antes, no estuviera en disposición de ser utilizadas por posibles votantes. Pero el resto del 48 por ciento quedaría relegado, una vez más, al silencio.
–Sí –responde– pero a nuestro juicio, ese 48 por ciento, no iba a estar nunca representado porque no existe como tal y la elección se iba a decidir por las cuatro facciones citadas. Así que la decisión que puedan adoptar los administradores nos parece más acertada que la que se pudiera extraer de un 48 por ciento muy fragmentado.

Como puede observarse son criterios distintos, pero por nuestra parte opinamos que porqué han de ser tres señores que ni siguieran son socios del Betis (Gordillo puede ser que ya haya sacado el carné) los que tengan que decidir por los béticos que quedamos, una vez más, discriminados: “En mi caso –le apuntamos– te podría citar ahora mismo a varios amigos entre los que podríamos reunir de cien a ciento cincuenta acciones en un momento. Y como esos, indudablemente, habrá muchos más, por lo uniéndonos podríamos participar en una hipotética elección”. Pero, como en tantas cuestiones del Real Betis SAD actual, las discrepancias no pueden estar ausentes. En tal caso, cada cual manifiesta lo que opina y, se compartan o no tales criterios, deben ser respetados.

–Para terminar, volvamos al tema deportivo. Con la plantilla actual, si el Betis sube a Primera, ¿cuánto dinero tendría que gastarse para hacer un equipo que pudiera, al menos, aspirar a clasificarse para la antigua Copa de la UEFA?
–A mí me parece que tendríamos que gastarnos mucho dinero solamente para aspirar a mantenernos, cuanto más para participar en competición europea. En suma, un dineral, el problema está en que no lo tenemos y no sabemos de donde se podría sacar.

 

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